Este día me emocionaba especialmente. Sonó el despertador a las 6 de la mañana. Nos vestimos, recogimos todo tranquilamente, desayunamos, pasamos por Walmart a comprar provisiones y a las 8 estabamos en las oficinas (por decir algo) de Hidden Canyon Kayak , una empresa con la que contratamos una excursión en kayak por el lago Powell.
Nos atendió Blake, un chico super simpatico que nos contó que seria nuestro guia y nos dijo que en cuanto llegara la gente que faltava para completar el grupo nos íbamos. Eran un grupo de 3, dos chicas (que creo que eran hermanas) y un chico.
Nos fuimos todos al lago Powell, cada uno con su coche y Blake con una camioneta cargada con los kayaks. Al llegar, teniamos que pagar la entrada al recinto del lago, porque es national recreation area, pero con el annual pass entramos del tirón. Una vez allí 4 nociones basicas de remo y al agua!!! Ibamos mi pareja y yo en un kayak doble, Blake solo, una de las hermanas iba sola y la otra con el chico en una doble. Yo queria ir sola, pero nos tocó así.
Fué genial, hacia sol, calor, un poco de brisa, el agua estaba caliente... un lujazo! El lago Powell es precioso y sus aguas son turquesas y apetece el chapuzón. Fuimos remando hasta bastante lejos, rodeamos una roca enorme que hay en el centro del lago y paramos en una especie de playa de roca al otro lado. Allí nos bañamos, nos tiramos de las rocas, hicimos una pequeña excursión para subir a lo alto de una roca desde donde se podia ver todo el lago. Fué muy divertido. pero empezó a soplar un aire helado muy fuerte. Yo sólo pensaba en que el aire iba en contra de la dirección que teniamos que seguir para volver a la orilla.
Al coger el kayak para volver todo se empezó a poner siniestro. Unos nubarrones negros tapaban el sol y hacia una ventolera que provocó unas olas enormes... vaya que eso parecia el mar, en lugar de un lago!
Empezmos a remar como locos y no avanzabamos, pero mi pareja y yo que somos super tozudos nos lo tomamos como algo personal y aunque los brazos nos quemaban no paramos de remar hasta que llegamos a la orilla. He de confesar que mi pareja iba preocupado y a mi me entraba la risa floja, y le llamaba grumete (nunca hay que perder el humor!), pero no paramos de remar en ningún momento. Blake iba y venia con una facilidad increible y nos decia que lo estabamos haciendo genial. Los otros 3 no lo pasarón tan bien. No podian remar, la corriente los arrastraba y al final Blake los tuvo que remolcar, con lo que el pobre llegó a la orilla destrozado, casi 15 minutos después que nosotros, arrastrando a los 3. Nos miró, levantó el pulgar y nos dijo: Muy bien España! jajajaja, que gracioso! Era mas majo!
El plan inicial era ir a ver el Horseshoe bend antes de comer, pero como debido al viento tardamos mucho mas en volver, al final no pudimos ir. Excusa para volver!
Después de la aventura y con casi una hora de retraso de lo previsto, nos fuimos a comer a Page al Fiesta Mexicana, que estaba recomendadismo en el foro. Somos super adictos a la comida mejicana y vayamos a donde vayamos siempre encontramos algun mejicano digno de recordar. Tenia muchas ganas de probar este y la verdad es que nos decepcionó un poquito. Era mas Tex Mex que mejicano. Aún así, la comida estaba muy buena y era realmente abundante.
Después de comer nos fuimos rapidamente a las oficinas de Overland Canyon Tours para hacer el tour de Antelope Canyon. Allí fuimos con nuestro guia, Robert, que no era navajo, pero era un solete y le encantaba su trabajo. Empezamos el tour con nuestro grupo, que eramos 6 y la verdad es que Antelope te deja sin palabras. Es un lugar precioso, super magico, y aunque no era la hora tipica para hacer el tour, la poca luz que habia le daba al cañon unos tonos violetas que eran una pasada.
Aqui, la comida mejicana me jugó una mala pasada. Cuando ya estabamos llegando al final del cañón me empecé a encontrar mal. Sudor frio, mareo, ganas de vomitar... le dije a mi pareja que me encontraba mal y antes de que pudiera contestar ya estaba corriendo deshaciendo el camino para salir fuera. No queria vomitar dentro del cañón. Al llegar fuera, mire rapidamente pero no habia ni una triste sombra, asi que me apoyé en la pared de roca y me dejé caer hasta el suelo. Como no se me pasaba me tumbe (y me puse guapa de arena) y allí estuve un buen rato. Pasó un grupo de japoneses que me miró con curiosidad... solo les falto sacarme fotos! jajaja Estuve tumbada hasta que me sentí un poco mejor y volví a entrar hasta que encontre a mi grupo, que estaba saliendo en el otro extremo del cañon. Robert, el guia me pregunto si estaba bien y luego ya no se separó de mi, haciendome fotos, cogiendo mi camara y buscando los mejores sitios. Vaya, un encanto de hombre!
Después del tour volvimos a Page con Robert y allí ya cogimos nuestro coche y nos fuimos dirección Monument Valley hacia Blanding. Paramos en la milla 13 para hacer la mítica foto desde el Forrest Gump Point i seguimos hasta Blanding sin parar.
No he dicho que el tour de Antelope y el kayak eran un pack que contrataoms directamente con Overland Canyon Tours, pero que tambien se podia contratar con los del kayak. Estaban como asociados para hacer ese pack. Nos costó 120$ por persona.
Llegamos a Blanding super tarde y cenamos unos sandwiches vegetales que habiamos comprado por la mañana en la habitación. El motel era bastante cutre, pero una vez mas, la cama era comoda y estaba muy limpio, así que suficiente para nosotros. Era el Prospector Motor Lodge y nos costó 55$. Nos fuimos a dormir temprano bastante agotados y rezando para no tener demasiadas agujetas en los brazos al dia siguiente.