Nos levantamos temprano aprovechando que el día de ayer fue corto. Dimos cuenta de un fantástico desayuno con una bollería realmente buena.
Salimos del hotel en dirección al Duomo, para verlo una vez más, bueno realmente fueron unas cuantas durante estos dos días…Fuimos en dirección a la Piazza de San Lorenzo y su Basílica, está construida prácticamente en su totalidad de ladrillo rojo, digamos que “no cumple” con el resto del estilo Florentino. El mercado muy curioso, como los de antaño, con puestos y puestos de verdura, fruta, carnicerías…da gusto ver que se conservan las buenas costumbres en algunos sitios.

Giramos a la izquierda en dirección a Santa Maria de la Novella, la plaza es muy normalita y la Iglesia tiene esa fachada típica del renacimiento de Florencia, sin duda una buena visita dentro del casco histórico. Seguimos andando hacia el rio, entre calles y callejuelas hasta que llegamos a la Piazz D’Ognissanti, cabe destacar el campanario anexo a la iglesia. Finalmente llegamos al rio y vemos el Ponte Vecchio peeero cruzamos por el Ponte Santa trinita con el fin de llegar a la Iglesia del Santo Spirito, no es muy espectacular pero merece la pena el paseo y visitarla. Cerca encontramos el Palazzo Pitti, imponente su fachada y sus hermosos jardines.


Por fin cogemos la Via que nos llevará al Ponte Vecchio y lo cruzaremos por primera vez, dentro del puente vemos decenas de joyerías (único gremio asentado en el mismo) como era de esperar, no es nada del otro mundo visto desde dentro pero una vez sales y giras a la derecha dirección a la Biblioteca…la cosa cambia, podemos ver como esas joyerías están colgando al rio. Sin duda una de las mejores fotos que se puedan hacer en Florencia, tiene mucho encanto.

Seguimos caminando paralelo al rio hasta llegar a la biblioteca nacional, mola más la de Madrid

De aquí nos fuimos hacia la Sinagoga para volver a comer en el mismo sitio que cumple las 3 B, la verdad es que era algo tarde para ser Italia, sobre las 3pm pero aun así no había problema para comer en este sitio, de hecho, estaba lleno. Comimos una ensalada de la casa, pasta al horno y lasaña, media jarra de vino blanco.

Ya con la panza llena, nos dirigimos a la Pizza de la Anunnziata. Muy bonita, le falla que tienen permitido el tráfico a ciertos coches pero bueno, sin duda una gran plaza a la altura de Florencia. Hicimos un camino de ida y vuelta para ver la Piazza de San Marcos, ummmm vista sin más.

Finalmente nos fuimos hacia el centro, para volver a ver el Duomo, el Palazzo Vecchio, la galería de los Uffizi…y nuestro última cena en Florencia.