¡Buenos días, Beijing!
Y tanto, hace un calor sofocante, vamos a pasar calor.
Pero antes que nada, un desayuno de campeones. Aunque hoy me he levantado con el estómago revuelto...¡será el pincho de calamar picante de ayer?
Tras desayunar y escribir unas postales a la familia, salimos dispuestos a recorrernos la Ciudad Prohibida. Cogemos el metro y nos bajamos en la parada de Qianmen...que está a reventar. Además se nota que es sábado y los chinos acuden a presentar sus respetos al mausoleo de Mao, en el que se ven unas filas terribles a pleno sol.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En la plaza de Tiananmen observamos el monumento a los héroes del pueblo chino y muchísimas cámaras de vigilancia camufladas
Bajo el paraguas, recorremos la plaza, que es inmensa y está atestada de gente...hace un calor de mil demonios.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Compramos la entrada y alquilamos audioguía en castellano. Franqueamos el muro con el retrato de Mao y ahí está, la Ciudad Prohibida. En este lugar, antiguamente, sólo podía entrar la familia real sin el permiso del emperador ya que entrar sin permiso significaba la muerte.
Hoy hemos entrado pagando únicamente 60 yuanes cada uno, como cambian las cosas.
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Recorrer la Ciudad Prohibida nos cuesta unas tres horas y media, con calma. Tras devolver las audioguías, traspasamos la puerta norte del recinto y entraos en un parque con una pagoda en lo alto desde la que se divisa la Ciudad Prohibida desde las alturas...unas vistas alucinantes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Cansados y sedientos, regresamos al hotel y descansamos un rato. Sobre las siete y media decidimos visitar Ghost Street, una calle con puestecillos llena de farolillos rojos. Es curioso ver la calle entera teñida de rojo pero está abarrotada de gente ya que es fin de semana.
Nos sorprende ver cómo de muchos restaurantes la gente saca sillas a la calle para esperar su turno y entrar a cenar. Recorremos la calle y cenamos en un restaurante de pinchos, para variar. Pedimos pero se nos olvida decirle PULA (sin picante)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Yo como solo un trozo que me sirve de advertencia, pero observo cómo a Edu le caen gotazas de sudor...y eso que le encanta el picante. Menos mal que las cervezas están fresquitas y algo nos alivian.
Al finalizar el día, notamos el cansancio que se va acumulando con el paso de los días. ¡Buenas noches!