Después de un sueño reparador, emprendemos la marcha con dirección Frankfurt. Empezamos por carreteras nacionales interminables que llegan justo hasta la frontera con Alemania. Repostamos antes de cambiar de país, a 1,31 euros/litro (igual que lo pagé en España antes de salir).Desde ese mismo punto comienzan las famosas autopistas que nos acompañarán el resto de jornadas en este país hasta llegar a la Selva Negra en la segunda semana de nuestro viaje.
Sin límite de velocidad llegamos hasta Frankfurt. Nosotros moderados, pero nos han adelantado a toda mecha. Eso sí, cuando algún tramo por obras o cruces limitaba la velocidad, todos frenaban y respetaban…como aquí vamos. En ese momento es cuando yo aprovechaba y los adelantaba…revanchaaaaaaa.
Llegamos a Frankfurt y justo en la puerta del hotel…un coche que se va; aparcamiento vip para nosotros, jaja.
Soltamos todo y a Franfutear. Estamos muy cerca de la calle Zeil, la calle comercial por excelencia. Es domingo y todo está cerrado. Paseando llegamos hasta la estación central, donde paramos a comer. Allí entramos en una zona donde hay diferentes puestos de comida, de clases variadas, a muy buen precio. Comemos 2 salchichas picantes con su panecillo y 3 frikadellen (especie de albóndiga aplastada ) todo por 12 euros. Compramos 2 franciskaner de 0,5 L por 2 euros cada una. Remarco los precios porque en España es imposible comer o tomar algo en cualquier estación o aeropuerto. Los precios dentro de la estación son muy similares a los precios que puedes encontrar por las calles, que a su vez son MÁS BARATOS QUE EN ESPAÑA. Vamos hasta el río y desde unos de los puentes podemos contemplar el skyline de la ciudad. Bajamos a la orilla. Las 2 orillas son enormes parques lineales muy bien cuidados y con muchísima vida. Gente paseando, en bici, niños, perros… parece la España de los buenos tiempos, que pena. Otro tópico caído… fuera de España lagente no sale de bares ,terrazas o por la calle…
A la tarde bajamos a una feria que hay montada, ambientada en los EEUU. Música en directo y mucha comida y bebida. Aprovechamos para probar la sidra de la zona; Apfelwein. Buena, suave…Me pareció un poco caro pero luego recordé a algún forero que comentó que te cobran por el vaso de cristal y luego te reembolsan. Así fue, nos devolvieron los 2 euros por vaso, curioso pero efectivo. Paseito y a recoger.