
Nos levantamos y desayunamos pronto para poner destino a Death Valley. El paisaje cambió a desértico y empezamos a ver las primeras caravanas de moteros de las tantas que veríamos. Algunas carreteras eran rectas kilométricas que se perdían en el horizonte y no podíamos evitar pararnos y hacer algunas fotos.

Seguimos hasta que nos encontramos con una zona con árboles Joshua.

El calor ya apretaba de lo lindo, normal, estábamos en Death Valley, que tiene el record de mayor temperatura registrada en el planeta con 57ºC.
Siguiendo con nuestra ruta vimos el cartel de entrada al parque, por lo que nos bajamos hacernos la foto de rigor. Allí se encontraban unos moteros con sus Harley Davidson que nos dejaron hacernos fotos con ellas. La verdad es que aquí la gente es muy amable.

Seguimos nuestro camino por la carretera 190 que atraviesa el parque por parajes inhóspitos, secos, con la tierra de colores claros y marrones oscuros.


Teníamos previsto parar en los puntos más importantes del parque. El primero era Mesquite Flat Sand Dunes, pero antes paramos en Stovepiepe Wells, una especie de área de servicio donde compramos agua y algo de comer. Aquí vimos que el termómetro marcaba 47ºC a la sombra. Si vais cortos de agua o gasolina no dudeis en parar aquí y reponer.

Seguimos la ruta unos kilómetros hasta llegar a Mesquite Flat Sand Dunes. Dejamos el coche en el parking y nos adentramos en las dunas de arena. Ahora sí que si podíamos decir que estábamos en un desierto rodeados de dunas de fina y blanca arena.

Unas fotos y nos fuimos corriendo al coche. Cómo apretaba el sol. Menos mal que llevábamos nuestros sombreros que compramos en Chinatown de San Francisco.
Cogimos el coche y seguimos hacia Bad Water Basin, que se trata de una cuenca del punto más bajo de Estados Unidos con 86 m por debajo del nivel del mar. Dejamos el coche en el parking y nos adentramos por una pasarela que te llevaba a una planicie con el suelo blanco formada de sal y que deslumbraba mucho por el sol. Aquí es donde creo que hacía más calor en todo el parque, ya que no corría nada de aire. ¡Qué calor! Aquí coincidimos con una pareja de españoles que dijeron que eran del norte (no recuerdo la provincia).


Vimos también el cartel a lo alto de la pared de roca donde indicaba donde se encuentra el nivel de mar.
Como hacía mucho calor, las paradas eran breves, así que aquí hicimos lo mismo y cogimos el coche para volver por la carretera por la que habíamos venido. A mitad de esta carretera salía a la derecha un desvío a la carretera Artist Dr., de sentido único y que llevaba a Artist Palette.
Esta carretera era muy divertida de conducir, ya que el paisaje acompañaba y tenía subidas, bajadas, pasabas entre paredes de roca. Paramos un rato en Artist Palette, una ladera de la montaña tenida de colores verdes, naranjas, granates y amarillos producidos por los minerales del terreno.

Seguimos por Badwater Rd. hasta coger de nuevo la carretera 190 que es la que atraviesa el parque y va dirección Las Vegas.
La siguiente parada del parque no estaba muy lejos, Zabriskie Point. Un paraje de colinas de roca amarilla que eran unas antiguas minas de bórax, un mineral que se extraía mucho en esta zona. Dejamos el coche en el parking y subimos una pequeña colina donde había hasta bancos para sentarse y admirar el paisaje.

Seguimos la ruta hacia el último destino del parque, Dates View, un impresionante mirador con vistas desde lo alto de todo el valle de Death Valley. A los pocos kilómetros de llegar la carretera se empina mucho, tanto que había carteles indicando que se apagara el aire acondicionado para no forzar el motor del coche. Con el calor que hacía cualquiera lo apagaba.
Llegamos, dejamos el coche en el parking, subimos una pequeña pendiente y ooooohh!!, ante nosotros se mostró un paisaje impresionante. El Valle de la Muerte ante nosotros.

Esta vista se utilizó en la película Star Wars donde al fondo se veía la ciudad de Mos Eisley, en el planeta Tatooine.
Aquí la temperatura era más suave. Estábamos a lo alto y corría una suave brisa.
Volvimos al coche y cogimos la carretera por donde vinimos, Dantes View Rd. hasta coger de nuevo la carretera 90 ya con destino a Las Vegas.
Pasados los kilómetros ya se iban viendo casas y pequeñas poblaciones. Estábamos saliendo del Valle de la Muerte, aunque toda esta zona, incluso Las Vegas, sigue siendo desierto.
Llegó un momento en que a lo lejos divisamos la gran ciudad, donde destacaba la silueta de los hoteles-casino. Que ilusión, la primera imagen de Las Vegas. Según nos acercábamos iba aumentando el tráfico, la carretera se transforma en autopista, y empiezan a aparecer los primeros casinos.
Entramos a la ciudad anocheciendo destino a nuestro hotel, el Treasure Island Hotel. El gps nos llevó bien al parking. Al salir del coche notamos el calor, y pensamos que el calor desértico nos iba a acompañar en esta ciudad.
Entramos en el hotel atravesando la zona de las máquinas tragaperras en busca de la recepción. Nos pusimos a la cola e hicimos el checkin. Dejamos las cosas en la habitación y bajamos al buffet del hotel para cenar, ya que nos habían dado un descuento al hacer el checkin.
Una vez entripados salimos fuera del hotel para ver el espectáculo que ofrecía a la entrada, donde vimos que ya había empezado y que había mucha gente. Se trataba de un barco pirata en el cual salían mujeres pirata bailando. De repente, y detrás de nosotros aparece otro barco pirata con hombres. Se produce un enfrentamiento (cantando y bailando) y se lían a cañonazos. Las mujeres hunden a los hombres y estos van al barco de las mujeres donde bailan todos juntos. De repente el barco explota en llamaradas, produciendo una gran ola de calor que se sumó al calor de la noche, con fuegos artificiales.Un espectáculo recomendado.

Cogimos la calle del strip y la recorrimos viendo todo el ambiente.


Vimos el espectáculo del Bellagio con sus fuentes, impresionante.


En nuestra próxima visita a Las Vegas dentro de unos días, visitaremos algunos casinos por dentro.
Llegamos al hotel y nos fuimos a dormir.