
Hicimos el checkin y cogimos el coche dirección al Parque Nacional de Zion. En dos horas y media aproximadamente llegamos al parque.

Dejar el coche en un parking al lado del visitor center, desde donde salían los autobuses que atravesaban el parque ya que no se puede hacer con tu propio coche.
El cielo azul, las altas montañas de color rojo y los árboles de bonito color verde, hacían una combinación de colores fantástica.

Cogimos el bus y nos adentró por la carretera. Nos bajamos en la parada Zion Lodge, desde donde partía la ruta senderista que íbamos a realizar, el Emerald Pools Trail. Zion Lodge era una pequeña pradera con árboles rodeada de de las altas montañas rojizas. Es la zona de picnic del parque, por eso había tanta gente, también hay un autoservicio.

Cruzamos la carretera y empezamos la ruta cruzando un bonito puente sobre el Virgin River.

El sendero es un estrecho camino que subía y bajaba entre la arboleda y bajo el valle de Zion, entre las grandes montañas rojizas. El sendero está formado por tres partes, Emerald Lower Pools, Middle y Upper, y la gente puede seguir o volverse cuando quiera.
Llegamos a un punto en que el sendero pasaba bajo una pared rojiza y en arriba caían pequeños regueros de agua, creando una bonita estampa.

Parece que no tenía mucha agua. Lo atravesamos y nos volvimos, no seguimos por las otras dos partes del trail ya que se nos había hecho un poco tarde.

Volvimos y llegamos a Zion Lodge para coger el bus que nos llevara de vuelta para coger el coche.
Es una pena el estar tan poco tiempo en este parque. Nos falto hacer alguna ruta más, como la ruta The Narrows y Canyon Overlook, incluso alguna más, ya que el entorno era muy bonito, pero no había tiempo.
Compramos algo de comida en el área de servicio del parking y nos lo comimos por allí mismo.
Cogimos el coche y salimos rumbo a Bryce Canyon parando algunas veces. Esta carretera es considerada escénica.


Según nos acercábamos a Bryce el paisaje iba cambiando a pináculos típicos de este parque. Por fin llegamos y parada de rigor en el cartel de entrada.

Dejamos el coche en el parking del mirador Sunrise Point.

Andamos por el sendero que iba por el borde del anfiteatro hasta que llegamos al comienzo del trail The Queens Garden que cogimos sin ninguna duda. Las vistas eran impresionantes, con esos pináculos de tierra naranja y blanca, y tantos. El sendero iba bajando zigzagueando hasta el fondo del anfiteatro.


Caía el sol y la luz era más rojiza, haciendo más bonitas las vistas sobre la anaranjada piedra. El camino empezó a subir muy empinado hasta llegar a la parte final en la que la subida era impresionante, entre paredes de roca y algunos pinos de troncos muy altos.

Dimos a parar al mirador Sunset Point. Creo que las mejores vistas del parque.

El martillo de Thor.

Llegamos al final y el sol se estaba poniendo, así que decidimos andar por el borde del anfiteatro para volver a Sunrise Point y coger el coche a ver si no daba tiempo a ir a ver algún mirador más. Con poca luz llegamos a Inspiratión Point.

Paria View

Farview Point ya anocheciendo.

Cogimos el coche y salimos del parque destino Green River, donde teníamos el alojamiento a unas tres largas horas de viaje. A medio camino paramos a cenar en un restaurante.
Llegamos a Green River tarde y cansados. Buscamos el alojamiento, el Motel 6 Green River e hicimos el checkin. Fue un día muy largo, pero el siguiente iba a serlo también. Iba a ser otro día muy esperado.