Era nuestro cuarto día en la isla, Cuando nos levantamos el día no estaba muy bueno, pero habiamos dicido ir la Caldeira vella y la Lagoa do Fogo. Una vez desayunados y mochila en mano pusimos rumbo hacia nuestro destino del día. Cogimos la carretera hacia Riberia Grande y no tardamos mucho en llegar a la pista por la que acceder a caldeira vella. Alli aparcamos el coche e iniciamos el recorrido por un desvio peatonal de tierra.

Paseando por este camino no podiamos de dejar de mirar a todo el verde que había a nuestro alrededor, acacias, laurisilva, helechos arborescentes...

y caminando caminando llegamos a una fumarola de agua ferruginosa
Siguiendo el camino llegamos a la "piscina termal"

El día no estaba muy bueno pues llovizanba bastante pero como la temperatura era buena no pudimos resistirnos a bañarnos en este increible paraje.
Despues del chapuzon tocaba ponerse ropa seca y seguir la ruta del día de hoy, así que volvimos al coche y tiramos hacia lagoa do Fogo. Llegamos al mirador y alli decidimos bajar hasta la playita que tiene la lagoa y comer alli unos bocatas. Iniciamos nuestro recorrido cuesta abajo por el sendero ya marcado. Una vez en la playa del lago buscamos un sitio en el que sentarnos tranquilamente y comer nuestros bocatas. Cuando emprendimos nuestro camino de regreso al coche.... socorroooo!!!! nos atacó una gaviota!!!
Volvimos al mirador de lagoa do Fogo y nos cambiamos de ropa pues la subida desde la playa te hace sudar la camiseta
Desde este mirador se ve el oceano a ambos lados de la isla. Si miras hacia el lago puedes ver el mar al fondo y si miras al lado contrario tambien se ve.
Disfrutada ya la lagoa do Fogo, sí, disfrutada pese al ataque de las gaviotas, jajaja, decidimos ir a Furnas nuevamente para encontrar Terra Nostra Garden, a ver si hoy estabamos más avispados que la otra vez.
Al llegar a Furnas aparcamos y está vez sí, lo encontramos, oeoeoeoe!!!. Así que allá que nos fuimos a disfrutar del increible jardin y a probar su piscina de agua ferrosa.



Despues de darnos un baño en la piscina, que por cierto, yo no aguanté más de 5 minutos dentro de ella, pues el agua está calentísima para mi y tras pasear por su jardin, nos fuimos a ver las fumarolas sulfurosas, pues el otro día tampoco las habíamos visto

Menudo olor que se respira aqui.
Una vez encontrados los lugares que buscabamos en Furnas, queriamos ir a Ribeira Quente, pero como no veiamos por donde ir a mi novio se le ocurrio parar a dos señores que iban andando para preguntarles por donde ir, pues bien, nada mas preguntarles se nos subieron al coche y dijeron que ellos iban para alli. Ohhh Dios Mío!!! Primero pánico con la gaviota y ahora con los dos señores subidos en nuestro coche. Los señores no paraban de hacernos preguntas, que a que nos dedicabamos en España, que si teniamos casa propia... yo ya nos veía en las páginas de sucesos y mi novio hablando con ellos como si se conocieran de toda la vida. Fue el cuarto de hora más largo de mi vida, pero lo cierto es que los señores eran majetes, pues al llegar hasta nos invitaron a tomar algo.
Tras esto pusimos rumbo hacia Vila Franca do Campo, pues era la noche de San Juan y habiamos leido que era una fiesta muy popular alli. Su San Juan consiste en una "especie de comparsas" con gente disfrazada que van haciendo un pasacalles cantando y bailando. Lo cierto es que estuvo muy entretenido.


No nos quedamos hasta el final pues ya era de madrugada y el día había sido largo, asi que nos fuimos para el hotel a descansar despues de un día tan movidito.