Lunes 14 de octubre de 2013: Después de desayunar, decidimos empezar el recorrido donde lo habíamos dejado la tarde anterior en nuestra primera vuelta de reconocimiento, así que en torno a las 10 de la mañana estábamos en la estación de metro 47-50 St. Rockefeller center.
Desde allí bajamos andando hacia Times Square para verlo, esta vez, a la luz del día, con todo su movimiento y con sus grandes pantallas. No es tan apabullante como por la noche, pero sigue sorprendiendo. Más que una plaza es un cruce de caminos y la quintaesencia del consumismo.

Desde allí fuimos bajando hacia Bryant Park, que está entre la 5.ª y la 6.ª Av. a la espalda de la Biblioteca Pública de NY, un rincón encantador para disfrute del que quiera sentarse en alguna de sus sillas rodeado de rascacielos.

Muy cerca de allí se puede disfrutar del Edificio Chrysler y de la Grand Central Terminal y caminando por la 5ª Av. nos vamos a encontrar con dos hitos arquitectónicos: primero, el Empire State, grandioso e impresionante, no te alcanza la vista para verlo y posteriormente, el edificio Flatiron, un rascacielos de principios del S.XX que resulta muy singular, pero que particularmente, tiene un encanto inigualable. Cuando llegamos a la altura del Flatiron no podía dejar de mirar hacia un lado para ver el Empire y al otro para ver el Flatiron.

La caminata proseguía hacia Little Italy, donde llegábamos con la idea de comer en un italiano, así que paseamos por Mulberry st. y paramos en La Bella Vita (163 Mulberry St) ($70, una ensalada, una pizza y dos cervezas) y nos reservamos para el postre, que quedaba muy cerca, la denominada mejor cheesecake de NY en Eileen's cheesecake (17 Cleveland Pl.), ($3,5/ud.), el local es muy pequeño, con dos o tres mesas y una barra porque principalmente distribuye entre restaurantes de la ciudad, pero la tarta estaba deliciosa.
Llegados hasta ese punto, seguimos bajando hacia Wall Street, donde nos dirigimos directamente hacia Bryant park con la idea de ver cómo iba lo de los ferrys hacia la estatua. Llegamos a las 16 h. y ya no había billetes ese día, así que optamos por la versión barata que siempre recomiendan en el foro y en la guías: coger el ferry gratuito a Staten Island que se coge en una estación de ferrys al final del parque y que pasa por delante de la estatua. Yo pensaba que el ferry pasaría más cerca, realmente lo hace a una cierta distancia, pero la estampa al ir y al volver, contando con que no te gastas ni un centavo, merece la pena. Luego, si te quedas con ganas de verla de cerca, puedes optar por ir hasta el mismo pedestal.

A la llegada a Staten Island, se coge directamente el ferry de vuelta. Ida y vuelta se tarda en torno a 45 minutos. A la vuelta a Manhattan visitamos el toro de Wall Street y la Bolsa. Aprovechando que estamos por la zona, visitamos el Outlet Century 21 (22 Cortlandt Street, junto a la zona cero), hay de todo, pero se pueden encontrar buenas oportunidades si no vas con una idea fija. A la vuelta, volvimos a desandar un poco el camino y llegamos hasta el Madison Square Park, muy cerca del edificio Flatiron para cenar al aire libre en Shake Shaks, un lugar muy recomendable, en el que cenamos 2 hamburguesas (de las mejores) y 2 limonadas por $25.










