De camino a Manuel Antonio paramos en el rio tárcoles, allí se ven los cocodrilos justo donde está el puente, te intentaran vender de todo, hay sodas, venta de fruta, excursiones etc.. Así que allí atentos, parece que hay muchos robos, como nosotros ya íbamos con la mosca detrás de la oreja, lo que hicimos yo baje a ver a los cocodrilos un rato, y saque fotos, B. se quedó en el coche vigilando, y luego me quede yo y bajó B. a lo mismo. Jejeje… así nos aseguramos que no le iba a pasar nada al coche, ya que teníamos todas nuestras pertenencias,vistos los cocodrilos, nos encaminamos dirección quepos, pasando un pueblo que se llama parrita nos encontramos con un restaurante que se llama chicharroneria Chepe, allí comimos unos platacos buenísimos, el arroz con calamares estaba riquísimo XD, el ceviche Dios!! Y los batidos y los jugos naturales muy rico todo, ahhh tienen wifi, allí aprovechamos y les mandamos a nuestros amigos L.M la recomendación por whastapp
Fuimos al hotel estas dos noches toca el plaza yara hotel, que deciros del plaza yara: la habitación era enormeeee, con una cocinita, y una pedazo terraza. Nos sorprendió gratamente, además relación calidad precio buena, nos duchamos y fuimos derechos hacía el parque nacional de Manuel Antonio con esperanza de entrar, jejeje… Pues va a ser que no, es tarde y no íbamos a disfrutar del paseo de prisa y corriendo, así lo dejamos para el día siguiente. De camino hacía el parque hay varios gorrillas que te paran por el camino ofreciendo aparcamiento y diciendo que más adelante no hay sitios, nosotros seguimos y aparcamos en un sitio no vigilado, y nos ahorramos los 2000 colones que pedían para medio día.
Fuimos a la playa frente el parque M.A la zona turística, vamos un show!! Te agobian los camareros y vendedores, desde el minuto cero que dejas la toalla en la arena, así que decidimos alejarnos bastante, queríamos relajarnos y disfrutar del momento, caminamos a lo largo de toda la playa hasta el final y se estaba más a gusto, vimos el atardecer en el pacifico que era esplendido. Y después volvimos a la playa turística para recoger el coche, allí cerca hablamos con una chica y le preguntamos por las excursiones de ver las ballenas, ya que teníamos pensado ir hasta el parque marino ballena para ver esa maravilla. La chica nos dio buen rollo, y nos confirmó que las dos excursiones que han tenido los dos días anteriores a nuestra llegada, habían hecho avistamiento de ballena y delfines, así que empezamos a barajar la opción de anular el parque Marino ballena. Si vemos ballenas aquí mejor
Contratamos la excursión a 55 dólares por persona, ya que íbamos a ir nosotros hasta la marina donde se cogía el catamarán para avistar ballenas y delfines por nuestra cuenta, para eso alquilamos el coche, ahhh en el catamarán además de avistar ballenas y delfines incluye la comida, y todas las bebidas, alcohólicas incluidas
Fuimos a una pollería para cenar estaba en el centro del pueblo de quepos, la verdad que no nos gustó mucho, al lado nos tomamos un helado costarricense raro, es una mezcla de sabores: llevaba hielo picado, leche condensada, leche evaporada, leche en polvo, sirope de fresa y una bola de helado a elegir el sabor, jejeje… es una bomba, estaba bueno jejeje… también la vaca negra, es un batido con mezcla de refresco de cola y una bola de helado, una cosa rara la verdad, no sé cómo calificarlo. Después fuimos a bañarnos en la piscina del hotel, mandamos un whastapp a nuestros amigos L.M con la oferta que habíamos contratado y donde era, y nos fuimos a dormirrrrr.
El día siguiente nos levantamos temprano, desayunamos en el hotel. El desayuno era regular en el plaza yara se quedaba escaso, y con poca variedad. Fuimos a la marina a las 08h05 tal y como habíamos acordado con la chica, aparcamos hay bastante aparcamiento dentro del reciento, y sorpresaaaa nos encontramos con L.M que bien!!
Llegamos al puerto sobre las 12h15 aproximadamente, y nos fuimos directos al Parque nacional, parando solamente a cambiar dinero en el banco nacional. Nos pasó lo mismo que con los gorrillas el día anterior aparcando gratis casi enfrente de la taquilla, pagamos los respectivos 10 dólares de entrada y nos encaminamos solitos como siempre y sin guía. Vimos muchísimos animalitos y bichitos. Nos encontramos con nuestros amigos L.M. hicimos una ruta, y luego fuimos a la playa a disfrutar un poco del mar, allí los mapaches son descarados cuando vayas no te lleves nada de comida en la mochila, porque te intentan romper la mochila y te amargan la existencia en la playa, vimos como una pareja tuvo que estar con un palo, y pendientes del mapache durante el rato que estaban en la playa, ya que el mapache no les dejaba tranquilos.
El chapuzón en el Manuel Antonio fue de lo mejor, se estaba muy a gusto allí, es más casi nos olvidamos del tiempo, y no pudimos hacer las otras rutas, pero a estas alturas qué más da. Jejeje… cuando fuimos para hacer el último sendero sonó la sirena que avisa del cierre del parque, cierra muy temprano a mi parecer a las 16h00. Y nos encaminamos hacia la salida temiendo de quedar encerrados allí
Al finalizar el parque fuimos los cuatro a tomar algo en el restaurante bar el Avión, tiene unas vistas inmejorables, además es de lo más curioso, tienen hasta un avión a modo montacargas,
Tomamos unas cuantas copitas, mientras caía un chaparrón, la verdad que se estaba bien el sitio era original y la relación calidad y precio era excelente, al lado el mismo dueño tenía montado otro que se llama el vagón, y había un proyecto de un barco, le preguntamos al camarero donde podríamos ir a cenar un sitio de locales, donde a él le gusta ir los fines de semana, nos dejamos aconsejar por él , nos mandó hacia la marina un restaurante amplísimo que se llama bahía azul, una especie de nave abierta, enfrente del mar y con una barra en el medio de madera y mesitas todo alrededor, allí comimos y bebimos, aunque el servicio era lentito, nos tocó la camarera novata, pero como todos hemos sido novatos algún día, nos armamos de paciencia jejeje… pero cuando llegó la comida estaba muy deliciosa, la calidad es buena, el pescado que pedí era fresquísimo, hasta me supo a mar (igual lo pescan al momento, por eso tardaban tanto
Al acabar nos desaseamos suerte para el resto del viaje, nosotros íbamos al norte del país para después ir a bocas del toro y nuestros amigos iban a corcovado, y cada uno fue por su camino.