Éste también iba a ser un día de transición, pero por la mañana aprovechamos para ver la plantación Boone Hall, así que nos levantamos y salimos temprano.
La plantación, una de las más antiguas que todavía están en funcionamiento, se encuentra en Mount Pleasant, a tan sólo 8 millas de Charleston, así que en menos de media hora estábamos allí. Llevábamos el navegador, pero no veíamos ninguna señal ni cartel indicando la plantación, y pensamos que podríamos habernos perdido, pero no, finalmente aparecieron, y es que están justo antes de llegar.
La entrada a la plantación se hace por una avenida de robles, con el característico musgo español. Aparcamos y fuimos a la Hospitality House, una pequeña casa que hace de recepción y venta de entradas. Cada una cuesta 20 $. Nos indicaron qué había para ver y a qué horas. Se puede visitar la calle de los esclavos por propia cuenta, pero no la casa. La visita de la casa era a las once. A las doce había un recorrido en camioneta de la plantación.
Empezamos por las casas de los esclavos, que son las originales de la época. Fabricadas en ladrillo, hay nueve, y en cada una de ellas hay algún tipo de información: unas muestran la vida diaria de los esclavos, otra es una escuela, capilla, fotos de antiguos esclavos que terminaron trabajando en la plantación tras la guerra, otra habla de los distintos métodos de sometimiento que tenían los esclavos...
Al comienzo de la calle de esclavos había una descendiente que estaba trabajando en unos cestos de "sweetgrass" y los tenía a la venta.
Una voluntaria nos dio una explicación sobre la historia de la plantación y las casas de los esclavos. La plantación se dedicaba primordialmente, no al cultivo del algodón, sino a la fabricación de ladrillos, todo ello claro, a manos de los esclavos. Las cabañas las construyeron ellos también.
Continuando más adelante de la Calle de esclavos se llega a una construcción al borde del río, Dockhouse, que fue construida después de que el huracán Hugo destruyera la original que había en ese mismo punto. Se utilizaba para el embarco y desembarco de mercancías y ladrillos fabricados en la plantación, que se llevaban a Charleston.
Nos acercamos a la casa para las once y nos recibió una mujer con traje de época, que nos explicó que la casa era privada. Los dueños todavía se pasan de vez en cuando por ella, así que no se puede visitar el piso superior.
Para los que hayáis visto la serie Norte y Sur, la casa os resultará familiar, y es que era Mont Royal, la mansión de la familia Main. En ella se han filmado otras películas y series, entre otras Qeen, con una joven Halle Berry.
También se filmó parte de El cuaderno de Noah.
Nos enseñaron la casa, con sus muebles y porcelanas durante una media hora y al terminar fuimos a la última de las cabañas de los esclavos, donde había una explicación a cargo de una descendiente de esclavos de la historia de la cultura "gullah", la de los descendientes de esclavos en esa zona de Carolina del Sur.
Se acercaba la hora del recorrido por la plantación, así que dejamos la cultura gullah y nos acercamos al punto de salida del tour, junto al Cafe Butterfly. Frente a la cafetería hay un edificio alargado, Cotton gin house, que hasta hace unos años era un restaurante y tienda de regalos, pero que el huracán Hugo destrozó y se encuentra desde entonces apuntalado.
El tour por la plantación se hace en una especie de camioneta-tranvía abierta y se va pasando por los distintos cultivos que tienen en la actualidad, principalmente hortalizas y frutales. El terreno es inmenso y cuenta con un río y laguna propios.
También nos enseñaron la trinchera mandada excavar por el General Lee, ya que este punto era la barrera de defensa más al norte de Charleston.
Terminado el recorrido nos tomamos un sandwich en la cafetería antes de ponernos en marcha hacia Winston-Salem, que eran más de 450 km.
Hicimos un par de paradas y pillamos un atasco enorme a la altura de Charlotte, desesperante.
No llegamos a entrar en Winston-Salem. Nos quedamos en las afueras y buscamos un hotel. El elegido, Microtel Inn & Suites by Windham. 87 $ la noche.
Para cenar, tampoco fuimos muy lejos. Al lado había un Outback Steackhouse, un restaurante tipo australiano, donde cenamos Alice Springs chicken. Estaba bueno. Junto con dos buds 40$
El trayecto hasta Winston-Salem fue bastante agotador (aunque no sería el peor), así que aprovechamos que llegamos bastante tarde para quedarnos en el hotel y hacer colada, que falta nos hacía ya.
La plantación, una de las más antiguas que todavía están en funcionamiento, se encuentra en Mount Pleasant, a tan sólo 8 millas de Charleston, así que en menos de media hora estábamos allí. Llevábamos el navegador, pero no veíamos ninguna señal ni cartel indicando la plantación, y pensamos que podríamos habernos perdido, pero no, finalmente aparecieron, y es que están justo antes de llegar.
La entrada a la plantación se hace por una avenida de robles, con el característico musgo español. Aparcamos y fuimos a la Hospitality House, una pequeña casa que hace de recepción y venta de entradas. Cada una cuesta 20 $. Nos indicaron qué había para ver y a qué horas. Se puede visitar la calle de los esclavos por propia cuenta, pero no la casa. La visita de la casa era a las once. A las doce había un recorrido en camioneta de la plantación.

Empezamos por las casas de los esclavos, que son las originales de la época. Fabricadas en ladrillo, hay nueve, y en cada una de ellas hay algún tipo de información: unas muestran la vida diaria de los esclavos, otra es una escuela, capilla, fotos de antiguos esclavos que terminaron trabajando en la plantación tras la guerra, otra habla de los distintos métodos de sometimiento que tenían los esclavos...
Al comienzo de la calle de esclavos había una descendiente que estaba trabajando en unos cestos de "sweetgrass" y los tenía a la venta.
Una voluntaria nos dio una explicación sobre la historia de la plantación y las casas de los esclavos. La plantación se dedicaba primordialmente, no al cultivo del algodón, sino a la fabricación de ladrillos, todo ello claro, a manos de los esclavos. Las cabañas las construyeron ellos también.







Continuando más adelante de la Calle de esclavos se llega a una construcción al borde del río, Dockhouse, que fue construida después de que el huracán Hugo destruyera la original que había en ese mismo punto. Se utilizaba para el embarco y desembarco de mercancías y ladrillos fabricados en la plantación, que se llevaban a Charleston.
Nos acercamos a la casa para las once y nos recibió una mujer con traje de época, que nos explicó que la casa era privada. Los dueños todavía se pasan de vez en cuando por ella, así que no se puede visitar el piso superior.
Para los que hayáis visto la serie Norte y Sur, la casa os resultará familiar, y es que era Mont Royal, la mansión de la familia Main. En ella se han filmado otras películas y series, entre otras Qeen, con una joven Halle Berry.
También se filmó parte de El cuaderno de Noah.

Nos enseñaron la casa, con sus muebles y porcelanas durante una media hora y al terminar fuimos a la última de las cabañas de los esclavos, donde había una explicación a cargo de una descendiente de esclavos de la historia de la cultura "gullah", la de los descendientes de esclavos en esa zona de Carolina del Sur.
Se acercaba la hora del recorrido por la plantación, así que dejamos la cultura gullah y nos acercamos al punto de salida del tour, junto al Cafe Butterfly. Frente a la cafetería hay un edificio alargado, Cotton gin house, que hasta hace unos años era un restaurante y tienda de regalos, pero que el huracán Hugo destrozó y se encuentra desde entonces apuntalado.

El tour por la plantación se hace en una especie de camioneta-tranvía abierta y se va pasando por los distintos cultivos que tienen en la actualidad, principalmente hortalizas y frutales. El terreno es inmenso y cuenta con un río y laguna propios.
También nos enseñaron la trinchera mandada excavar por el General Lee, ya que este punto era la barrera de defensa más al norte de Charleston.



Terminado el recorrido nos tomamos un sandwich en la cafetería antes de ponernos en marcha hacia Winston-Salem, que eran más de 450 km.
Hicimos un par de paradas y pillamos un atasco enorme a la altura de Charlotte, desesperante.
No llegamos a entrar en Winston-Salem. Nos quedamos en las afueras y buscamos un hotel. El elegido, Microtel Inn & Suites by Windham. 87 $ la noche.
Para cenar, tampoco fuimos muy lejos. Al lado había un Outback Steackhouse, un restaurante tipo australiano, donde cenamos Alice Springs chicken. Estaba bueno. Junto con dos buds 40$
El trayecto hasta Winston-Salem fue bastante agotador (aunque no sería el peor), así que aprovechamos que llegamos bastante tarde para quedarnos en el hotel y hacer colada, que falta nos hacía ya.