Primer día de carretera de nuestro viaje. Desayunamos fuerte, dejamos el hotel y tomamos rumbo a Barstow a través del desierto, es una distancia aproximada de 200 km. La peor parte fue la salida de la ciudad: aparte del tráfico, las carreteras en las ciudades son de una calidad pésima, el asfalto está tan desgastado que tiene un color gris y una textura rugosa, eso unido al calor hace que los neumáticos sufran más de lo normal, y prueba de ello es la cantidad de ruedas reventadas que encontrábamos en los arcenes.
Ya fuera de California hicimos una parada en una gasolinera para repostar y comprar un refrigerio. Poner gasolina es sencillo: si queréis llenar el depósito tenéis que entrar y decírselo al empleado. Te pedirá como garantía la tarjeta o parte en efectivo, después sales, repostas (pusimos siempre la gasolina más barata, la regular) y vuelves para pagar. Algunas no te dejan llenar el depósito, por lo que les pagas la cantidad que quieras y luego repostas. En otras estaciones no hay operarios, pero puedes pagar con tarjeta. Respecto a los precios, suelen rondar entre los 3 y los 5,5$ por galón (un galón son 4,5 litros), siendo más caras las ciudades grandes y los lugares poco transitados (como Furnace Creeck en Death Valley).

La carretera por Arizona atraviesa el desierto, es muy bonita. Es desértica, con muchos cactus. Nosotros nos paramos en el arcén y nos hicimos una foto, a día de hoy no lo repetiría, fue una imprudencia ya que más adelante, vimos carteles que advertían de la presencia de serpientes.
Llegamos a Barstow y nos dirigimos a un Wallmart a comprar provisiones. La dirección es 621 Montara Rd CA 92311. Compramos la famosa nevera de corcho, bebidas y picoteo. No recomendamos parar aquí, perdimos mucho tiempo, los artículos se venden en cantidades industriales y el precio no dista demasiado de comprar en una gasolinera.
De aquí nos fuimos a comer al famoso Peggy Sue. Es un dinner muy pintoresco, está decorado con fotos de estrellas de cine y famosos; hasta el uniforme de las camareras es gracioso. Comimos muy bien, las hamburguesas son deliciosas. Briconsejo: el general en USA si os pedís un batido de helado, aparte de la copa correspondiente os traen el recipiente tipo coctelera donde han hecho el batido para que os sirváis un poco más, por lo que es como si os sirven dos batidos; lo que hace que sea perfecto para compartir.
Salimos de Barstow rumbo a Oatman, el pueblo de los burros. Aquí la carretera se vuelve al más puro estilo far west, la sensación de conducir entre llanuras es maravillosa, te sientes como en una película de John Wayne.
El último tramo la carretera empeora, es estrecha y con frecuentes cambios de rasante; OJO, como indican los carteles, aparte de burros cruzando la carretera son frecuentes las inundaciones, en caso de lluvias es mejor no tomar esta carretera
El mayor encanto del pueblo son los burros. Las tiendas y los edificios están decorados al estilo ruta 66. Es peculiar, aunque se percibe que está hecho para los güiris. Hay una cuantas tiendas de souvenires, nosotros compramos unas postales. Aquí tuvimos otro ejemplo de hospitalidad: me faltaban unos céntimos para pagar, y la dueña de la tienda me dijo que no pasaba nada, que con lo que tenía era suficiente. Todo un detalle, al final encontré la cartera y le dejamos unos céntimos de bote.
Saliendo de Oatman, continuamos por la ruta 66 en un tramo de montaña, con unas curvas. De camino paramos por un mirador donde hicimos unas panorámicas, y en una pequeña estación de servicio también de estilo far west.
De allí llegamos a Kingman para ver la famosa locomotora y cenar en otro de los dinner recomendados en el foro, el Mr Z. También muy bien ambientado, y con unos sandwiches muy ricos.
Ya de noche, pusimos rumbo a Williams. Llegamos al hotel, recomendado en el foro. Es muy cuco, con suelo enmoquetado y lleno de peluches en la recepción. Eran ya sobre las 9 de la noche, y cuando llegamos a recepción no había nadie. Nos encontramos este sobre:
Qué curioso. Esto nos dio una idea de lo seguro que debía de ser el lugar. Como al día siguiente teníamos que salir temprano hacia el Gran Cañón, me colé en la recepción y vi la factura de nuestra habitación. Por la mañana, antes de salir, les dejé el mismo sobre con el dinero. La habitación era pequeñita, pero limpia y cómoda.
Estábamos cansados, habíamos recorrido unos 750 kilómetros así que nos fuimos derechitos a la cama. Fue una lástima no poder ver más a fondo el pueblo, porque tenía muy buena pinta, con muchas tiendas y restaurantes.
CONCLUSIONES
• Fue el dia que más horas de coche hicimos: fueron unas 8 horas para hacer unos 750 km. Como estábamos al principio del viaje, no se nos hizo pesado. Contemplar el paisaje mientras conduces es una de las mejores experiencias del viaje.
• Para comprar la nevera de corcho y la comida, mejor en gasolineras o pequeñas tiendas tipo colmado
• Si podéis, comed en Peggy Sue y Mr Z. Son sitios ambientados, de buen precio y suculentas hamburguesas.
• Si dedicáis dos días a hacer esta etapa podeis aprovechar para visitar Calico (la ciudad fantasma de Barstow) y otros pueblos como Selligman o Hackberry, aparte de Williams. En otros diarios de viaje podéis encontrar información al respecto.