Nos despertamos prontito, bien descansados gracias a la cama King size. Nos enfrentábamos a nuestro primer día en Los Ángeles con muchas ganas. Tras un desayuno fuerte cogimos el coche y antes de las 8 nos dirigimos a nuestro primer destino: 251 North Bristol Avenue, donde se encuentra la casa donde se rodaba la entrada del Príncipe de Bel Air.
Tardamos un poquito en llegar ya que había bastante tráfico a primera hora, cosa normal en LA. La casa está habitada, no se veía mucho, como podéis apreciar en la foto. En nuestra opinión, no vale mucho la pena, aunque fue curioso pasar por esa zona con el coche, es una zona residencial, con casitas de lujo, y vimos a las típicas asistentas hispanas y a jóvenes paseando varios perros a la vez. Estuvo curioso.
Desde allí pusimos rumbo a la zona de Beverly Hills. Aparcamos al lado del parque donde está el cartel de Beverly Hills (que, por cierto, estaba en obras). Nos enfrentamos por primera vez a los famosos parquímetros. No fue muy difícil, puesto que acepta tanto monedas como tarjeta. Pagamos unos 4$ por dos horas, que era el tiempo máximo. Al pagar empieza una “cuenta atrás” que te indica el tiempo que te queda.
Briconsejo: Lo más importante para aparcar es leer bien los carteles que te indican las horas entre las que se puede aparcar o no, y el tiempo máximo permitido. Aquí tenéis un ejemplo:
Este cartel indica que no se puede aparcar de 3 a 5 ningún día, y que pagando puedes dejar el coche durante nueve horas máximo entre las 9 y las 18 todos los días, excepto el domingo. El resto de periodos (de 5 a 9 y de 18 a 3 de lunes a sábado, y todo el día en domingo) se puede aparcar gratis todo el tiempo que se quiera (si lo he explicado mal, teneis permiso para corregirme :p)
Dicho esto, nos dimos un paseo por la zona: vimos Rodeo Drive, el hotel Beverly Wildshire (el de la película Pretty woman), nos tomamos un té en un Starbucks de la zona… No había mucho movimiento, era todavía temprano; pero eso hizo que lo pudiéramos visitar tranquilamente. El simple hecho de ver los escaparates ya te da una idea del calibre de las tiendas.



Después de acercarnos al cartel de Beverly Hills, recogimos el coche y pusimos rumbo al Paseo de la Fama. El tráfico era bastante importante. Para aquellos que no vivimos en grandes ciudades, conducir por los Ángeles da bastante respeto. Las avenidas tienen varios carriles, los conductores son un poco kamikazes… pero sobretodo, me sorprendieron los semáforos y los cruces. Antes de viajar leímos en el foro las peculiaridades de las normas de tráfico de California: que si los STOPS no se hacen igual, que si los semáforos están pasando los cruces… menudo lio. A día de hoy no se decir si mi conducción fue ejemplar, o si me pasé 20 semáforos en rojo… Eso sí, no nos ha llegado ninguna multa del rent a car.
Os cuento esto porque, ya llegando, nos paramos en este semáforo, que corresponde a N Highland con Hollywood Blvd
Teníamos que girar a mano izquierda, por lo que me puse en el carril correspondiente y esperé a que la señal con la flecha verde izquierda se pusiera en verde. Os puedo asegurar que tardó DIEZ MINUTOS DE RELOJ, y que el resto de carriles se les puso en verde su señal en al menos dos ocasiones. ¡INCREIBLE!. Así que lo dicho, al conducir por USA, y en especial por las grandes ciudades, paciencia.
Siguiendo el consejo del foro aparcamos en el centro comercial del Kodak Theatre, girando a la derecha desde Hollywood Blvd (ojo, justo antes hay un parking de pago mucho más caro, no confundiros). Haciendo una pequeña compra te validan el parking, luego solo tienes que pagarlo en las máquinas.
Allí estábamos: el Paseo de la Fama, el Teatro Chino y el Dolby Theathe. Había oído muchas críticas negativas. En mi opinión merece la pena visitarlo, hay mucho ambiente, mucha gente disfrazada que por un par de dólares se harán fotos con vosotros y tiendas de souvenirs. No es un sitio glamuroso, es una atracción turística sin más. Nos divertimos buscando las estrellas de actores famosos y viendo a la gente pasar (está lleno de turistas, quizás un poco masificado, pero no impide disfrutar del lugar).
Desde el mirador del centro comercial pudimos ver por primera vez el cartel de Hollywood.
Aprovechamos nuestra estancia para comer. Fuimos a un Johnny Rockets, y la verdad fue un acierto, comimos bastante bien a un precio asequible, y nos gustó la ambientación de Dinner retro que tenía el lugar.
Después de comer, recogimos el coche, tomamos Hollywood Blvd y nos dirigimos al Observatorio Griffin. Aquí el GPS nos quiso jugar una mala pasada: llegados a un punto nos indicó que tomáramos una calle a la izquierda para empezar a subir la colina que lleva al observatorio, sin embargo en la entrada de la calle había un cartel enorme que decía ESTA CALLE NO LLEVA AL OBSERVATORIO GRIFFIN. ¡!!!!!!!!. Afortunadamente en el foro ya se comentaba esto, así que utilizamos el sentido común y las señales de tráfico y encontramos el observatorio fácilmente (nosotros tomamos la Vermont Avenue, los carteles te indican que vais al Greek Theatre, vais bien, lo pasareis de paso hacia el observatorio)
Desde aquí tenéis una panorámica de la ciudad. Hacía un día con un poco de neblina, así que las fotos no salieron todo lo bien que nos hubiera gustado. También vale la pena dar un breve paseo por dentro, podéis ver un péndulo de Focault, el telescopio y algunas explicaciones de astronomía, todo muy didáctico.
BRICONSEJO: Tal como indica el foro, el mucho mejor visitarlo al anochecer, las vistas son espectaculares.
Desde aquí nos dirigimos a visitar el Disney Concert Hall. Tuvimos que aparcar en un parking privado (que allí los llaman “public”) porque en la calle no se podía aparcar de 16 a 18. Pagamos una pasta… pero en fin.
Sin nada más que ver por allí, nos dirigimos al Staples Center, el estadio de Los Ángeles Lakers. Hay varios public parking, volvimos a pagar un dinero, pero allí no se podía aparcar más cerca. Otro consejo: tanto en LA cómo en San Francisco fijaros bien en las tarifas del parking antes de aparcar, muchos te cobran por cada 15 minutos, otros tienen tarifas diarias, muchos son más baratos por la mañana a primera hora (lo llaman tarifa “early bird”) o de madrugada. Todos tienen un cartel a la entrada donde te detallan las tarifas.
Estuvimos haciéndonos fotos en los alrededores y entramos en la tienda oficial, donde me compre una gorra de Los Angeles… Clippers jeje. La pretemporada no empezaba hasta dos semanas después, por lo que no pudimos ver ningún partido… lástima.
Ya eran las 17:30, y nos dirigimos a Venice Beach. El día se había nublado y la temperatura no era de playa. Y cuando llegamos, efectivamente no había mucho ambiente.
Tuvimos un pequeño percance. Dejé el coche en la calle y fui al parquímetro a pagar. Cuando me disponía a pagar, apareció un chico oriental que me dijo que a partir de las 18 ellos llevaban el tema del parking, y me dijo cuál era su tarifa (no la recuerdo, pero era más cara que la normal). Yo le pregunté que por qué, que eran las 18 y el parquímetro ponía que se podía aparcar hasta las 20. No me dio explicación, pero alcé la mirada y vi varios chicos, todos con una especie de uniforme, y un cartel plegable en la acera que ponía Valet Service. No sabría decir si hacían ese servicio de estraperlo o qué, pero como había un public parking justo a 50 metros (que, además de vigilado, era más barato) cogimos el coche y aparcamos allí.
Estuvimos paseando por la playa: vimos el típico muelle que sale en las películas, los puestos tipo “vigilante de la playa”, y unos chicos haciendo surf. Nos gustaría haber visto más ambiente, seguro que en pleno verano y con sol de por medio el lugar gana mucho.
Ya de noche, queríamos visitar de nuevo el pier de Santa Mónica. Como íbamos en coche, aparcamos un poco lejos (en la entrada del pier nos pedían 25 dólares al ser de noche), pero nos fue genial porque aparte de pagar 4$ por tres horas, estuvimos paseando por la zona, visitando tiendas y relajándonos un poco.
Para cenar repetimos el Bubba Gump. Si tenéis la oportunidad de ir os recomendamos el especial de gambas, la hamburguesa de aguacate o los spaguetti. No os recomiendo las fajitas, no son malas, pero hay platos mejores. Para quién le guste la película la ambientación es genial, tienen hasta tienda de souvenirs, los camareros son amables, y el precio no es desorbitado.
Aquí dimos por finalizada nuestra aventura en Los Ángeles.
CONCLUSIONES:
• No es ni micho menos el mejor lugar de la ruta, pero vale la pena visitarla
• Los imprescindibles son Santa Mónica y el Paseo de la Fama
• Si podéis, visitad el Observatorio Griffin de noche, para ver la ciudad iluminada (si no recordamos mal cierran cada día a las 22h)
• Ojito con el coche, en especial en los cruces y los semáforos.
• No nos dio la impresión de inseguridad en ningún momento, Santa Mónica es seguro 100% y las zonas turísticas del centro también (al menos a la luz del día)
• Si tuviéramos la oportunidad de volver nos gustaría visitar los Universal Studios (nos hacía mucha ilusión, pero no nos llegaba el tiempo), Carroll Street y Olivera Street; y ver Venice y Santa Mónica por el día, con más ambiente playero. Por lo tanto, si vais a viajar por la costa oeste no es descabellado dedicar dos días a visitarlo Los Ángeles si os lo podéis permitir.