3 de Agosto de 2.010 y todas las vacaciones por delante..pero sin plan. Así que ojeando internet encuentro un vuelo ida y vuelta al aeropuerto de Charleroi con un precio irresistible. Dos horas más tarde ya tenía todos los hoteles reservados. Total, que pensado y hecho una semana en Flandes, que seguro que hace menos calor que aquí.
La ruta es muy sencilla: llegada al aeropuerto de Charleroi, en autobús hacia Bruselas con tres noches; en tren desde Bruselas hasta Gante, dos noches; en tren desde Gante hasta Brujas, dos noches. El último día deshacer todo este camino de golpe. No hace falta que diga que los trenes aquí son una maravilla en frecuencias, puntualidad y comodidad.

A modo de pequeña introducción para situarnos y por si alguien no lo sabe, Bélgica es un país de 11 millones y medio de habitantes y tiene el tamaño de Galicia (unos 30.000 km2). Es la única monarquía federal del mundo (el resto son parlamentarias o unitarias). Los belgas son bastante más ricos que nosotros: el PIB per cápita de Bélgica es de 34.000 €, es decir, que en términos puramente económicos, un belga vale un español y medio (El PIB per cápita español es de 22.000 €). Está compuesta por tres territorios federados: Flandes, Región de Bruselas Capital y Valonia.
La región de Flandes al norte es la más habitada, unos 6,5 millones de personas, es la más rica y desarrollada de las tres y tiene por único idioma oficial el neerlandés (primo hermano del holandés). Su capital territorial es Gante aunque la ciudad más poblada es Amberes. La región de Bruselas Capital está enclavada físicamente en Flandes y es el centro geográfico de Bélgica además de su capital; está habitada por 1.300.000 personas y disfruta de dos idiomas oficiales: el francés y el neerlandés. Valonia es la región del sur del país, su capital es la ciudad de Namur aunque la más poblada es Lieja, tiene 3.600.000 habitantes y hoy en día es la parte menos próspera de Bélgica.

Es un país relativamente joven pues consiguió su independencia del Reino de los Países Bajos en el año 1.830. Abajo, foto de la bandera de Bélgica en el arco del Parc du Cinquentenaire (Jubelpark en neerlandés), construido en 1.870 para conmemorar el 50 aniversario de la independencia belga.

Lingüísticamente se divide en 4 zonas: Flamenca, Francesa, Bilingüe de flamenco y francés, y una pequeña zona al este llamada Eupen que es germano hablante.

Como personas belgas mundialmente famosos y/o conocidos podemos nombrar al actor Jean- Claude Van Damm, la actriz Audrey Hepburn, el ciclista Eddy Merckx (4 tours), Hergé (Tintín) y Peyo (Los pitufos). Georges Lemaitre: creador de la teoría del Big Bang; Adolphe Sax: inventor del Saxofón (de ahí su nombre).

Las tres primeras noches en Bélgica las pasaremos en Bruselas, en el Hotel Albert www.hotelalbert.be Es un correcto hotel de dos estrellas, con habitaciones muy amplias y un precio bastante bueno para los estándares belgas. La única pega es que está enclavado en el barrio de Schaerbeek, un poco alejado del centro de Bruselas pero al que se llega muy fácil con transporte público, tan abundante y bueno por aquí.


El hotel tiene dos bares que flanquean la puerta de entrada, uno a la derecha y otro a la izquierda donde se pueden tomar almuerzos, comidas y cenas de por aquí a precios muy buenos.


El barrio de Schaerbeek es básicamente un barrio obrero con muchísima inmigración o, como se dice ahora, un barrio multiétnico. No hay muchos comercios pero es un barrio muy tranquilo y agradable, con rincones de arquitectura muy bonita.


Es uno de los 19 municipios que forman la Región de Bruselas Capital. Cuenta con unos 115.000 habitantes y es hogar de una numerosa comunidad magrebí y turca.

Precisamente a la llegada al barrio de Schaerbeek, justo a la salida de la Gare du nord (estación de trenes del norte de Bruselas que también se encuentra en este barrio) nos encontramos con la primera sorpresa: se trata del Barrio rojo de Bruselas, nada que ver con el de Amsterdam, pues es muy poco turístico y mucho más sórdido y hasta peligroso viendo la gente que por allí deambula…


Se trata de locales con enormes ventanales a modo de escaparates, sólo que en vez de los típicos maniquíes vestidos a la última moda, son mujeres de carne y hueso…en fin, cada cual que saque sus propias conclusiones, aunque a mí me daba bastante pena.


Estas fotos las saqué del Street View porque no me atreví a hacer fotos allí.
Pero vamos a ir adentrándonos ya en la Bruselas más agradable y popular.
PALACIO DE JUSTICIA (Palais de Justice)
El primer sitio que deseaba visitar pues ya conocía de él hacía tiempo, es el Palacio de Justicia de Bruselas, un enooorme edificio que siempre está en obras pues es tan grande que cuando acaban lo que están arreglando, siempre hay otra parte que está deteriorada. Aquí una foto desde el aire para poder apreciar su enormidad.
Es uno de los edificios más grandes e impresionantes que se pueden contemplar en Europa.

Lo mandó construir Leopoldo II entre los años 1866 y 1883 y se dice que quería una justicia en Bélgica ejemplar y modélica para el resto del mundo, por lo que ordenó que fuera el edificio más grande del mundo y que reflejara la justicia belga…y lo consiguió, por lo menos lo del edificio. Durante años fue el edificio de nueva construcción más grande del mundo. Ocupa 26.000 m2 de superficie y 104 metros de altura y desde luego por fuera os aseguro que es impresionante. Hoy por hoy sigue siendo uno de los edificios de piedra más grandes del mundo.


Por dentro también impresiona.

Se puede visitar de lunes a viernes en horario laboral belga, es decir, de 8 de la mañana a 5 de la tarde. Los fines de semana cierra.
IGLESIA DEL SAGRADO CORAZÓN (Basilique du Sacré-Coeur)
Una de las cosas que más llama la atención en Bruselas es que casi desde cualquier punto de la ciudad se ve, a lo lejos, una enorme cúpula de color verde claro. Después de darle varias vueltas al asunto nos enteramos de que se trata de la Iglesia del Sagrado Corazón, que no es más que una iglesia enorme de construcción contemporánea que parece vigilar la ciudad de Bruselas desde un alto montículo situado en el barrio de Koekelberg.
El barrio de Koekelberg se encuentra situado al noroeste de la ciudad de Bruselas, un tanto alejado del centro, como muchos otros puntos de interés.

El edificio en sí no ofrece mucho interés y las vistas aéreas de Bruselas que desde allí se divisan dejan mucho que desear ya que Bruselas desde el aire es bastante fea, pero bueno, es una pequeña excursión agradable para los que vayan un poco sobrados de tiempo.

ATOMIUM
Una de las imágenes que todos tenemos en mente cuando aparecen los monumentos más representativos e icónicos de los diferentes países europeos es la del Atomium. Es una estructura de acero y aluminio que se levantó para la Exposición Universal de 1.958, y representa una molécula de cristal de hierro aumentada 165 mil millones de veces. Tiene una altura de 103 metros y está coronado con la bandera belga. Los alrededores son una zona ajardinada y recreativa muy cuidada. Se puede llegar fácilmente en metro desde el centro de Bruselas.
Está situado en el extremo norte de la ciudad.



El recinto del Atomium incluye varias atracciones e instalaciones:
- Antiguo Estadio Heysel: Por una parte está el estadio de fútbol Rey Balduino que se hizo tristemente famoso en el año 1.985 cuando transcurría la final de la Copa de Europa entre el Liverpool y la Juventus: una avalancha causó la muerte a 39 aficionados. En aquel entonces este estadio se llama Heysel.
- Bruparck: Se trata de un parque de atracciones que incluye cuatro zonas: una zona de bares y restaurantes ambientados en clásicos edificios belgas; una zona recreativa con atracciones de feria; y La Mini Europa, que es una reproducción en pequeño de todos los monumentos más famosos y representativos de Europa; y un Parque de atracciones Acuático con sus típicos toboganes en zigzag de colores.
Vista del Atomium desde el Bruparck.

Aquí una vista general del recinto recreativo del Atomium:

Para acceder al Atomium se paga la correspondiente entrada (creo que eran unos 6 €), y se sube por el ascensor central muy veloz hasta la primera bola. Desde esta primera bola se accede a las otras por el interior de los tubos, a través de unas escaleras.
Parece que no pero las bolas son enormes por dentro.


Desde la bola más alta que subimos había buenas vistas del entorno.
El Estadio y la zona de restaurantes.

La Mini Europa y el parque acuático.

El norte de Bruselas con el distrito financiero en el centro.

La mole del Palacio de Justicia.

Y otras fotos que hice más a mi aire.



Ahora vamos a visitar el centro histórico de Bruselas con la joya de la corona belga: La Grand- Place en francés o Grote Markt en flamenco, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1.998.
Tiraré de internet para ofrecer una descripción más técnica de esta preciosa plaza:
“La Plaza Mayor de Bruselas es un conjunto extraordinariamente homogéneo de edificios públicos y privados que datan en su mayoría del siglo XVII. Su arquitectura es un excelente compendio y una viva ilustración del nivel alcanzado en este periodo por la vida social y cultural en este importante centro político y comercial.”
En resumidas cuentas refleja el viejo esplendor y auge económico que vivió este territorio hace unos 4 siglos.
Vista aérea de la Grand Place.

La verdad es que es preciosa. Nos tiramos un buen rato allí observando sus increíbles edificios. Ni que decir tiene que está hasta arriba de gente de todas las nacionalidades posibles.

Para describir todos sus edificios y su interesantísima historia necesitaríamos un diario entero, así que sólo remarcaré la preciosidad del edificio del Ayuntamiento con su torre.

Como se va haciendo la hora de comer, vamos buscando un buen sitio para comernos unos moules-frites que es el plato más popular de Bélgica. Se trata de un kilo de mejillones de tamaño mediano que se sirve en la misma cacerola en que se cuecen, acompañado con patatas fritas.

En la misma Grand-Place/Grote Market hay bares (brasseries) en los que se sirve este sencillo plato. También hay muchos brasseries que lo ofrecen en las calles aledañas, además de marisquerías donde comerte una bandeja entera de Fruits de mer, que es como se llama por esta zona a la típica mariscada.
Bandeja de Fruits de mer.

Eso sí, prepara bien la billetera…El marisco por aquí no es precisamente barato. El precio de los moules-frites va descendiendo conforme te vas alejando de la Plaza Grande. En la misma plaza te los sirven por unos 24 €, en las calles aledañas cercanas por unos 18 €, y tres o cuatro calles más lejos a 9 €, que es donde los comimos nosotros. Así que ojito por aquí con los precios…No olvidemos que es el sitio más turístico y visitado de Bélgica.
Fue justo al salir de la Grote Market cuando, yendo en dirección al edificio de la bolsa, nos encontramos con este desfile. Iban todos vestidos con trajes de época y me imagino que conmemoraban algún hecho histórico.





Había un momento en que todos se ponían de acuerdo y tiraban sus banderas al aire de forma perfectamente sincronizada.


Por mucho que he buscado en internet no he logrado encontrar información de esta celebración, así que si alguien que esté leyendo esto lo sabe le agradecería mucho que nos lo indicara con un comentario al final de este diario.
Nos acercamos a la catedral de Bruselas para ver su imponente fachada blanca. Se llama oficialmente Catedral de San Miguel y Santa Gúdula y es de estilo gótico.

Desde la catedral se ve a lo lejos la aguja del Ayuntamiento de Bruselas, enclavado en la Grand Place, que es desde donde hemos venido.

Bruselas, como principal sede administrativa de la Unión Europea, alberga los más importantes edificios institucionales de ésta. La mayoría de estos edificios están en el barrio europeo, que considero también visita obligada si se está por aquí.
Vista aérea del edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, organismo que vela por la defensa de los intereses de la propia Unión Europea, es decir, el corazón de la Unión.

También visitamos por fuera, aunque se puede visitar su interior, el Parlamento Europeo que comparte sede con Luxemburgo y Estrasburgo. En la foto el edificio del parlamento por fuera.

Después de esto nos acercamos a visitar, cómo no, al nene meando. Se llama Manneken Pis y como es una visita obligada, pues eso, vamos, lo vemos, lo fotografiamos y nos vamos. Me recuerda mucho a la visita que hay que hacer en Copenhague a la sirenita…el monumento en sí no es nada pero es un símbolo inevitable al que hay que acudir.

Después fuimos a ver a su homóloga femenina, la Jeanneke Pis. Lo mismo, una pequeña estatua convertida en un símbolo. La fotografié con un poco de decoro para que quedara bien la pobre en esta postura tan comprometida.

La Jeanneke está en un callejón repleto de cervecerías de todo tipo y condición. Se veía bastante gente y animación, cosa que me sorprendió ya que, en general, Bruselas aparenta bastante sobriedad y seriedad. Y cómo no le hice la foto a la famosa cervecería que sale en todos los reportajes y en todas las guías de Bruselas: Delirium Tremens, donde la leyenda cuenta que hay más de 1000 cervezas donde elegir. De todas formas no entramos ya que había bastante jaleo de jovenzuelos un poco entonados.

Por las calles te vas encontrando muchas referencias a los cómics, ya que Bélgica es un país que siente pasión por los cómics y que ha creado muchos de ellos: Tintín, Los Pitufos, Lucky Luke o Gastón el Gafe, son sólo los más conocidos mundialmente. En Bruselas se encuentran las mejores tiendas especializadas en cómics de toda Europa, las más famosas y turísticas se encuentran en la Galerías Saint Hubert, que según dicen por aquí fueron las primeras galerías comerciales cubiertas de Europa (aunque eso creo que lo he oído en más de una ocasión en otros países y ciudades….)
Sea como fuere, también merecen un breve paseo por su interior.

Y los diferentes murales al aire libre que te vas encontrando por las calles:


Estatua al aire libre de Gastón el Gafe.

Y por último, y para acabar la visita de tres días a Bruselas (que he resumido en una etapa para hacerlo más ameno) nos vamos a visitar el Parc du Cinquentenaire que, como comenté al principio, lo construyó Leopoldo II para conmemorar el 50 aniversario del nacimiento de Bélgica como Estado soberano e independiente.
Este parque tiene unos pabellones cubiertos que vienen muy bien en caso de lluvia, tan frecuente por aquí.
Vista aérea del Parque.

El famoso arco con la bandera belga.

Los pabellones cubiertos donde guarecerse de la lluvia.

Y con esto ponemos punto y final a la visita a Bruselas. Mañana nos vamos a Gante en tren a pasar dos días.

