Por fin había llegado el día, después de tanto tiempo preparando el viaje ya solo quedaban unas horas para estar en Noruega.
El vuelo estaba previsto para las 13:00, salíamos de la terminal T1 y tras facturar las maletas fuimos al control de seguridad. Las personas con niños o con minusvalias van en otra cola, según te ven pasar con el carrito te dicen por donde.
Control de seguridad sin contratiempos hay que vaciar los bolsillos de objetos metálicos, móviles, relojes, gafas! etc en las bandejitas, quitarse el calzado si es bota y cinturones. Mochilas, cazadoras, maletas de mano y el carrito del peque deben de pasar por la cinta de seguridad.
Con respecto a la comida de los peques, potitos, agua, medicinas... Lo pasan por una maquina especial y sin problemas.
Volviendo al aeropuerto, un buen sitio par estar con el peque en el aeropuerto es "la guardería" un espacio gratuito donde puedes darle de comer, cambiarle los pañales y que juegue con los muchísimos juguetes que hay. En nuestro caso como íbamos justitos de tiempo solo pudo comer y cambiarle el pañal, una pena
En la cola para subir al avión enseñamos la documentación y para dentro. Llevábamos como equipaje de mano una mochila grande, una mochila nevera, cámara de fotos y una maleta pequeña. En ningún momento midieron ni pesaron el equipaje de mano y eso que la maleta era algo grandecita.
El carrito hay que dejarlo plegado en la puerta del avión.
Habíamos reservado los asientos del avión para asegurarnos ir juntos, nuestros asientos eran 19G y 19H con muchísimo espacio para las piernas y cercanos al baño y a las puertas de salida.
Vuelo sin contratiempos, no dan comida en el avión, bueno si pagas una pasta por unos bocatas malillos
si. Nosotros llevábamos la comida de casa como la mayoría de los pasajeros.
Por fin llegamos a Trodehim, hacía bastante fresquillo y tras ser de los primeros en bajar nos toco esperar hasta que se vació el avión para que nos dieran el carrito de la peque.