Madrugón al canto! Volvemos a estar en ruta! Ohhh yeah
Serían algo menos de las 8Am cuando salimos de Las Vegas. El gps (mi querido Sygic para Android) nos la jugó y no nos enviaba hacia Pahrump como era nuestra idea, sino hacia el Norte para luego girar al Oeste. Al final paramos para añadir algún punto intermedio a la ruta y fuimos camino de Pahrump (con algo de retraso sobre lo previsto porque con la tontería del navegador nos duró un rato coger la dirección correcta).
En Pahrump repostamos para llenar el depósito, porque el consejo de siempre para cualquier parque nacional (lleno antes de entrar, por favor) para Death Valley aplica aún más porque ahí vimos la gasolina al precio más caro de todo el viaje (6$ por galón!
De ahí fuimos a nuestra primera parada: Dante’s View. La parte final de la subida tiene su gracia con un montón de curvas. Al llegar arriba…vaya vistas! Impresionante. Eso sí: consejo al canto: tener ropa de abrigo a mano, porque vaya viento frío se mueve ahí arriba. Parece mentira el calor que hay en el valle y el frío de esta colina. Contrastes. Sin duda, era un día de contrastes.
Tras un rato decidimos volver por el mismo camino y luego girar dirección a nuestra siguiente parada: Zabriskie Point. Nos encantó. Qué variedad de colores. Han colocado alguna valla para preservar la zona pero no le quita espectacularidad al sitio. Ahí el calor azotaba ya bien y eso que el día había empezado algo nublado…aunque poco a poco se veía que el sol empezaba a dar fuerte.
Nuestra siguiente parada era ya dentro del valle: Devil’s Golf Course (por cierto, no había nadie en la caseta de los ranger para enseñar el pase, pero parece algo habitual en Death Valley). La pista que conduce a la zona no es muy larga (un par de km tal vez) y está en buen estado, así que no hay problema para cualquier coche. El paisaje ahí es lunar a tope (los que hayáis estado en la luna os podéis hacer una idea jajajaja). Un espectáculo
Siguiente parada: la conocida Badwater Basin. Ni que decir que el calor rondaba ya los 40 grados. Ese punto está a 86 metros por debajo del nivel del mar. La explanada es gigante. Estábamos ahí dando una vuelta cuando un chico echó a correr camino de…la nada. Incluso nos sonrió al pasar

Dimos la vuelta y entramos en la Artist Drive, una carreterilla de una sola dirección en forma de semicírculo (en relación a la carretera principal) y que resulta bastante divertida, con bastantes curvas y repechos pequeños. A la mitad más o menos está la Artist Palette. Una chulada, parece mentira que pueda haber tal cantidad de colores distintos en un paisaje desértico.
Era cerca del mediodía, así que comimos en Stovepipe. La comida fue normal, ni mal ni bien…sobre todo necesaria, porque nos notábamos ya cansadetes. Tras el descanso, emprendimos camino hacia la salida oeste del parque, parando en las Mesquite Flat Dunes (parada relámpago por cómo pegaba el calor) y en Father Crowley Vista, que es un mirador en el que nos quedamos con las ganas de ir con el coche por el camino que lleva hasta la punta para ver bien el valle. (si volviera, iría hasta allí, sin duda….así que consejo: id!). Al poco de salir del mirador nos hicimos nuestra típica foto en la entrada (en este caso salida para nosotros) del parque y con eso dábamos por concluida nuestra visita a Death Valley, con tormenta de arena incluida cuando ya salíamos del entorno del parque:


En resumen: Death Valley nos encantó. Un lugar muy extremo, con el contraste inicial de Dante’s View y un colorido que es impresionante. Nos dejamos cosas (Natural Bridge o Mosaic Canyon entre otras) pero nos quedaba camino y, la verdad, si abarcas más en una jornada como ésta seguramente no veas nada.
Íbamos a hacer noche a Lee Vining, así que para ese día en nuestro plan teníamos bastantes alternativas dependiendo de cómo fuéramos de tiempo y de cansancio: Minaret Vista, Devil’s Postpile (ahí el hándicap era que para llegar hay que coger un shuttle y se nos iría el tiempo) y Mammoth Lakes.
De tiempo íbamos regular y de cansancio bien, aunque teníamos claro que no queríamos llegar al motel más allá de las 9pm. Nos decidimos finalmente por ir a Mammoth Lakes y descartar los otros dos puntos.
Total, que fuimos hacia la zona de Lake Mamie…y qué acierto, oiga. La temperatura había bajado a 8 grados (día de contrastes!!!) y el paisaje había ido cambiando al verde poco a poco hasta encontrarnos en una zona de montaña preciosa. Súper recomendable pasar por allí y echarle un buen rato recorriendo diferentes lagos.
Desde Lake Mamie hay una visual muy buena de los Twin Lakes. Lo disfrutamos mucho…y nos reíamos con nuestros polares puestos al recordar que hacía sólo unas pocas horas estábamos cocidos de calor

Con pena de dejar de semejante entorno, nos fuimos a Lee Vining (unos 30 minutos de coche).
Serían las 8.30pm cuando llegamos al motel (Lake View Lodge). Teníamos reservada una cabaña y nos hacía mucha ilusión, sobre todo después de la buenísima experiencia de Bryce. Pero qué chasco: ubicada como un pegote detrás de los edificios principales, mobiliario viejo, pequeña…y, ya sabíamos, cara (105 eur sin desayuno)
El chico de recepción fue súper agradable pero no consiguió compensar el que probablemente fue el mayor chasco del viaje en cuanto a alojamiento.
Para rematar, el embutido que llevábamos se nos había puesto malo con tanto calor durante la primera parte del día (la nevera de corcho hizo lo que pudo, pero era mucho trabajo ese día), así que nos tocó ir a por un paquetito de jamón york a la tienda cuando estábamos tan rotos que ni dar un paso nos apetecía (y menos cenar fuera).
Ahí cometimos un error, porque tendríamos que haber cogido más provisiones antes de entrar a Yosemite, así que seguid nuestro consejo y aprovisionaros bien que en Yosemite el tema de comer es un poco particular…pero eso viene tras el salto de etapa!