Para este día habíamos contratado una excursión a Gante y Brujas, creo recordar que nos costó unos 35€ o así no lo recuerdo muy bien, mirando ahora como controlo el tema de mirar trenes y buses y de todo, seguro que si lo hubiera sabido hacer en su momento nos habría salido más barato y habríamos disfrutado más de ambas ciudades…pero bueno en aquel momento como era principiante no sabía moverme mucho y preferí no arriesgarme a liarla.
Nos recogieron en el hotel sobre las 09:00h creo que eran, fuimos al centro a recoger a gente que no la cogían en el hotel y salimos hacia Gante. El guía hablaba en francés, alemán y español, tiene que ser bastante cansado para ellos repetir durante horas lo mismo en tres idiomas diferentes la verdad…pero el señor era súper majo y nos reímos bastante con un par de puntos que tuvo.
Una hora después más o menos de trayecto llegamos a Gante y lo primero que hizo fue conducirnos hacia la catedral, paramos en la plaza de la catedral a que nos explicara unas cuantas cosas sobre la ciudad y la catedral y entramos. Por dentro de la catedral nos guió un poco explicándonos cosas y luego nos dejó que la recorriéramos libremente quedando a una hora fuera.
La catedral por dentro es bonita pero no es la más bonita que he visitado, aunque reúne muchas obras de arte entre ellas varias de Van Eyck, normal, fue uno de los pintores más importantes de Flandes. Entre ellas estaba su famosísimo políptico de Gante o también llamado la Adoración del Cordero Místico:
Recorrimos un poco todo a nuestro aire, bajamos a la cripta y salimos fuera a dar una vuelta por la plaza y esperar a la hora que nos había dicho el guía.
Ya llegó la hora a la que debíamos juntarnos y emprendimos un recorrido por Gante mientras el guía nos iba explicando más cosas interesantes y enseñándonos las casas de los gremios
Cruzamos el puente de San Miguel desde donde se ven las tres torres principales de la ciudad, la de la catedral, la Iglesia de San Nicolás y la del belfort:
Seguimos andando por la rivera del río mientras nos seguía hablando de las casas gremiales y llegamos a la plaza donde se encuentra el castillo de Gante. Ahí tuvimos 10 minutillos más libres mientras iba a buscar al autobús.
Ya apareció el bus nos montamos y rumbo a Brujas. Por el trayecto nos comentó que si queríamos hacer el recorrido en barca por los canales de Brujas se lo dijéramos y llamaba para avisar de que íbamos a ir y cuántas personas íbamos a ir. Por supuesto que nos apuntamos el autobús entero, llamó, reservó y nos dijo que serían 12€ cada uno hacer el recorrido y se lo pagamos en el mismo bus. Una hora después más o menos llegábamos a Brujas.
Lo primero que vismo en Brujas fue el Convento de las Beguinas, nos estuvo contando un poco de historia del mismo, paseamos por el parque que hay al lado, vimos los cisnes y nos dirigimos hacia el centro:
Era ya la 13horas más o menos, nos llevó hacia una calle que estaba llena de restaurantes y tiendecitas y nos dejó tiempo libre para que comiéramos algo. Nosotros dimos un paseo por la calle, había una tienda de juguetes preciosa y tenían en el escaparate un tiovivo con peluches de animales que daban vueltas como andando muy gracioso, ahí me quedé un rato viéndolo porque me encanto y le grabé un video y todo, echamos un ojo a los restaurantes y acabamos comiendo en un kebap que olía a gloria. Después quedamos con el grupo y el guía nos guió por las calles de Brujas, pasamos por una calle en la que había mogollón de tiendas de chocolate y olía genial también y nos dijo que más tarde haríamos una “parada chocolate” para comprar y degustar así que por favor no nos entretuviéramos en ese momento porque íbamos con hora a las barcas. Y fuimos directos al embarcadero y embarcamos nada más llegar. El paseo en barca es precioso y relajante:
El perrillo este es famoso le he visto hasta en revistas, jeje
Cuando desembarcamos nos dirigimos hacia la plaza principal, donde nos estuvo contando más cosas interesantes sobre la historia de la ciudad y de los edificios que veíamos:
Después ya nos dejó tiempo libre por la ciudad. Lo primero que hicimos fue ir hacia la atalaya a ver si podíamos a subir porque las vistas nos habían comentado que eran espectaculares pero había muchísima cola para subir por lo que si queríamos aprovechar para dar una vuelta por la ciudad no podíamos esperarnos así que tristes nos fuimos a dar un paseo por la preciosa ciudad:
Llegó la hora de reunirnos en la plaza de nuevo y nos llevó hacia tiendas de chocolates donde nos dejó media hora probando chocolates y comprando. De ahí vinieron todos los souvenirs que traje de este viaje, montones de tabletas de chocolate riquísimas para todo el mundo y un par de imanes muy bonitos.
Y de ahí volvimos hacia Bruselas encantados, ambas ciudades nos habían encantado, son preciosas y totalmente recomendables. Me dio pena no poder disfrutarlas en condiciones, pero bueno como se suele decir…así tengo una excusa para volver (aunque en el fondo soy de las que piensan que prefiero ir a un sitio nuevo antes que volver a uno conocido).
Llegamos a Bruselas sobre las 18:30, nos dejaron en el hotel así que subimos a dejar todo lo que habíamos comprado, a tumbarnos un ratillo a descansar y volvimos a salir. Fuimos hacia la plaza del palacio de justicia y bajamos por el ascensor al barrio de Les Marrollers a ver sus famosas pinturas en las fachadas guiándonos con el plano que venía en mi guía de este barrio, ahí van algunas:
Después de dar una vuelta por este barrio, en el que todo hay que decirlo…hay bastantes malas pintas, volvimos hacia el centro. En una plaza del petit sablon habían montado un pequeño escenario y unas cuantas carpas con comidas y productos típicos así que ahí nos quedamos cenando escuchando música y viendo bailes típicos:
Y ya anochecido volvimos dando un paseo hacia el hotel: