Llegamos a Dubrovnik en avión desde Madrid con Iberia, vuelo directo de 3 horitas y bastante cómodo. Aterrizamos a las 16:25 pm y lo primero que hicimos fue cambiar moneda en el mismo aeropuerto, aunque no caimos que en menos de una hora cambiabamos de país y la moneda no servía
Nos dirigimos a las oficinas de alquiler de coche enfrente del aeropuerto, pues nos despistamos con la reserva del coche y lo hicimos con menos de 48h de adelanto. Esto nos costó una negociación con Croata autentico de ojos azules y pelo rubio que pensabamos que nos estaba timando en todo momento. Al final y viendo las pocas posibilidades que teniamos, aceptamos pulpo y pagamos 500€ por un Opel Corsa para 11 días y con permiso para la entrada en Montenegro, nuestra primera parada. Tuvimos que hacer el pago en efectivo y esto nos dejó peladas de efectivo, pero no había razones para ponerse de mal humor...empezaba nuestra aventura!!
Condujimos directamente del aeropuerto de Dubrovnik hacia Kotor (Montenegro) ya que no queriamos que se nos hiciera de noche para encontrar el hostel. Habiamos hecho la reserva por booking.com con pago en el mismo hostel. Pasamos la frontera si problema y pidiendo el sello correspondiente en nuestro pasaporte...jeje. Tuvimos suerte, pues encontramos el hostel fácilmente y un hueco para el coche un poco más adelante, pues aún no eramos conscientes de "cuan preciado" es el aparcamiento en estos lugares. La bienvenida fue muy buena, Steven, el dueño del hostel, rápidamente nos enseñó nuestra habitación, las estancias comunes del hostel, como ir a la playa y donde conseguir avituallamiento porque veniamos secos!
El hostel fue City Beach Hostel a 5km de Kotor y nos costó 34€ dormir dos personas.
Kotor se situa en medio de una bahía a la que le rodean 60km de carretera marcando como un circulo casi cerrado. Aparenta un lago con sus aguas en calma y con una cordillera fantastica a su alrededor. La bahía es segunda vivienda o lugar de veraneo de muchos Croatas. Compramos unas cervezas y algo de embutido y pan para salir del paso e hicimos una cena improvisada a pie de la bahía en uno de sus embarcaderos de piedra, donde la gente habitualmente planta su toalla y se pone a tomar el sol y a darse chapuzones porque playas de arena.....pocas. Algunos de estos mini-embarcaderos pertenecen a las casas que hay justo enfrente y los tienen decorados con sofás tipo chill-oy con sus palmeritas y todo, o sin saberlo dimos con el ricachón de la zona
porque tenia un Ferrari aparcado en la puerta!
Nos dimos un paseito por la bahía y nos fuimos a dormir y disfrutar del hostel para preparar la etapa siguiente.
Nos dirigimos a las oficinas de alquiler de coche enfrente del aeropuerto, pues nos despistamos con la reserva del coche y lo hicimos con menos de 48h de adelanto. Esto nos costó una negociación con Croata autentico de ojos azules y pelo rubio que pensabamos que nos estaba timando en todo momento. Al final y viendo las pocas posibilidades que teniamos, aceptamos pulpo y pagamos 500€ por un Opel Corsa para 11 días y con permiso para la entrada en Montenegro, nuestra primera parada. Tuvimos que hacer el pago en efectivo y esto nos dejó peladas de efectivo, pero no había razones para ponerse de mal humor...empezaba nuestra aventura!!
Condujimos directamente del aeropuerto de Dubrovnik hacia Kotor (Montenegro) ya que no queriamos que se nos hiciera de noche para encontrar el hostel. Habiamos hecho la reserva por booking.com con pago en el mismo hostel. Pasamos la frontera si problema y pidiendo el sello correspondiente en nuestro pasaporte...jeje. Tuvimos suerte, pues encontramos el hostel fácilmente y un hueco para el coche un poco más adelante, pues aún no eramos conscientes de "cuan preciado" es el aparcamiento en estos lugares. La bienvenida fue muy buena, Steven, el dueño del hostel, rápidamente nos enseñó nuestra habitación, las estancias comunes del hostel, como ir a la playa y donde conseguir avituallamiento porque veniamos secos!
El hostel fue City Beach Hostel a 5km de Kotor y nos costó 34€ dormir dos personas.
Kotor se situa en medio de una bahía a la que le rodean 60km de carretera marcando como un circulo casi cerrado. Aparenta un lago con sus aguas en calma y con una cordillera fantastica a su alrededor. La bahía es segunda vivienda o lugar de veraneo de muchos Croatas. Compramos unas cervezas y algo de embutido y pan para salir del paso e hicimos una cena improvisada a pie de la bahía en uno de sus embarcaderos de piedra, donde la gente habitualmente planta su toalla y se pone a tomar el sol y a darse chapuzones porque playas de arena.....pocas. Algunos de estos mini-embarcaderos pertenecen a las casas que hay justo enfrente y los tienen decorados con sofás tipo chill-oy con sus palmeritas y todo, o sin saberlo dimos con el ricachón de la zona
Nos dimos un paseito por la bahía y nos fuimos a dormir y disfrutar del hostel para preparar la etapa siguiente.