27 de junio
Después de llegar ayer a las 500 y pico al motel, no nos levantamos muy temprano, hay que recuperarse. No tenemos desayuno incluido en el motel, así que cuando salimos de Fresno, llenando el depósito de gasolina y parando a comprar algo de fruta para pasar el día, aprovechamos para entrar en una cafetería a desayunar, el Donut Queen de East Ventura Blvd. Tenemos poco más de una hora hasta el Sequoia National Park, primer lugar en el que usaremos el pase de los PN.
Debería haber entrado por la carretera 180 que viene más recto desde Fresno, pero lo haremos al final en sentido inverso, entrando por Three Rivers. La carretera es buena y recta hasta que empieza a subir a la sierra, en que se vuelve estrecha y con muchas curvas. En la caseta de entrada, el ranger hace el control del pase y nos entrega el mapa del parque. Seguimos un poco más hasta el primer sitio en que vemos coches parados: Tunnel Rock. No tiene ningún secreto, una gran roca que forma una especie de cubierto apoyada en otras rocas, nada que ver con lo que hemos venido a ver aquí: árboles gigantes.
Nos detenemos en el Visitor Center de Foothills para coger información de los "highlights" del parque y de la visita a Crystal Cave. Esta última la descartamos pues se tardan cerca de 3 horas en completarla y no tenemos tanto tiempo si queremos ver algo más del parque. Todas las zonas en que ver algo, tienen varios aparcamientos para dejar el coche, aunque se llenan en seguida, y se encuentran muchos coches aparcados en el arcén, a pesar de estar específicamente prohibido debido a la estrechez de las carreteras en el parque. La primera parada seria, será en el Big Trees Trail, un pequeño recorrido entre unas cuantas sequoyas con un prado precioso en el medio, en el que tenemos la enorme suerte de ver un oso comiendo hierbas tranquilamente, ignorando a los turistas que lo retratan sin cesar. Qué lástima no tener un telezoom para pillarlo de cerca...El camino, un par de kilómetros en total, es un recorrido circular que transcurre en su mayor parte por unas pasarelas de madera, para evitar al máximo estropear la flora. De regreso al aparcamiento, vemos otro oso descansando y jugando entre los árboles, un precioso cachorro negro que tampoco parece asustarse con las cámaras. Es mejor no acercarse, porque mamá osa no andará lejos...
Tras el paseo, cogemos el coche para ir a ver el Tunnel Log, un tronco caído que se puede atravesar en coche. Está de camino a Moro Rock, una roca inmensa situada al borde de un valle y desde la cima de la cual, tenemos unas vistas estupendas de Sierra Nevada. La ascensión es dura, por peldaños excavados directamente en la roca, pero vale la pena el esfuerzo. Hace muchísimo calor, pasamos los 35ºC seguro, y Ada tiene un mini-ataque de vértigo sumado a un mareo. Un poco más al norte, dejamos el coche en el aparcamiento para ver al General Sherman, dicen que el ser vivo más grande del planeta. El sendero hasta el árbol no llega al kilómetro, pero con una importante pendiente. Menudo bicho! Es casi imposible sacar una foto del árbol entero, ni con el gran angular... Un ratito admirando al General, y descansando en las sombras, pues el sol tiene muy complicado llegar al suelo con estos arbolitos, y nos volvemos al coche para ir a ver al otro General.
Técnicamente, el General Grant está ya en Kings Canyon NP, poco después del visitor center de la zona norte, en Grant Grove, unos pocos cientos de metros pasado el cruce con la carretera 180 que viene de Fresno. El sendero también es bastante corto, y por el camino hay otro tronco de sequoya caído y vacío por dentro, por el que se puede caminar de un extremo a otro. Admiramos al otro general por delante y por detrás, para ver la cicatriz dejada por un rayo al alcanzarlo, sacamos más fotos, y decidimos regresar, pues aparte de algo de fruta, no hemos comido nada desde el desayuno y son las 5 de la tarde pasadas.
Estamos hambrientos, y nos despedimos de los parques de Sequoia y Kings Canyon con muy buen sabor de boca: hemos visto lo más importante, y como extra un par de osos (y algún ciervo). El camino de regreso al motel es más corto que la ida, aunque con el hambre que tenemos parece eterno... Nos vamos a cenar un bocadillo a un Subway en East Tulare Avenue sin pasar por el motel a refrescarnos. Mañana dejamos Fresno en dirección a Yosemite.