Tenía dos días para disfrutar de New York. Aunque ya había estado varias en esta ciudad siempre hay cosas nuevas por ver. El primer día aproveche que era domingo para pasarlo con mis amigos, hablando, riendo y dejándome llevar por ellos a sus rincones secretos y repetir los más populares.



El segundo día lo pase solo en la gran ciudad ya que mis anfitriones tenían que trabajar. Aproveche para ir a ver como ha quedado la zona donde estaban las torres gemelas, cruce mi puente favorito, el de Brooklyn, Central Station y después de un paseito por Central Park, fui a recoger mis maletas y al aeropuerto. Ahora si que el viaje había llegado a su fin el avión salía a las 19:00 directo a Barcelona donde llegué a las 9 de la mañana, otra vez sin dormir y sin perder ni un minuto directo a trabajar con maletas y todo que ya llegaba tarde.


