Tanto yo como mi pareja vivimos de una u otra forma ligados al deporte y para nuestro viaje de novios queríamos aprovechar el gran desembolso económico, para disfrutar de la naturaleza de un país tan diferente y exótico como el Perú. Nuestro viaje lo dividimos en tres etapas que nos permitieran incluir diferentes ecosistemas y paisajes, con la imprescindible visita al Machu Picchu como telón de fondo.
Como tenemos la suerte de contar con numerosos amigos que en el ámbito de los deportes de aventura han visitado el Perú en numerosas ocasiones y aunque no estaba entre nuestros planes correr demasiados riesgos, con su ayuda y consejos dividimos nuestro viaje en tres rutas, la primera un trek por el Parque Nacional de Huascarán en los alrededores de Huaraz.
La segunda ruta fue por la selva de la región Amazonas que además nos permitiría conocer la enigmática cultura Chachapoyas.
La tercera ruta transcurrió en el camino Inka, camino de Machu Picchu, previamente visitamos los principales puntos arqueológicos en Cuzco y el Valle Sagrado de los Inkas.
En cuanto a trekkings y deportes de aventura, nos quedamos con la sensación que el Perú tiene muchísimo que ofrecer y que apenas conocimos un poco la superficie de este país al que queda pendiente una segunda visita.
A continuación describiremos un poco, como fue nuestro viaje, esperando que sea de utilidad para los que buscan algo de deporte y naturaleza en su visita a este increíble país.
Llegamos a Lima un Martes a las 8,30 de la mañana y después de recoger el equipaje nos trasladamos directamente al terminal de autobuses de la empresa Cruz del Sur. No teníamos reserva hecha, pero ya nos habían dicho que, muy mala suerte había que tener para no encontrar espacio en algún horario con ese destino, así que nos presentamos para comprar los billetes allí mismo y sin ningún contratiempo pudimos comprar nuestros billetes.
Huaraz y el parque nacional de Huascarán.
El viaje en autobús, especialmente cuando se abandona la costa para internarse en la parte andina del país, es de gran belleza. Hay que tener en cuenta que este paisaje esta formado por mas de 50 picos de mas de 5.500 metros de altura, de los cuales 32 superan los 6000 metros (datos de nuestra guía de viajes, jeje) , a pesar de no estar en nuestros planes escalar ninguno de ellos la belleza de estos valles rodeados de picos altísimos es sublime. Por cierto, son 6 horas aproximadamente para llegar hasta Huaraz en autobús.
Ya en Huaraz dejamos las maletas en el hotel La Casa de Zarela. (
www.lacasadezarela.hostel.com/) Ya habíamos reservado habitación aquí por recomendación de Eduardo, un amiguete que lleva años viviendo en el Perú.. Eduardo, amante de los deportes de aventura como nosotros ya llevaba una semana allí pues se había encabezonado en hacer varias cumbres y fue nuestro improvisado guía durante esos días. El Hotel es muy recomendable y para el que vaya un poco a ciegas, se encarga de contactar a sus clientes con guías, lugares donde alquilar equipo de montaña y todo lo necesario para hacer cualquier excursión en la zona.
La ciudad está llena de agencias, hoteles, bares y restaurantes. Se podría decir que la única actividad en la que esta enfocada esta ciudad es el turismo de aventura, que va desde escalar un pico por encima de 6000 metros hasta paseos en bicicleta o rutas de senderismo mas sencillas.
Nosotros hicimos un par de rutas de 6-7 horas el primer par de días. El tercer día una ruta de 5 horas en bicicleta y para el último de nuestros días visitamos Carhuaz, un pequeño y tranquilo pueblo a unos 30 km de distancia de Huaraz. La visita a este pueblecito, fue para conocer un poco como se vive en un pueblo andino al margen del turismo. Allí se produce la chicha, una bebida alcohólica, que a esas altitudes resulto siendo un pelotazo tremendo. Terminamos los tres totalmente ebrios y para regresar ya de noche, contratamos los servicios de un vecino del pueblo, que creo no iba en las mejores condiciones tampoco el, en fin, un riesgo que terminó saliendo bien y que de ninguna manera hubiéramos tomado de estar sobrios.
La verdad que nos fuimos de esta zona tras haber pasado apenas 4 días con pocas ganas de hacerlo. Este sitio es para pasar una semanilla tranquilamente, el ambiente en la ciudad es genial y esta todo preparado para hacer excursiones un poco mas osadas de lo que nosotros hicimos, pero prometimos a nuestras familias no correr demasiados riesgos al menos en este viaje.