12º Este día fue un poco triste, pues nos separávamos de la pareja de Sevilla que nos habían acompañado durante todo el viaje, con la que entablamos una gran amistad, en los viajes al vivir casi todas las horas del día con tus compañeros de ruta, en solo diez días parece que te conozcas desde años.
Desayunamos en el hotel y a la hora prevista nos recogieron con la minivan, tal como teníamos contratado, para ponernos en ruta con destino Jodhpur, como he dicho anteriormente, las rutas en coche, para mi, son tan interesantes o más que las visitas de ciudades, porque durante el recorrido ves el día a día de sus gentes, por el recorrido nos encontramos grandes grupos de peregrinos, caminando por el arcén de las carreras para llegar a su destino sagrado, también al estar acercándonos al desierto, nos encontramos con numerosos grupos de camellos.


Jodhpur, segunda ciudad más grande del estado del Rajstán, se la conoce como la Ciudad Azul por el color con que se pintan sus casas, sobretodo la zona bajo el fuerte de Mehrangarh, la ciudad está situada al borde del Desierto del Thar, en la fortaleza, rodaron algunas escenas de la última película de Batman.



Al entrar a la ciudad, en una rotonda, tenían la cola de una avión de caza pakistaní abatido, supongo para vacilar a sus vecinos de frontera.
Nos acomodamos en el hotel Vivanta by Taj Hari Mahal, precioso por cierto, era un antiguo palacio, muy recomendable para quien busque relax, después de pasar el día en su caótica ciudad y con muy buenas instalaciones.



Para empezar la visita nos dirigimos a la fortaleza, que dicen, que es una fortaleza de las más interesantes de la India, se llama Fuerte Meherangarh, pero antes de llegar paramos para visitar Jaswant Thada, un mausoleo hecho de mármol blanco erigido en memoria del maharajá Jaswan Singh II, desde donde hay unas magnificas vistas del fuerte y de la ciudad, con unos preciosos jardines.
Una vez en el Fuerte Meherangarh, tal como nos íbamos acercando, quedamos impresionados por su altura, es realmente imponente, para acceder a su interior nos subimos en un ascensor interior, toma quedada, no nos esperábamos en un edificio tan antiguo encontrar un ascensor .
Al salir de ascensor encontramos de frente unos precisos patios y a continuación varios salones palaciegos perfectamente conservados, sobretodo el Palacio de Moti Mahal, después visitar sus estancias, fuimos subiendo varias escaleras hasta llegar a la terraza superior desde donde hay unas fantásticas vistas de la ciudad azul y del mausoleo Jaswant Thada donde habíamos estado antes.
Actualmente el maharajá tiene su Palacio nuevo en la entrada de la ciudad, solo se puede ver desde lejos pues no es visitable.

Nos desplazamos hasta el centro de la ciudad para recorrer sus calles y mercado e impregnarnos con los olores y sonidos. Está, como no, repleta de vacas que dormitan en sus calles sin inmutarse del ruido ni del trafico de motos y coches. Hicimos un recorrido por el mercado con sus puestos de comida repletos de moscas, donde venden todo lo imaginable. Continuamos por la zona musulmana, en la cual bastantes casas tenían cabras en sus balcones, las cuales no les esperaba un futuro muy prometedor pues estaba cerca el Eid al Adha, día del sacrificio.
Acabamos en una tienda que nos recomendaron para comprar unos tapices muy económicos, la tienda estaba repleta de figuras y tapices, según ellos distribuían a el corte ingle, pero vete tu saber si era verdad, la tienda era inmensa. Lastima que no me apunte el nombre para poder ponerlo aquí, pero como nos llevaron, no sabría decir en qué calle estaba.
Cenamos en el hotel.