El día de hoy comenzó con mal pie, malísimo.
El guía, al recogernos, nos dio los billetes de avión para el día siguiente, y cuando los miramos ponía que nuestro vuelo era a las 15:10 cuando en realidad tenía que salir a las 7 de la mañana. ¿Cómo? ¿Qué pasa aquí?
Llamamos a Javier, el encargado de Rutas Vietnam y nos dijo que no sabía que pasaba pero que habían cambiado los vuelos. El problema no sería muy gordo si no fuera porque nosotros al día siguiente íbamos a ver Kuala Lumpur, y cogiendo el vuelo que ellos decían, no nos daría tiempo a ver nada.
Le dijimos que si o si queríamos estar a la mañana siguiente en Kuala y nos dijo que iba a mirar a ver qué podía hacer. Un rato después nos llamo diciéndonos que nos había puesto un vuelo esa misma tarde. ¿Cómo por la tarde? ¡¡¡Entonces no nos da tiempo a ver todo lo que hay en Siem Reap!!! ¡¡¡Si no tenemos ni la maleta hecha!!!
El vuelo que nosotros teníamos había desaparecido así que teníamos que elegir entre volar por la tarde y ver Kuala Lumpur o volar la tarde del día siguiente y ver lo que nos quedaba de Siem Reap. A regañadientes elegimos lo segundo.
Por la mala gestión de alguien nos íbamos a quedar sin ver Kuala Lumpur, y lo peor de todo es que el vuelo lo habían cambiado hacia meses y nadie se había dado cuenta de avisárnoslo.
Bueno, decir que todas estas llamadas se hicieron mientras visitábamos los templos, que por cierto estaban bastante más lejos que los del día anterior y nos pillaban a mas de 1 hora del aeropuerto, de ahí que fuera imposible volver al hotel y coger el vuelo que ellos nos decían.
Los templos que visitamos y por este orden fueron:
Templo Preah: pequeño pero bien conservado.
Templo Bakong: grande y chulísimo.
Templo Lolei : con andamios y muy mal conservado. Junto al templo había una pagoda con unos murales espectaculares en su interior.
Templo Guantie: pequeño pero de los más bonitos del día. Tiene muchas estatuas de monos muy bien conservadas. Merece mucho la pena.


Junto al templo había tienditas y fuimos a ver que había. Compramos 2 pupets preciosos de muñecas apsaras por 18 dólares los dos.
De camino al siguiente templo, paramos el coche en el arcén, donde había una especie de poblado donde hacían caramelos con la flor de las palmeras.
Estaban muy ricos, así que compre dos paquetes. Aproveche la parada para hacer unas fotos.


Los paisajes por esta zona son preciosos. Son llanuras muy extensas llenas de arrozales y palmeras y de vez en cuando a lo lejos una casa sobre pilares. Aquí no paso como en Vietnam, aquí sí que estaba el arroz es su mejor momento.
Templo Pre Rup: el más grande del día y de los más bonitos. Las vistas desde arriba son las más bonitas sin duda. Obligado subir.
Templo Kravan: nada destacable. Se puede prescindir de él.
Después del último templo hicimos una parada en el camino para comer.
Los servicios en Camboya por parte de rutas Vietnam terminaban aquí, pero entre discusión y discusión por teléfono con ellos, les dijimos que ya que por su culpa, no íbamos a ver Kuala Lumpur, al menos nos compensaran el cabreo de alguna manera.
Tras mucho discutir conseguimos que nos pagaran por la tarde la excursión en barco por el lago Tonle Sap y por la noche la cena con espectáculo de danza apsara que nosotros ya teníamos pensado hacer por nuestra cuenta.
En media hora llegamos al embarcadero del Tonle Sap. Para que os hagáis una idea es un lago de agua dulce tan grande como todo la provincia de Vizcaya. La gente vive en casas flotantes que dependiendo del nivel del agua las van moviendo de un sitio a otro. Hay pueblos en los que llegan a vivir más de 3000 personas; tienen colegio, medico y hasta iglesia, jeje.


Hicimos una parada en un bar que tiene una especie de mirador. Allí había una granja de cocodrilos y una piscifactoría.


La visita duro solo una hora, pero es más que suficiente para hacerte una ligera idea de cómo vive esta gente.
De vuelta al hotel fuimos pasando por pueblos súper curiosos, donde todo el mundo vive en la orilla del rio en casas sobre pilares de madera. Se ve que en época de lluvia los ríos deben crecer un montón.
Sin duda lo mejor del día por encima de los templos fueron los paisajes de la zona, si no fuera por el calor, dan ganas de irse a vivir allí.
Todavía no era de noche y ya estábamos en el hotel. Les dijimos al chófer y al guía que no hacía falta que nos vinieran a buscar por la noche, que ya íbamos nosotros solos andando al restaurante del espectáculo.
A las 18:15 estábamos en el restaurante Koulen. Es tipo bufet libre y la comida estaba muy buena, así que nos hartamos de comer esperando a que empezara este baile de bellas damas. El espectáculo se hace todos los días a las 19:30 y dura una hora.
Como baile no es que sea gran cosa, pero las chicas y las las ropas que llevan son dignas de admirar.
Al finalizar, las apsaras se quedan quietas en el escenario y se dejan hacer fotos con la gente, y ese momento es el que aproveche yo, jeje
En 5 minutos estábamos en el hotel, y ya hasta se nos había pasado el mal rato de no poder ver la capital malaya.
El guía, al recogernos, nos dio los billetes de avión para el día siguiente, y cuando los miramos ponía que nuestro vuelo era a las 15:10 cuando en realidad tenía que salir a las 7 de la mañana. ¿Cómo? ¿Qué pasa aquí?
Llamamos a Javier, el encargado de Rutas Vietnam y nos dijo que no sabía que pasaba pero que habían cambiado los vuelos. El problema no sería muy gordo si no fuera porque nosotros al día siguiente íbamos a ver Kuala Lumpur, y cogiendo el vuelo que ellos decían, no nos daría tiempo a ver nada.
Le dijimos que si o si queríamos estar a la mañana siguiente en Kuala y nos dijo que iba a mirar a ver qué podía hacer. Un rato después nos llamo diciéndonos que nos había puesto un vuelo esa misma tarde. ¿Cómo por la tarde? ¡¡¡Entonces no nos da tiempo a ver todo lo que hay en Siem Reap!!! ¡¡¡Si no tenemos ni la maleta hecha!!!
El vuelo que nosotros teníamos había desaparecido así que teníamos que elegir entre volar por la tarde y ver Kuala Lumpur o volar la tarde del día siguiente y ver lo que nos quedaba de Siem Reap. A regañadientes elegimos lo segundo.
Por la mala gestión de alguien nos íbamos a quedar sin ver Kuala Lumpur, y lo peor de todo es que el vuelo lo habían cambiado hacia meses y nadie se había dado cuenta de avisárnoslo.
Bueno, decir que todas estas llamadas se hicieron mientras visitábamos los templos, que por cierto estaban bastante más lejos que los del día anterior y nos pillaban a mas de 1 hora del aeropuerto, de ahí que fuera imposible volver al hotel y coger el vuelo que ellos nos decían.
Los templos que visitamos y por este orden fueron:
Templo Preah: pequeño pero bien conservado.
Templo Bakong: grande y chulísimo.

Templo Lolei : con andamios y muy mal conservado. Junto al templo había una pagoda con unos murales espectaculares en su interior.

Templo Guantie: pequeño pero de los más bonitos del día. Tiene muchas estatuas de monos muy bien conservadas. Merece mucho la pena.


Junto al templo había tienditas y fuimos a ver que había. Compramos 2 pupets preciosos de muñecas apsaras por 18 dólares los dos.
De camino al siguiente templo, paramos el coche en el arcén, donde había una especie de poblado donde hacían caramelos con la flor de las palmeras.

Estaban muy ricos, así que compre dos paquetes. Aproveche la parada para hacer unas fotos.


Los paisajes por esta zona son preciosos. Son llanuras muy extensas llenas de arrozales y palmeras y de vez en cuando a lo lejos una casa sobre pilares. Aquí no paso como en Vietnam, aquí sí que estaba el arroz es su mejor momento.

Templo Pre Rup: el más grande del día y de los más bonitos. Las vistas desde arriba son las más bonitas sin duda. Obligado subir.

Templo Kravan: nada destacable. Se puede prescindir de él.
Después del último templo hicimos una parada en el camino para comer.
Los servicios en Camboya por parte de rutas Vietnam terminaban aquí, pero entre discusión y discusión por teléfono con ellos, les dijimos que ya que por su culpa, no íbamos a ver Kuala Lumpur, al menos nos compensaran el cabreo de alguna manera.
Tras mucho discutir conseguimos que nos pagaran por la tarde la excursión en barco por el lago Tonle Sap y por la noche la cena con espectáculo de danza apsara que nosotros ya teníamos pensado hacer por nuestra cuenta.
En media hora llegamos al embarcadero del Tonle Sap. Para que os hagáis una idea es un lago de agua dulce tan grande como todo la provincia de Vizcaya. La gente vive en casas flotantes que dependiendo del nivel del agua las van moviendo de un sitio a otro. Hay pueblos en los que llegan a vivir más de 3000 personas; tienen colegio, medico y hasta iglesia, jeje.


Hicimos una parada en un bar que tiene una especie de mirador. Allí había una granja de cocodrilos y una piscifactoría.


La visita duro solo una hora, pero es más que suficiente para hacerte una ligera idea de cómo vive esta gente.
De vuelta al hotel fuimos pasando por pueblos súper curiosos, donde todo el mundo vive en la orilla del rio en casas sobre pilares de madera. Se ve que en época de lluvia los ríos deben crecer un montón.

Sin duda lo mejor del día por encima de los templos fueron los paisajes de la zona, si no fuera por el calor, dan ganas de irse a vivir allí.
Todavía no era de noche y ya estábamos en el hotel. Les dijimos al chófer y al guía que no hacía falta que nos vinieran a buscar por la noche, que ya íbamos nosotros solos andando al restaurante del espectáculo.
A las 18:15 estábamos en el restaurante Koulen. Es tipo bufet libre y la comida estaba muy buena, así que nos hartamos de comer esperando a que empezara este baile de bellas damas. El espectáculo se hace todos los días a las 19:30 y dura una hora.
Como baile no es que sea gran cosa, pero las chicas y las las ropas que llevan son dignas de admirar.

Al finalizar, las apsaras se quedan quietas en el escenario y se dejan hacer fotos con la gente, y ese momento es el que aproveche yo, jeje

En 5 minutos estábamos en el hotel, y ya hasta se nos había pasado el mal rato de no poder ver la capital malaya.