El día comenzó temprano. A las 8 de la mañana ya estábamos subidos en el coche.
El guía nos dijo que hoy veríamos los templos más importantes y famosos y que mañana serian un poco peores.
Del hotel a la zona de entrada tardaríamos no más de 10 minutos. Allí nos hicieron una foto y nos dieron nuestros pases. El guía pago 40 dólares por persona y para adentro. Era una entrada de 3 días que servía para entrar a todos los templos.
Se paga en dólares americanos porque en este país lo usan como si fuera moneda local. En todos los comercios y hoteles se paga en dólares, aunque también se puede hacer en su moneda.
A pesar de que todo el mundo los llama Templos de Angkor, la verdad es que así solo se llama uno, pero el más famoso a dado el nombre a todos los demás.
Los templos que visitamos y por este orden fueron:
Templo de Bayon: Es el mítico templo de las caras de budas sonrientes. Es espectacular pero no os imagináis la cantidad de turistas que hay. Para hacerse una foto había que estar pegándose con la gente. En media hora más o menos se ve de sobra.





Templo Baphoun: es un gran templo Hindú muy similar a los que se pueden ver en India. Lo mejor que tiene son las vistas desde arriba, pero no sé si tanto como para merecer la pena subir. He de advertir que las escaleras son tan verticales que resultan bastante peligrosas y con el calor que hacia tuve que estar después un buen rato para recuperar el aliento.
Templo Phimeanakas: sin mucha relevancia, se ve de pasada en 5 minutos.
Terraza de los elefantes y Terraza del rey leproso: es un mirador que tiene grabados en las paredes. La del rey leproso tiene un pasillo muy chulo.
Templo Takeo: sin mucha relevancia y además con andamios
Templo de Ta Prohm: quizá por el nombre no os suene, pero es el templo que sale en la película de Tom Raider, el que tiene arboles que se sus raíces se suben por los muros.


Fue sin duda el que más nos gusto, pero también en el que más turistas había. Por suerte aquí la gente respetaba bastante y hacían cola en las zonas para hacerse las fotos.
Después de la visita del templo mas concurrido, tocaba comer y dejaríamos para la tarde el templo más importante de todos.
Templo de Angkor Wat: Además de ser el más grande, es el mejor conservado. Subimos hasta arriba y estas vistas sí que merecían la pena. Se tarda en visitar aproximadamente 1 hora.



Al bajar del templo, nos fuimos a la zona de tienditas, y mientras nos decidíamos por que cuadro comprar, me dio un golpe de calor que casi me quedo en el sitio. Habíamos dejado este templo para la tarde porque nos dijo el guía que es la mejor hora para hacer las fotos desde la fachada principal, y no le faltaba razón, pero menudo calor hacia!!!!
Cuando me recupere, compramos el cuadro que por cierto lo pagamos en euros. Nos cobraron 70. Los había iguales bastante más baratos, pero nos decidimos por este porque tenía mucha más carga de pintura y los detalles mucho más nítidos.
Por fin después de 10 días teníamos una tarde para no hacer nada y descansar. Eran todavía las 14.30 y ya habíamos terminado de ver todo.
En 5 minutos estábamos en el hotel así que aprovechamos para darnos un baño en la piscina y recuperar las fuerzas perdidas por el calor sofocante.
Después de cambiarnos y colgar unas fotos en Facebook, nos fuimos andando hasta el pueblo. Por el camino había visto varias fruterías donde tenían el preciado mangostán, os acordáis?
En la frutería me hicieron un único precio para todo, el kilo a 2 dólares. Compre varios mangostanes, 1 mango y varios rambutanes.
El pueblo apenas tiene nada más que hoteles y pubs. Está claro que viven exclusivamente del turismo y se ve que es todo muy nuevo.
Como ardía en deseos de probar el mangostán, el paseo no duro mucho y nos fuimos corriendo al hotel a comerlo, jajá
Abrí la bolsa y por fin llego el momento. Le quité la piel y ....oh no!! Que ven mi ojos!!! La piel es gruesísima y dentro apenas hay fruto.
Da igual!!! 3 2 1 y ……
Ahora entiendo la leyenda de la reina victoria. El mangostán esta riquísimo, súper dulce y súper jugoso. El interior es como una mandarina blanca, con gajos y todo. El sabor no se parece a ninguna fruta que yo haya probado antes, pero sin duda es una de las más ricas. Después de tantos días, la espera mereció la pena.
Apenas sin tiempo para saborear la fruta, el chófer vino a recogernos para llevarnos al circo. Nuestra entrada incluía cena previa y después el espectáculo. El circo, típico camboyano con música en directo, estuvo muy entretenido. Era prácticamente todo el rato trapecistas pero no te aburrías en ningún momento, aunque sí que estuve un poco agobiado por el calor y como siempre el espacio para las piernas.
El espectáculo duro aproximadamente una hora así que una propinilla a los artistas y a dormir que al día siguiente tocaba pasar calor otra vez.
El guía nos dijo que hoy veríamos los templos más importantes y famosos y que mañana serian un poco peores.
Del hotel a la zona de entrada tardaríamos no más de 10 minutos. Allí nos hicieron una foto y nos dieron nuestros pases. El guía pago 40 dólares por persona y para adentro. Era una entrada de 3 días que servía para entrar a todos los templos.
Se paga en dólares americanos porque en este país lo usan como si fuera moneda local. En todos los comercios y hoteles se paga en dólares, aunque también se puede hacer en su moneda.
A pesar de que todo el mundo los llama Templos de Angkor, la verdad es que así solo se llama uno, pero el más famoso a dado el nombre a todos los demás.
Los templos que visitamos y por este orden fueron:
Templo de Bayon: Es el mítico templo de las caras de budas sonrientes. Es espectacular pero no os imagináis la cantidad de turistas que hay. Para hacerse una foto había que estar pegándose con la gente. En media hora más o menos se ve de sobra.





Templo Baphoun: es un gran templo Hindú muy similar a los que se pueden ver en India. Lo mejor que tiene son las vistas desde arriba, pero no sé si tanto como para merecer la pena subir. He de advertir que las escaleras son tan verticales que resultan bastante peligrosas y con el calor que hacia tuve que estar después un buen rato para recuperar el aliento.

Templo Phimeanakas: sin mucha relevancia, se ve de pasada en 5 minutos.
Terraza de los elefantes y Terraza del rey leproso: es un mirador que tiene grabados en las paredes. La del rey leproso tiene un pasillo muy chulo.

Templo Takeo: sin mucha relevancia y además con andamios
Templo de Ta Prohm: quizá por el nombre no os suene, pero es el templo que sale en la película de Tom Raider, el que tiene arboles que se sus raíces se suben por los muros.


Fue sin duda el que más nos gusto, pero también en el que más turistas había. Por suerte aquí la gente respetaba bastante y hacían cola en las zonas para hacerse las fotos.
Después de la visita del templo mas concurrido, tocaba comer y dejaríamos para la tarde el templo más importante de todos.
Templo de Angkor Wat: Además de ser el más grande, es el mejor conservado. Subimos hasta arriba y estas vistas sí que merecían la pena. Se tarda en visitar aproximadamente 1 hora.



Al bajar del templo, nos fuimos a la zona de tienditas, y mientras nos decidíamos por que cuadro comprar, me dio un golpe de calor que casi me quedo en el sitio. Habíamos dejado este templo para la tarde porque nos dijo el guía que es la mejor hora para hacer las fotos desde la fachada principal, y no le faltaba razón, pero menudo calor hacia!!!!
Cuando me recupere, compramos el cuadro que por cierto lo pagamos en euros. Nos cobraron 70. Los había iguales bastante más baratos, pero nos decidimos por este porque tenía mucha más carga de pintura y los detalles mucho más nítidos.
Por fin después de 10 días teníamos una tarde para no hacer nada y descansar. Eran todavía las 14.30 y ya habíamos terminado de ver todo.
En 5 minutos estábamos en el hotel así que aprovechamos para darnos un baño en la piscina y recuperar las fuerzas perdidas por el calor sofocante.
Después de cambiarnos y colgar unas fotos en Facebook, nos fuimos andando hasta el pueblo. Por el camino había visto varias fruterías donde tenían el preciado mangostán, os acordáis?
En la frutería me hicieron un único precio para todo, el kilo a 2 dólares. Compre varios mangostanes, 1 mango y varios rambutanes.
El pueblo apenas tiene nada más que hoteles y pubs. Está claro que viven exclusivamente del turismo y se ve que es todo muy nuevo.
Como ardía en deseos de probar el mangostán, el paseo no duro mucho y nos fuimos corriendo al hotel a comerlo, jajá
Abrí la bolsa y por fin llego el momento. Le quité la piel y ....oh no!! Que ven mi ojos!!! La piel es gruesísima y dentro apenas hay fruto.

Da igual!!! 3 2 1 y ……
Apenas sin tiempo para saborear la fruta, el chófer vino a recogernos para llevarnos al circo. Nuestra entrada incluía cena previa y después el espectáculo. El circo, típico camboyano con música en directo, estuvo muy entretenido. Era prácticamente todo el rato trapecistas pero no te aburrías en ningún momento, aunque sí que estuve un poco agobiado por el calor y como siempre el espacio para las piernas.

El espectáculo duro aproximadamente una hora así que una propinilla a los artistas y a dormir que al día siguiente tocaba pasar calor otra vez.