El día despierta con lluvia, mucha lluvia, así que no hay prisa para irnos, y nos alegramos de no haber ido en bici como los compañeros que conocimos anoche.
Después de desayunar cogemos el coche para ir hasta el norte más norte de la isla, una primera parada la hacemos en Port of Ness, un pueblo de pescadores pero como llueve, poca cosa vemos, después fuimos hasta el "But of Lewis", ahora sí, el extremo norte de la isla, donde hay un faro y donde tuvimos la suerte de ver focas y algunos pájaros propios de estas tierras así como disfrutar de los preciosos acantilados.
Dejamos el faro y bajamos hasta Stornoway, la capital de la isla, la ciudad es bastante grande por lo que habíamos visto hasta ahora, así que aprovechamos para dar una vuelta, aún llovía, pero pudimos ver la calle principal, el castillo y sus jardines. Este último fue construido alrededor de 1850 , ahora pertenece a la ciudad y lo esta rehabilitando para convertirlo en un museo o similar.
Por la tarde, ya habiendo visto el pueblo, decidimos ver alguna de las playas del norte en la costa este, pero llovía tanto que no se veía nada, llegamos hasta la playa de Coll.
Después volvimos hacia Stornoway donde esperaríamos el ferry que nos llevaría hacia Ullapool. Este lo reservamos de nuevo con Caledonian (Calmac) por internet antes de llegar a Escocia.
Llegamos muy tarde a Ullapool, y como al día siguiente teníamos que devolver el coche en Edimburgo, decidimos ir conduciendo hasta que nos cansamos y paramos en un área de servicio donde dormimos dentro del coche. La verdad es que aquí nos faltó un día, dormir en Ullapool y disfrutar de una parada antes de Edimburgh hubiera sido fenomenal.