Me estaba planteando donde ir a pasar la Semana Santa este año, y se me ocurrio una feliz idea... donde mejor que ir que a la SS santa mas famosa del Mundo... pues pa'Sevilla....
Habia un monton de cosas que me hicieron dudar, los 800 kilometros que separan Asturias de Sevilla, el encontrar alojamiento a precio asequible, la muchedumbre en Sevilla... pero al final salio todo redondo.
Sali de Gijón sobre las 8 de la mañana, ibamos dos conductores en el coche. La idea era hacer la Ruta de la Plata. La primera sorpresa fue ver la extraordinaria autopista que han hecho a lo largo de toda la peninsula, queda algun tramo por abrir al pasar Salamanca (zona Béjar donde nos pasamos una hora en un atasco), y el tramo Benavente-Zamora, aunque la nacional en este tramo es tambien muy buena (100 de limite sin apenas pueblos y todo rectas). Ademas y muy importante, todo la carretera es gratuita, sin peajes salvo el peaje del Huerna (asi que solo pagamos los mas subnormales de España, pero voy a cambiar de tema que me caliento...).
Llegamos a Sevilla hacia las 6 de la tarde, 8 horas de viaje, 1 de atasco y 1 de paradas mas o menos. Habiamos reservado un hostal a unos 20 km de Sevilla, en la localidad de Guillena. El hostal en cuestion es este:
Hostal bar Frances de Guillena
Era digno, 42 euros la noche, aunque sin muchas pretensiones, la cama no era muy comoda y el agua de la ducha muy escasa. Por lo demas bien, y el personal muy amable. nada mas llegar tiramos las maletas y para Sevilla. Era Jueves Santo y teniamos panico a meter el coche al centro, asi que hicimos una jugada que creo nos salio muy bien. Dejamos el coche en San Juan de Aznalfarache a las afueras de Sevilla y cogimos el nuevo metro de Sevilla hasta el centro. Un trabajador del metro muy amable nos explico como sacar los tickets en la maquina y que la mejor parada era Plaza de Cuba para cruzar el Gualdaquivir, y de ahi "atacar" el centro.
Nada mas salir de la boca del metro la Torre del Oro y de Fondo la Giralda:

Empezaba a merecer la pena el palizon de coche. Cruzamos el puente y la primera procesion (o cofradia como dicen alli)... la Cigarrera oi decir a una Sevillana:

Una vez visto su paso, dejamos la Torre del Oro y nos fuimos a la zona de la Catedral y Giralda. La imagen de noche es preciosa:

Al llegar alli los alrededores se encontraban vallados, y habia una zona de sillas a la que no podiamos acceder, pero cual seria nuestra sorpresa que un desconocido se acerco a nosotros y nos dijo que de las 7 cofradias que desfilaban quedaban 5 por entrar a la catedral y que él se tenia que ir, que si queriamos su ticket. Despues de la cara de asombro que nos quedo, le dijimos que si y para dentro, para nosotros era toda una experiencia.
Desde alli vimos en primera linea pasar las cofradias y su entrada a la catedral, casi podiamos tocarles. Muchas gracias al desconocido.
Tras pasar las 5 cofradias que faltaban, nos fuimos al barrio de Santa Cruz a tomar una manzanilla. Habia un ambiente increible, pero en ningun momento nos molesto la gente ni nos agobió.
Despues de un paseo por el centro nos fuimos a por el coche y a dormir. Sabiamos que nos perdiamos lo mejor de la madrugá, pero era algo que teniamos asumido desde que planificamos el viaje, el cuerpo no daba para mas. En el metro vimos autenticas riadas de personas que iban a disfrutar de la madrugá con la silla en la mano que llevaban de casa.
El segundo dia a las 10 ya estabamos en Sevilla. Esta vez dejamos el coche a las afueras, pero a una distancia andable. Paseo por la vera del rio donde habia un monton de gente durmiendo y de restos de botellon. Llegamos al puente de Triana, y vimos mucha gente en direccion al barrio, preguntamos y nos dijeron que la cofadria de la Esperanza de Triana estaba de procesion por el barrio. Fuimos a verla:

Tambien aprovechamos para ver el barrio. Muy bonito, tipico andaluz con sus balcones adornados para la ocasion. despues cruzamos de nuevo al Guadalquivir y nos fuimos a ver la Plaza de España, una autentica maravilla (y una vergüenza el estado de abandono en el que está).

Espectacular construccion y mucho ambiente de visitantes haciendose fotos. Una de las cosas que mas gracia me hizo es que habia una pareja guitarra en mano dandole al flamenco y te podias sentar en medio de ellos a sacarte fotos (despues la gente les premiaba con unas monedillas).
De la plaza salimos y dimos un paseo por el parque de Maria Luisa...

Muy bonito, con un monton de calesas haciendo el agosto en pleno mes de abril (te daban una vuelta de una hora por 50 euros). De ahi nos fuimos al centro muertos de cansancio, de hambre y de sed. Al llegar a la zona de la catedral, tan bonita de dia como de noche, nos fuimos a una freiduría, a comer pescaditos, gambas, croquetas y demas. Se vendia al peso, y por 10 euros cabeza quedabas hasta arriba. Tambien me hizo gracia que tenian "calamares del campo", que no era otra cosa que cebolla y pimiento cortados en aros y fritos
De ahi paseo junto junto al Guadalquivir, hasta llegar a la maestranza:

nos resulto especialmente bonito el paseo frente al barrio de triana donde paramos un rato a descansar:

Y no nos pudimos resistir... vuelta al barrio a tomar algo y a ver el ambientillo... por supuesto cruzamos por el puente de triana de nuevo:

Hacia las 6 y media, tras descubrir lo bueno que esta el tinto con limon, nos fuimos a por el coche porque no podiamos ni movernos... sabedores de que dejamos atras mucho de Sevilla sin ver, pero el cuerpo no nos daba para mas.
Al llegar al hostal, nos duchamos, descansamos un poco y salimos a cenar por Guillena, no habia mucho ambiente que digamos, pero en un bar frente al hostal comimos un jamon de sos que no se olvidan... depues un cafe y para la cama.
Al da siguiente decidimos cambiar de rumbo y nos fuimos hacia Huelva... cogimos la autopista Sevilla-Huelva y nos desviamos en direccion Almonte. Queriamos visitar el Rocio. La verdad que no sabiamos muy bien donde ibamos y nos encanto. El pueblo es como de pelicula, de pelicula del oeste por supuesto. El suelo del pueblo esta sin asfaltar, es arena para que pisen mejor los caballos (me imagino) y las casas tienen delante de las puertas un tronco de madera (no se el nombre que tendra) para amarrar los caballos.
Despues llegamos a la famosa ermita, que es preciosa y espectacular, tanto por dentro como por fuera:

En su interior esta en un altar dorado, rodeado de parades complatemente blancas la imagen de la virgen. Merece la pena la visita. En los al rededores de la ermita hay un monton de tiendas de recuerdos con todo tipo de medallas, platos, monedas, etc de la virgen. Tambien hay posibilidad de dar un paseo a caballo por 5 euros por la plaza que tiene delante la ermita y ser rociero por unos minutos.
Frente a la ermita estan las famosas marismas. No es nada espectacular, pero el paisaje es muy bonito.
Una vez dejado el Rocio nos fuimos hacia la costa, la idea era visitar Punta Umbria y lo que apareceria por el medio. Por el medio no habia mucho que digamos, cruzamos el Parque de Doñana, con un sabor agridulce ya que desde la carretera no se ve nada y no vimos mucha opcion de parar a ver nada, evidentemente es una reserva natural y no un monumento.
Una vez llegado a la costa, nos encontramos con Mazagon, un pueblo bastante pequeño donde paramos a comer. Nos sorprendio el altisimo precio de las famosas gambas, asi que seguimos dandole al jamon, ademas de puntillas y a las coquinas, una especie de almejas de Huelva que estan de muerte.
De ahi seguimos ruta a Punta Umbria. Nos gusto el pueblo, tiene una playa inmensa de 12 kilometros:

Nos remangamos los pantalones y como si fueramos giris paseamos por la orilla un buen rato. De ahi nos fuimos a la Calle Ancha, la calle mas famosa del pueblo a tomar algo y pasear. Esta lleno de tiendas de recuerdos y chinos con ropa. Entre tintos con limon y visita a tienda de recuerdos, cayo la noche y la barriga empezaba a crujir, asi que empezamos a buscar donde comer algo. Bares y marisquerias no faltaban. Al final una persiana se abrio de repente, y una especie de tienda de frutos secos se abrio, solo que en vez de pipas y pistachos, vendian langostinos, gambas de huelva y demas, a un precio verdaderamente asequible, todo ello con musica andaluza y mesas en la calle para comer de pie. No lo dudamos y nos comimos unas gambas y unos lamgostinos tigre que estaban buenisimos.
Nos llamo mucho la atencion la atencion la forma de comer marisco de la zona. Existian puestos ambulantes por la calle que vendian el marisco cocido y frio. En especial los camarones que la gente del sur los comen como si fueran pipas y unas patas de algun tipo de "cangrejo" que no logramos identificar. En el norte el marisco se come de una forma un poco diferente. De todas formas de todo se aprende.
Vuelta a Guillena, vaso de manzanilla y a dormir. Se acaba nuestro periplo por Andalucia. Al dia siguiente partimos hacia Salamanca donde pensamos en hacer noche para partir el viaje. Durante la ruta hicimos una parada en Monesterio, en la provincia de Badajoz, conocido por la importancia que tiene alli la industria del jamon, eso da una pista del motivo pro el que paramos. Jamon al maletero del coche, y continuamos ruta hacia Salamanca.

De Salamanca no voy a hablar ya que he estado muchas veces y otro dia le dedicare un capitulo especial. Como siempre nos encontramos un ambientazo en sus calles que son una maravilla por cierto.
Pues esto es todo del relato del viaje, animaros a hacerlo si alguna vez os lo estais planteando porque merece la pena conocer Sevilla y si es durante la Semana Santa el ambiente y el espectaculo estan asegurados. Se que fue muy poco tiempo y que me quedaria un monton de cosas por ver, pero mejor eso que nada y el viaje lo exprimimos a base de bien.
Saludos para todos.... proxima parada Bruselas-Gante-Brujas en Junio.



