Hoy habíamos elegido hacer un tour con Oldemar, un señor que vivía a las puertas del parque Corcovado. Nos vino a recoger a las 8 de la mañana, ya desayunados y preparados, vino con dos de sus caballos para mi mujer y para mí. Comenzamos un agradable viaje hacia su casa, pasando por medio de ríos y bosques con árboles altísimos. A las 10:30 más o menos llegamos a su casa, allí su mujer nos preparó un café y estuvimos un rato charlando. En los árboles de su casa había una manada de monos cara blanca, los primeros monos del viaje. Una vez listos volvimos a subir a los caballos y nos dirigimos hacia un río, la mitad del camino en caballo y la otra caminando. Llegamos a un río en medio de la selva y nos metimos un chapuzón. Era la gloria respirar aquella tranquilidad y paz. Luego volvimos a su casa y allí comimos. Hacia las 14:30 hicimos el camino de regreso. Nos lo pasamos muy bien y contentos de pasar un día con gente de allí.
