Suena el despertador, por decir algo, porque no hay despertador, a las 8:30, tomamos el desayuno y a las 9:30 salimos hacia el aeropuerto. El primer contacto con Lima, puesto que la noche anterior de noche apenas pudimos hacernos ninguna idea, me hace ver una ciudad caótica, más de lo que imaginaba, un tráfico insufrible, con unas particulares normas de circulación en el que las principales son "primero pasa el más valiente" y sobre todo la de "sálvese quien pueda".
Aunque tiene ese algo que imaginamos cuando se hablan de ciudades de este continente. Lo primero que me choca son las combis, ese medio de transporte desordenado, polvoriento y a veces peligroso que es toda una radiografía de la sociedad limeña. Comercios, coches muy viejos, y un aire putrefacto a causa de su CO2, casas, calles muy diferentes, bastante destartaladas, con un desorden inherente, pero con un punto de gracia, ¿ellos son capaces de vivir así y sin morir? parece ser que sí. La diferencia a lo que estamos acostumbrados a ver es tan grande que enseguida caes en la cuenta de estar donde estas........¡¡¡CHICOS, BIENVENIDOS A PERÚ!!!.
Pues lo dicho, llegamos al aeropuerto de Lima a las 10:30h, con las 2 horas reglamentarias de antelación, no facturamos equipaje, puesto que solo llevamos una mochila pequeña y a las 13:10, estábamos despegando rumbo a Pucallpa. En el trayecto pudimos disfrutar de una variedad de paisajes casi única, de la costa a la selva pasando por la cordillera andina, con su mar de nubes atrapado entre las montañas, ESPECTACULAR!!.

Llegamos a Pucallpa y lo primero en recibirnos es el calor ¿33º dijeron? a mi me parecían 40º o 50º, y teniendo en cuenta que veníamos de los 20º de Lima, se noto bastante.
Jorge del Amazonian ecolodge nos recibe en el aeropuerto, aunque Mónica decide acosar a un pobre hombre, yo creo que esta chica no sabe leer y aun está disimulando..... "Mónica & Ismael" no es lo mismo que "Svistounov & Kolofniki". Después de recuperar a Mónica que ya había cogido al pobre hombre del brazo y apunto estuvo de cambiarse el nombre, nos llevan, ya en la calle, a un mototaxi, un taxi que es muy habitual en la zona, quiero recalcar la importancia de utilizar un servicio de confianza en los transportes de este tipo, es preferible que alguien te consiga un taxi de fiar a aventurarse con el primero que se vea, si no queda más remedio, bien, adelante, pero si se puede es mejor evitarlo.
Disfrutamos de Pucallpa a 30 km/h por callejuelas repletas de comercios y de gente, por fin siento la verdadera sensación de estar de viaje, de estar de vacaciones.
Aquí las personas son un poco más morenitas de lo que hemos visto hasta ahora, y por el momento el trato es de 10.
En poquito tiempo llegamos al puerto de Yarinacocha, la laguna donde pasaremos los próximos 2 días, Jorge, que venía detrás nuestra con su moto, nos presenta a Elvis, que será nuestro guía, y que nos acercará en barca hasta el lodge al otro lado de la laguna y lejos de la civilización.
Al entrar en la barca y ver la laguna desde dentro, empezamos a abrir la boca y la cámara de fotos empieza a trabajar de verdad.
La laguna es muy ancha, pero es mucho más larga, da más sensación de estar en un río, como los de los documentales de La2, con las orillas repletas de vegetación, en las cuales, de cuando en cuando, se asoma alguna discreta y sencilla casa. Como también de repente apareció el amazonian ecolodge, entre la vegetación y asomando hacía la laguna.
Nos recibe Gustavo, un chico de 16 años que gesitona el albergue, tranquilísimo, que nos enseña nuestra habitación y nos emplaza a comer en 15 minutos (ya eran casi las 15.00h).
Acudimos al comedor y allí nos esperaban dos platos con un pescado que se llamaba doncella, plátano frito y unas cosas largas y blancas, que finalmente se han quedado con el nombre de "tallarines de la selva".
Habíamos quedado con Elvis en ir a caminar por el bosque primario, y conocer un poco fauna y flora selvatica, después de comer, durante unas 3 horas, pero ya no nos iba a dar tiempo, asique vamos a ir a ver la comunidad shipibo de S.Francisco, y dejar el pateo para el día siguiente.
Ya en la comunidad, sinceramente, aunque su forma de vida es realmente austera, pues sus calles son de tierra, las casas sencillas, entre otras muchas cosas, el tinglado que tienen montado en plan mercado para vender a los turistas hace la visita un tanto incomoda, porque parece que te llevan allí solo para hacerte comprar algo, aunque al fin y al cabo son parte de sus ingresos, y yo creo que les hace bastante falta.
En la vuelta hemos podido ver un bonito atardecer "Sunset Yarina" lo llamamos, y además una gran sorpresa, delfines de río saltando delante nuestro, bueno, bueno, esto se pone interesante.
Ya en nuestra cabaña hemos descansado un poco y después hemos ido a cenar.
La cena fue toda una aventura. Cenamos cecina, tacacho, y los "tallarines", pero en medio de la cena, la poca luz de la que disponíamos se fue y tuvimos que hacer media cena con una linternita enana de un móvil que nos prestó Gustavo, y que pusimos en nuestra mesa.
Una cena bastante divertida
Todo el mundo sabe dónde van los insectos cuando hay una luz encendida ¿no?, pues si nosotros teníamos la única luz en kilómetros a la redonda encima de nuestra mesa.... podéis imaginarlo, todos los insectos habidos en la selva, atraídos por nuestra pequeña luz, se paseaban como si nada por nuestra mesa y por nuestros platos, muy cómico la verdad, aunque finalmente conseguimos cenar, no se si nos llevamos a la boca algun trozo de carne no deseado. Nos fuimos a descansar, no sin antes crear el HIT del verano versionando una canción de Mecano-Mujer contra mujer, titulada esta vez "RELEC sobre RELEC"
Nada tiene de especial
Los mosquitos que pican la mano,
el matiz viene después,
cuando lo hacen sin oler nada el RELEC.
Luego a solas, sin nada que temer,
tras las manos va el resto de la piel.
Y lo que piquen los demás esta demás.
Quien detiene mosquitos al vuelo,
picando a ras del suelo.
EL RELEC sobre RELEC
(es que somos mu tontos, jejejee
Animales vistos: delfines de río, luciérnagas, una rana del tamaño de un cerdo en nuestro baño, y 32.591.279 mosquitos con mochila y DNI (MENUDO TAMAÑOOO).
Frase del día: "No he meao toavia, lo he sudao tó'".







