Cuarto día.
Madrugamos por la mañana, como siempre, y nos vamos a Potsdam
En Potsdam esta el palacio de Sansouci. Lo primero que hacemos es visitarlo. La decoración es estilo rococó con muchos dorados, la sala que mas me gustó fue la ultima donde la decoración era a base de frutas y ramas de colores.

Después nos fuimos a dar una vuelta por el jardín que es enorme y contiene varios edificios como la casa china (espantoso pastiche), el nuevo palacio, el palacio de Charlottenhof, la casa romana y la orangerie, lo mas bonito es la vista del palacio desde el jardín donde se ve el palacio en lo alto de una gran escalinata con el jardín dispuesto en terrazas, también es bonita la orangerie con dos escalinatas delante. No nos dio tiempo a visitar nada más porque nos teníamos que ir a Dresde y Praga, pero quizás el interior del palacio nuevo fuera más bonito ya que hay muchas habitaciones exageradamente barrocas, una habitación es como una cueva.

Después nos fuimos a visitar el pueblo de Potsdam, que no merece mucho la pena, después de una larga vuelta por el pueblo sólo vimos algunas hileras de fachadas más o menos bonitas, aparte de la calle principal, con una puerta de Brandenburgo como de juguete y la torre de una iglesia al fondo.

Seguimos hasta Dresden que es espectacular con un montón de edificios muy bonitos dispuestos a lo largo de la zona céntrica: La Frauenkirchte, la ópera, el Zwinger, etc. Hicimos un montón de fotos y seguimos hasta Praga.
