Casi se puede decir que ha llegado el día que da razón a este viaje. Hoy llega el Camino Inca y una pequeña visita a Machupicchu. Aunque tampoco queremos restarle importancia al resto, que ha sido impresionante.
Habíamos quedado a las 6:30 de la mañana, aunque al final se plantan a las 6:15 en la puerta de nuestra habitación, metiendo prisa, yo creo que me deje media cara sin afeitar. Salimos del hostal casi con la manta de la cama encima. Luego, no se para que corremos tanto porque el tren salió con algo de retraso y además había gente que llego más tarde que nosotros.
PERURAIL, el timo mejor montado, son trenes viejos, lentos (el ejemplo es clarificador: 4 horas para 100 km), incómodos y lo peor de todo: carísimo, trayecto Cuzco-Machupicchu en el más barato son 41$, pero esto no es lo único, es una empresa inglesa (creo recordar), cuyos beneficios son para ellos, no para Perú, ya que es una empresa privada, y trabajan peruanos, sí, pero solo revisores, taquilleros y demás, y aun continuan los despropositos, si quieres ir a Machupicchu, por narices tendrás que utilizar el tren, o tratar de ir andando, jeje. Desde Ollantaytambo, será algo más barato, hasta allí se puede ir en bus: Cuzco-Urubamba (recordad, la mierda de ciudad) y allí coger otro bus Urubamba-Ollantaytambo, y una vez en este ultimo pueblo coger el tren (cuyo ticket deberéis comprar con la suficiente antelación pues suelen ir llenos), así, también se puede aprovechar para visitar el valle sagrado, nosotros hemos ido desde Cuzco, porque al hacer Camino Inca, los billetes nos los proporcionaba la agencia.
Llegamos al km 104 (nuestro apeadero) y me pilla en el servicio, puedo bajar de milagro, solo para 15 segundos, pero además es que la agencia había olvidado informar a Perurail que nosotros bajábamos ahí, y no nos querían dejar bajar (si hacéis Camino inca, recordad a vuestra agencia que informea Perurail que bajáis en el km 82, en el 88 o en el 104, en el que bajéis, así evitareis líos).
Pues después de 104 km a velocidad de mobilette, bajamos, allí nos espera Luisa, nuestra guía en Camino Inca, empezamos a caminar sobre las 11:00, y ya hace mucho calor, además, y aunque estemos en zona selvática, por la primera parte del camino, la subida más fuerte, solo hay plantas bajas aunque ojo, son orquídeas y plantas extrañas que no estamos acostumbrados a ver en España, y el calor nos va quitando fuerzas,



llegamos a una cascada, pequeño descanso, y… por fin bosque, sombra y llano, vistas fabulosas del bajo Urubamba (también Valle Sagrado), río sagrado. Luisa, lo cierto, es que camina deprisa, a mí, el ritmo me va bien, y me sorprende muchísimo lo fuerte que va Mónica, no se queja nada, y aguanta muy bien, que engañado me tiene la moza.



Así, lo que antes se avistaba de lejos, Wiñaywayna, ahora está a nuestros pies, precioso. Además sabemos que poca gente puede ver este yacimiento, solo la gente que hace el Camino Inca puede disfrutar de este lugar, y es una pasada estar aqui solos, dan ganas de sentarte y dejar pasar el tiempo, pero....

Creo que llegamos a comer sobre las 14:00, en 3 horasdesde que comenzamos a caminar, y desde ahí, se supone que en 2 horas más llegaríamos al Inti Punku (puerta del Sol) y tendriamos la primera vista de Machupicchu, las 2 horas al final fueron 1:15h, fuimos fuerte, y Mónica sin quejarse, a tope.

Fue una lástima, la pésima luz para las fotos, pues las vistas desde allí arriba son indescriptibles, las postales que habéis visto, todo lo que imagináis, no sirve, “esto es pa’ verlo”.


Malditos mosquitos, me relaje, y mientras Luisa nos explicaba sobre el descubrimiento de Machupicchu, ellos aprovecharon para dejarme 2000 picaduras, de las cuales tuve marcas hasta casi dos meses después, y tambien algún picor esporádico, tened cuidado y usar un buen repelente. Bajamos un poco más y Machupicchu cada vez se ve mejor y más nítido.
Nos hacemos la foto típica… y seguimos bajando, dejando una vista más extensa al recinto para el día siguiente.
Bajamos tranquilos con el tema del transporte de vuelta a Cuzco y demas, Luisa lleva toda la tarde intentando hablar con Cuzco y finalmente parece ser que los trenes saldrán de forma habitual, bueno, eso dicen ellos, yo creo que salir con escolta policial, y decir que es habitual no es muy tranquilizador la verdad, pero por lo menos pensamos que podremos volver a Cuzco para poder cojer el vuelo a Lima.
Toca elegir: Bus (9 €) o andando (0 €) hasta Aguas Calientes, nos dicen andando 1h 30 minutos, nosotros queremos bajar andando, una travesía, no es travesía, si no se completa, el problema es que es tarde y se está haciendo de noche, prepara las piernas porque no bajamos ni andando ni en bus, bajamos corriendo…2 millones de escalones… llegamos a Aguas Calientes en ¡¡40 minutos!! y Mónica sin quejas y sin dolor en las rodillas ¡que tía!, me tiene contento…. ¡¡¡he de admitir que, como miembro elitista de la Masokasecta, correr durante 40 minutos bajando escaleras y casi sin luz fue una gozada y bastante divertido!!! una más de las locuras que me hacen hacer mis compañias.
El día ha sido largo, intenso y bonito.
Una duchita reparadora, una vuelta por el mercadito, que es más de lo mismo. ¡Cena y a dormir!