Octavo día:
Este día tampoco madrugamos mucho.
Nuestra idea era ir acercándonos a Oslo, pero no hacerlo del tirón pues eran muchos km, así que buscamos un sitio intermedio y bonito y encontramos Mandal.
Mandal es un pueblecito del sur de Noruega muy costero, al que no le falta detalle.
Llegamos temprano al camping...un camping muy recomendable...ya que la cabaña en la que dormimos era un antiguo granero de 400 años que el señor del camping había arreglado todo hecho artesanal y daba gusto lo arregladito que lo tenía. El camping es muy bonito todo lleno de césped y como hacía un día genial, es el sur y el tiempo se notaba más cálido y en la costa, nos dimos un paseo por la playa.
Encontramos un supermercado de los famosos kiwi, a los que todavía no habíamos entrado, y compramos una barbacoa pequeña de un sólo uso, y un trozo de salmón, para hacerlo a la brasa, para cenar en el camping.
Por la tarde el señor del camping nos contó que todos los día hacen la famosa pesca del salmón en Mandal.
Nos dijo que teníamos que estar en el río a las 18h y como un clavo allí estábamos nosotros esperando a los pescadores para ver cómo pescan en esta región tan bonita del sur de Noruega. Lo tienen todo organizado.
Se preparan el café en un caldero que encienden con leña antes de comenzar y luego ponen una red muy grande de lado a lado del río la van cerrando hasta llegar a la orilla.
Allí estábamos todos espectantes porque pensábamos que de un momento a otro iban a aparecer los salmones saltando entre las redes. Pero ese día nos explicó el señor que había mucha corriente y que era difícil sacar alguno...así que no sacaron.
Pero fue una experiencia muy bonita, saber como pescan salmones en esta zona del sur de Noruega.
Por la noche nos hicimos nuestra barbacoa de salmón a la brasa que estaba buenísimo y nuestras cervecitas, pensando que nuestra gran aventura por Noruega se estaba acabando...pero que han sido unos día maravillosos....que repetiremos sin lugar a dudas.