Miercoles 19: Osaka- Kioto- Osaka
La elección de dormir en Osaka cerca del tren fue un acierto (aunque no tanto el hotel en sí mismo). En Shinkansen se llega en nada a Kioto y el día que se nos terminó el Japan Rail Pass cogimos un tren rápido normal por un precio más que razonable (560 Y) y en 30 minutos habíamos llegado, por otro lado el alojamiento es más barato que en Kioto. Además de estar más cerca para ir a Miyajima, por ejemplo.
Supongo que a estas alturas no hace falta que lo diga pero aún así repito lo que muchos otros antes: Kioto es una ciudad imprescindible de ver. Creo que es de lo que más me gustó de Japón.
Nada más llegar a Kioto buscamos la oficina de información turística en la propia estación de tren y allí nos dieron, entre otras cosas, un listado tremendamente útil con los templos y el estado de coloración de los arces en cada uno de ellos. Además nos facilitaron un listado con los precios y horarios de los templos que abren por la noche.
Si vais en primavera u otoño a Kioto no dejéis de visitar al menos uno de ellos de noche. Estas visitas nocturnas creo que no son posibles en el verano e invierno. En otoño suelen estar desde mediados de octubre hasta mediados de diciembre, aunque la mayoría de los templos sólo abre por la noche a partir de la segunda semana de Noviembre y están abiertos desde el ocaso hasta las 21:00/21:30 dependiendo del templo. La entrada puede ser más cara que la diurna, aun así es otra forma distinta de disfrutar los jardines y lo recomiendo, sólo tened en cuenta que no se permiten los trípodes y hacer fotos de este modo es prácticamente imposible…. Así que apenas pude hacer un par que merecieran la pena… y encima estuve cargando con el trípode todo el día pensando en ese momento…
No obstante ver el reflejo de los árboles iluminados en los estanques o los juegos de luces en las hojas de los arces creo que merece la pena
.
Con esta información elegimos exprimir el día y visitar tres templos por la mañana, Tenryuji (www.japan-guide.com/e/e3913.html), los jardines del templo de Hondo (muy bonitos aunque no pudimos ver el templo porque estaba cerrado por obras) y Ninnaji. Unos colores de los arces... impresionanates
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La elección de dormir en Osaka cerca del tren fue un acierto (aunque no tanto el hotel en sí mismo). En Shinkansen se llega en nada a Kioto y el día que se nos terminó el Japan Rail Pass cogimos un tren rápido normal por un precio más que razonable (560 Y) y en 30 minutos habíamos llegado, por otro lado el alojamiento es más barato que en Kioto. Además de estar más cerca para ir a Miyajima, por ejemplo.
Supongo que a estas alturas no hace falta que lo diga pero aún así repito lo que muchos otros antes: Kioto es una ciudad imprescindible de ver. Creo que es de lo que más me gustó de Japón.
Nada más llegar a Kioto buscamos la oficina de información turística en la propia estación de tren y allí nos dieron, entre otras cosas, un listado tremendamente útil con los templos y el estado de coloración de los arces en cada uno de ellos. Además nos facilitaron un listado con los precios y horarios de los templos que abren por la noche.
Si vais en primavera u otoño a Kioto no dejéis de visitar al menos uno de ellos de noche. Estas visitas nocturnas creo que no son posibles en el verano e invierno. En otoño suelen estar desde mediados de octubre hasta mediados de diciembre, aunque la mayoría de los templos sólo abre por la noche a partir de la segunda semana de Noviembre y están abiertos desde el ocaso hasta las 21:00/21:30 dependiendo del templo. La entrada puede ser más cara que la diurna, aun así es otra forma distinta de disfrutar los jardines y lo recomiendo, sólo tened en cuenta que no se permiten los trípodes y hacer fotos de este modo es prácticamente imposible…. Así que apenas pude hacer un par que merecieran la pena… y encima estuve cargando con el trípode todo el día pensando en ese momento…
. Con esta información elegimos exprimir el día y visitar tres templos por la mañana, Tenryuji (www.japan-guide.com/e/e3913.html), los jardines del templo de Hondo (muy bonitos aunque no pudimos ver el templo porque estaba cerrado por obras) y Ninnaji. Unos colores de los arces... impresionanates
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Y el templo dorado (400Y/persona)

Y por la noche ver pontocho y el templo de Kodai-ji (600Y/persona).









De modo que nos comprarnos el bono bus de un día (500 Y/persona). Recomiendo comprar este bono porque las distancias son largas, aunque aviso que es un medio de transporte muy lento ya que hay mucho atasco pero al menos te sirve para sentarte un rato y muchas veces ir andando de un lugar a otro es inviable. Es cierto que en Kioto existen dos líneas de metro pero por lo que recuerdo las paradas no dejaban cerca de muchos de los templos que queríamos visitar.
Jueves 20: Osaka- Nara – Fushimi Inari- Osaka

Tras el atracón de jardines y templos de Kioto nos apetecía variar y para no saturarnos hoy fuimos a Nara y Fushimi Inari. No me voy a extender mucho aquí porque ya hay mucho escrito, sólo decir que Nara es una visita, que bueno, si tienes tiempo pues vale, pero lo único realmente destacable es el buda del templo de Todaiji (500 Y/persona), que personalmente me gustó más que el de Kamakura, y también está lo de pasar por el hueco del tronco, que te echas unas risas… pero vamos que si no tenéis mucho tiempo creo que es una visita prescindible.






En cuanto a Fusimi Inari, pues es bonito y desde arriba se ve Kioto, pero evidentemente no dejan de ser puertas rojas.


Viernes 21: Osaka- Kioto- Osaka
En este día visitamos los templos de Nanzen-ji (500 Y/persona) que personalmente creo que no merece la pena, el Eikando (500 Y/ persona)



y el templo de plata (Ginkakuji) (500Y/persona) que nos gustó mucho





y para ir de uno a otro fuimos por el camino de la filosofía.
Por la tarde fuimos a ver el castillo de Kioto (600 Y/persona) que sí nos gustó aunque si hubiera habido audioguía hubiese sido mucho mejor.

A la vuelta a Osaka decidimos darnos un homenaje porque yo todavía me acordaba de la fantástica carne de Hida y comer carne a la parrilla en un local cercano al hotel, desde luego la cena no fue barata, y la calidad de la carne era variada, nos decidimos por un plato degustación para cada uno que consistía en lonchas finas de carne de tres tipos distintos (2 lonchas de cada tipo) salía por 2280 Y/ plato, de ahí que según cogieras una carne u otra fuera muy buena o muy fibrosa…, eso lo acompañamos de un bol de arroz para los dos (200 Y) y un plato de verduritas para asar también para los dos (480 Y).

La experiencia sin embargo sí nos gustó, era uno de esos lugares con una parrilla en el centro, dónde te traen la carne y tú te la guisas, aunque fuimos un poco a la aventura porque no tenían menú en inglés, pero al menos la camarera chapurreaba algo…. Lo gracioso es que te daban babero…


