Nos levantamos temprano esa mañana, y fuimos a desayunar a un Starbucks que estaba cerca del hotel ya que no teníamos el desayuno incluido.
El starbucks estaba en frente de un parque de bomberos y pudimos ver los camiones supechulos que tantas veces hemos visto en las pelis!
La ciudad de Los Ángeles no me pareció ni mucho menos bonita, pero esta llena de iconos que me recuerdan a tantas pelis. Guardo muy buen recuerdo de ella porque mirase donde mirase había algo que me transportaba a alguna "americanada" de alguna serie o peli. No se si sería por que estaba emocionada por que era la primera vez que pisaba USA, igual si hubiera visitado cualquier otro punto del recorrido mi opinión de Los Ángeles hubiera sido otra, pero lo cierto es que me encantó.
Desde allí nos fuimos directos al cartel de Hollywood. La dirección que pusimos en el GPS fue 3147 Canyon Lake Drive. La verdad es que pensaba que las letras estaban más cerca según las fotos que había visto en algunos diarios, pero no...mi marido iba convencido de que casi las iba a poder tocar jajaja y cuando le dije que no, que ese era el punto mas cercano, se desilusionó un poco, pero aun así no estuvo mal la visita.Estuvimos haciendo las fotos oportunas y nos fuimos al paseo de la fama.


Aparcamos en el centro comercial o en el Dolby theater( si si, el "teatro donde entregan los Oscars en un centro comercial). Puedes pedir que te sellen el ticket para que te hagan el descuento en la oficina de fuera.
Dimos una vuelta por el paseo de la fama, vimos el teatro chino, compramos unas camisetas de recuerdo, y un te helado para mi marido y una limonada para mi que el sol empezaba a apretar.


La verdad que nos gustó mucho ver este sitio, intentar encontrar las estrellas de nuestros actores favoritos y hacer el tonto con las manos del teatro chino, pero es un lugar que si tuviéramos que elegir, no volveríamos...esta curioso de ver una vez en la vida y ya.
Hay mucha gente intentando que compres el tour por bervely hills, nosotros casi caimos en la tentación, pero finalmente fuimos por nuestra cuenta dos días después. Y la verdad que no valia la pena pagar.
Después de esto, fuimos a ver la casa de Embrujadas y la casa dónde se rodó el videoclip thriller de Michael Jackson, que están en la misma calle.
También pasamos por el Staples Center de los Lakers, que era una ilusión de mi marido. Lástima que en las fechas que fuimos no hubiese partidos de la NBA, es una espinita que se nos ha quedado.
Para comer este día decidimos ir a Pinks, es sitio de perritos calientes super famoso. Tiene bastante antigüedad y muchos famosos han comido aquí y tienen su propio perrito. La verdad es que estaban muy buenos y eran enormes(casi no pudimos ni acabarlos), pero había que esperar bastante cola(nosotros estuvimos más de media hora).
Por la tarde, decidimos ponernos el bañador para visitar las playas de Venice Beach y Santa Mónica. Pero justo al llegar empezó a caer un chaparrón, ¡Maldito tiempo! ¿no decían que en Los Ángeles apenas llovía en verano?
Pues nada, tocaba mojarse porque no podíamos cambiar el planing. Visitamos Muscle Beach y los canales. Lo poco que vimos nos gustó, pero mucho más nos gustó Santa Monica!
Tuvimos suerte y mejoró un poco el tiempo cuando llegamos a Santa Monica, ya no llovía aunque la chaqueta se seguía agradeciendo.
Vimos el lugar dónde termina la ruta 66, hicimos varias fotos con las casetas de los vigilantes de la playa y dimos un paseo por la orilla viendo atardecer.
Para finalizar el día dimos una vuelta por el parque de atracciones y cenamos en Bubba Gump. Nos encantó el sitio: la decoración, la comida, las vistas de la playa al atardecer... guardábamos tan buen recuerdo de esa cena que repetimos en San Francisco! Y por supuesto nos llevamos nuestros vasitos de recuerdo.