Dia 3: Jiuzhaigou. Parque natural de lagos y cascadas
Llegamos en un vuelo nocturno a las 22 aproximadamente al aeropuerto de Jiuzhaigou-Huanglong, en el extremo oriental del Tibet. El vuelo, cogido desde Xian, nos ha costado algo menos de 100 euros. El aeropuerto en sí esta a 80 km del parque y del pueblo donde están los hoteles que le dan cobertura, de modo que cogemos un taxi (no hay más opciones ya que no parece que pasen ya más buses), con una tarifa fija que si mal no recuerdo es de 360 yuanes (precio a noviembre de 2015), no negociables.
El aeropuerto está a mucha altura (unos 3500 metros) pero no notamos demasiado la sensación de altura al salir, salvo por lo desangelado y oscuro que esta el panorama en la entrada de la terminal-por otro lado más parecida a una estación de autobuses que a un aeropuerto-. El taxi en apenas una hora nos deja en la puerta del hotel, (como siempre y esto es una buena practica, enseñamos el papel con los caracteres chinos del sitio a donde nos tienen que llevar). Conduce el taxista un poco a lo camicace, pero con destreza. Es un poco el 'estilo de conduccion' de por alli
A la mañana siguiente disfrutamos de un desayuno tibetano (olvídate de leche y croissant), lo que se desayuna es, mas o menos, lo mismo que se come y cena. El hotel tiene en la sala común una bonita decoración tibetana en madera, muy colorida. Nos facilitan gratuitamente un coche que nos lleva a la entrada del parque natural.
La entrada, carita, unos ventipico euros al cambio, y encima el autobús que te lleva a todas las partes del parque otros 8 o asi (ya que el parque en sí es enorme, siendo cada valle de unos 10-20 kms de longitud). Como ya he leído por aquí, el ticket del bus te lo puedes ahorrar ya que hay tanta cola y gente para los autobuses que pedirles la entrada a todo es casi imposible...Nosotros fuimos de los pardillos que lo pagaron. No obstante... Las entradas a los parques naturales y sitios turísticos son casi siempre muy caras en China.
Una vez dentro el parque esta formado por 3 valles que se unen formando una Y. A la entrada están los autobuses esperando y cargando a gente según llega. La frecuencia es muy alta, cada dos minutos llega otro como un reloj. Nosotros cogemos el que nos toca (cargan gente como a borregos), y la ruta y el destino un tanto aleatorios, por lo que vemos todos los autobuses parece que van a la 'arista' mas conocida de la "Y" donde se concentran los lagos principales, y atraviesa por el camino otro de los 3 valles donde ya podemos ir viendo varios lagos y cascadas preciosos, rodeados de un paisaje otoñal y aun bastante colorido (es 31 de octubre).
Nuestra idea es empezar por el valle principal que concentra más lagos seguidos, pero sin arrancar desde muy arriba ya que tenemos solo un día para recorrer lo más posible. Por suerte el autobús hace una primera parada en el denominado 'Arrow Bamboo Lake' que a la postre nos permitirá 'con el tiempo justo', cumplir nuestro plan. Dejamos sin ver dos o tres lagos por encima, pero visitarlos no nos hubiera permitido ver otras joyas al final del día, asi que fue buena idea y recomiendo el itinerario si se plantea la visita en un único día -más si es Otoño que el parque cierra antes-.
Una vez terminamos de rodear el lago de la caña de bambu (el primero que vemos) la opinión es unánime: el sitio merece cada yuan de los pagados. El agua parece un espejo, en este caso con un tono verde oscuro, y a la vez transparente, dejando asomar troncos, árboles como islas y vegetación aqui y alla cerca de las orillas. El lago está rodeado de arboles retorcidos que se tumban hasta sumergir las ramas dentro del agua. Las montañas alrededor son atravesadas por nubes bajas, y aunque es otoño ya tardío, todavía hay mucho color en los árboles que aún no están pelados. En resumen, el paisaje es un espectáculo.
Proseguimos la ruta hacia abajo donde se van sucediendo lagos parecidos y cascadas espectaculares hasta que llegamos a un tramo donde el agua empieza a tener colores que me recuerdan más a una playa de menorca que a un lago de montaña de agua dulce.
Finalmente se prosigue por el río 'azul turquesa' viendo otra serie de cascadas destacando las de la perla primero (impresionantes), y luego, tras una zona de autobuses, no debemos bajo ningún concepto perdernos las más impresionantes, las de 'Nuorilang'. Para ello, desde la mencionada zona de autobuses seguimos el cauce del río pasando primero por el lago del espejo y llegando finalmente a las cascadas.
En este punto veremos frente a las cascadas, a algo más de altura, la carretera y detrás un pequeño mirador elevado de madera. Recomiendo mucho si se tiene ánimo de subir un poco por terraplén y abandonar la comodidad de las pasarelas que recorren el parque, tomar un pequeño sendero justo detrás el mirador hasta subir a una zona de alto donde hay una gran antena. (Se ve desde casi todos lados). Al principio es algo incomodo, pero luego no tiene dificultad. Las vistas desde esta zona de la antena son aún más impresionantes que desde el mirador, una postal de las que no se te olvidan.
Comimos en esta zona y después nos dispusimos a ver el otro valle paralelo del parque. Para ello y ya que el tiempo no sobra fuimos directos a los "highlights". Creo que,a diferencia del primer valle que no pudimos recorrer a pie y parecía merecer bastante la pena, esta otra rama condensa su interés exclusivamente en dos puntos, en la zona más alta del mismo. Para ello se coge el autobús en la misma zona de Nuorilang hasta el 'Long Lake'. Se llega tras unos 15 kms en bus. El lago es mucho mayor que todos los que hemos visto antes, y las montañas que lo rodean parecen más altas. ya cubiertas en buena parte de nieve. El paraje es precioso,pero menos sorprendente que el resto, siendo un paisaje que de no saberlo podrías ubicar en los Alpes o en los Pirineos. En cualquier caso la visita merece la pena aunque el conductor nos deja poco mas de 5 minutos para verlo y volver para parar en otra de las joyas del parque: la piscina de los 5 colores. En esta pequeña poza, quizá por la hora de la tarde que es, ya no vemos 5 colores sino un azul intenso que roza lo surreal. Tras este broche de oro volvemos en el autobus hacia la salida y aun nos da tiempo a ver algo más que, si no se visita, parece que la visita a Jiuzhaigou no es completa: una aldea tibetana. La parada es casi a la entrada del parque.
Como era de esperar está muy orientada al turismo, pero no por ello deja de ser bonito, repleto de banderas y ese colorido tan característico en las casa. Compramos algunos souvenirs... y de vuelta al hotel.
En resumen, visita rotundamente recomendable, con todos los riesgos que tiene un parque natural de alta montaña... que llegues y el tiempo te salga rana... Pero quien no arriesga no gana
Tengo entendido que si vas en unas fechas algo más tempranas de octubre, el color del parque lo hace aun más impresionante.
Al lado hay otro parque natural, Huanglong, que por lo visto rivaliza en belleza con Jiuzhaigou, no obstante no teniamos tiempo para mas por lo ajustado de nuestro viaje. Tal vez en otra ocasión.
Visita: JIUZHAIGOU. Mi calificación: [10/10]. Paraje natural de una enorme belleza. Si puedes meterlo en tu ruta no te lo pierdas, el parque es increíble.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Dia 4: Viaje de Jiuzhaigou a Emeishan
Dia 5: Emeishan. Montaña Sagrada Budista
Desde Jiuzhaigou tomamos un autobús a primera hora de la mañana (a las 7 aproximadamente) que lleva directamente a Chengdu, por unos modicos 140 yuanes. Se trata de un trayecto de unas 8 horas, pero que en el tramo final repleto de paradas y algun desvio innecesario se convierten en cerca de 10.
De Chengdu tomamos un tren por la tarde hasta el mismo Emeishan (una ciudad de tamaño pequeño -para los mastodónticos estandares chinos
Desde ahi llegamos a la calle principal que va hasta el pie de la montaña, repleta de hoteles y restaurantes, y flanqueada por unas esculturas de elefantes y farolas en forma de flor de loto (muy al gusto de Sichuan, lo de hacer mobiliario urbano vistoso, hasta 'kitsch' diria yo :D). Ahi pernoctamos por un modico precio de 5 euros por cabeza en un hotel bastante decente para su precio.
Tenemos un tiempo muy limitado para ver Emeishan asi que consultamos a la chica del hotel como podemos plantear la visita para amortizar una larga mañana madrugando mucho y terminando al medio dia. Emeishan es para visitarlo en 2-3 dias, de modo que la chica nos aconseja limitar la visita a la cuspide (el golden summit), a la que se accede despues de un viaje largo por la montañana en bus y el teleferico, y a la vuelta, si da tiempo ver el quinyin pavillion más cerca de la falda de la montaña, y pidiendo explicitamente al conductor del bus que nos pare alli. Parecen los sitios más bonitos que ver asi que a la mañana siguiente apuramos lo que podemos y a las 10 estamos arriba esperando al teleférico, tras superar una señora cola de chinos (aqui olvidate de turismo occidental, esto no es la China de las rutas turisticas convencionales) -el trayecto en bus nos lleva mas de dos horas, por increible que parezca
Una vez cogemos el teleferico y llegamos a la ultima etapa de la subida -por la via rápida y cara, ya que los trayectos en total nos salen por la nada desdeñable cifra de.... unos 50 euros al cambio
El monte, efectivamente merecía como mínimo un día, asi que si os acercáis hasta aqui, considerad como mínimo una jornada completa para disfrutar del paisaje.
A la vuelta, atropellada... llegamos tarde al tren que une las muy cercanas Emeishan y Leshan, nuestro siguiente destino... Cogemos un taxi que nos lleva en aproximadamente 40 minutos. Desde la estación de tren de Leshan es importante advertir que, el buda de Leshan (llamado popularmente 'Dafo')no está nada cerca... olvidaos del bus, que para cada 3 minutos y va al paso de la tortuga y si llegais por tren, coged un taxi.. Barato y rapido.
Emeishan y Leshan estan a 15 minutos en tren, asi que la visita combinada de ambos lugares tiene todo el sentido, bajo mi punto de vista.
Una vez en el recinto del buda descubrimos que hay dos secciones, una donde se encuentra el Dafo, y otra donde hay un gigantesco buda tumbado y un conjunto monumental de templos adicional. La zona da para que puedas echar una mañana o una tarde entera tranquilamente, en nuestro caso y fiel a nuestra atropellada y ambiciosa ruta solo podemos ir a lo principal, el Dafo y el jardin y templos cercanos.
Aun asi, la visita merece la pena. No tan escandaloso en precio como otros lugares, el recinto del gran buda incluye varios preciosos templos y jardines.. Menos abarrotado que otros y más auténtico.
El buda en si se aborda desde la cabeza -se entra a esa altura-
Tras unas vueltas por el acantilado que se abre junto al rio y los jardines y templos donde presenciamos a monjes en directo realizando cánticos y celebraciones, todo bastante autentico y alejado de un espectáculo turístico artificial, cerramos la visita y viajamos hasta Chengdu, donde pernoctamos.
Chengdu es una ciudad moderna pero limpia y organizada, con un aspecto mas occidental que otras grandes ciudades chinas como Xian o Pekin. Aunque es tarde podemos callejear por la calle peatonal Jinli, un antiguo barrio reconstruido casi en su totalidad y repleto de restaurantes, pasarelas y terrazas. Puede resultar algo artificial en algunas zonas, pero es bastante bonito y en un fin de semana parece un lugar fenomenal para salir de noche. A la mañana siguiente visitamos algo mas de la ciudad, (la plaza principal, del pueblo), moderna y rodeada de rascacielos y amplias avenidas. En general Chengdu no parece una ciudad muy monumental, pero tiene un aspecto agradable y es un buen punto de partida para explorar Sichuan. Ojo a las distancias si vamos con prisa, intentad evitar taxis y usar el metro. La ciudad es enorme, una megalopolis que supera los 9 millones en su continuo urbano y el tráfico es complicado.
En general lo visto en Sichuan nos ha encantado. Es una región no muy explorada por el turismo occidental pero de lo más espectacular que hemos visto en China sin duda. El hecho de que apenas se vean occidentales contribuye a darle más autenticidad y encanto al viaje por la región.
Visita: EMEISHAN Y GRAN BUDA DE LESHAN. Mi calificación: [10/10]. Emeishan es un lugar único y magnífico tan solo viendo la cumbre y el entorno montañoso en lo más alto y algo de la parte baja. Muy caro pero se amortiza si se hace una visita más larga. El buda gigante de leshan es un espectáculo, una joya de la antigüedad que hay que ver y que parece sacado de una peli de indiana jones
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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