Tras desayunar, nos dirigimos caminando desde el Hotel hacia el Mirage, para recoger las entradas del espectáculo de esa misma noche. Habíamos reservado por internet el espectáculo del Circo del Sol The Beathes: Love, así evitábamos las colas a la entrada.
Tras esto, recorrimos el Hotel Venetian, que se encuentra en frente. Nosotros nunca hemos estado en Venecia así que no podemos decir si se le parece o no, pero el hotel por dentro es una replica de esta ciudad, tiene sus canales, sus góndolas, e incluso gondoleros cantando.
Seguimos nuestro recorrido hacia el Wynn, donde teníamos pensado comer. El Wynn fue el hotel que mas me gustó, en el también se aprecia el lujo, como en el Bellagio.
Elegimos el buffet del Wynn para comer porque había leído que era el mejor de Las Vegas. La comida era de muy buena calidad, y había de todo lo que te pudieras imaginar: marisco, carnes, mexicano, ensaladas, postres, etc. Entramos a comer a las 14 h y antes de las 15 ya estaban cambiando algunos mostradores de comida por otros para “la cena”, así que pudimos probar cosas de la cena sin pagarlo. Al lado nuestra había unas chinitas comiéndose el postre que en cuanto vieron que sacaban el marisco se olvidaron de los postres y empezaron a comer patas de centollo como locas jajaja
Yo, que soy muy bruta, me propuse probar todo lo que hubieses en el buffet porque estaba todo muy rico, claro está que no lo conseguí… es completamente imposible…Salimos como bolas.
Por la tarde teníamos a las 19:00 el musical de Love del circo del sol de The Beatles. Fue espectacular, nos encantó a los dos, es muy recomendable de ver. Nosotros teníamos las entradas desde España, pero allí, ponía que había descuentos si lo compras en taquilla en el mismo día. Lo disfrutamos muchísimo y nos lo pasamos genial
A la salida vimos la erupción del volcán del Mirage, cogimos el coche y fuimos al Freemont. La zona del Freemont esta en la parta antigua, y es donde se abrió el primer casino de Las Vegas y empezaron a proliferar. Tiene la pantalla más grande del mundo, y hay muchos espectáculos callejeros. Esta zona fue la que más nos gustó de Las Vegas y en la que mejor nos lo pasamos. Es la que me pareció más auténtica de todas, no solo cartón piedra como el resto. Si vais a Las Vegas no os la perdáis.
Esta noche no cenamos, suficiente teníamos con el atracón de por la mañana (aun estábamos haciendo la digestión)
Después del Freemont recorrimos en coche todo el Strip. Os recomiendo que si tenéis la posibilidad lo hagáis, ves todos los casinos iluminados, con sus lucecitas y carteles luminosos, y la vida nocturna que tiene. Es una ciudad que es completamente diferente de noche a de día... no os imaginais lo que puede llegar a cambiar!