Primer domingo de mes, visitas a monumentos gratis, por un lado esta bien porque te ahorras un dinerillo, pero por otro las colas son mayores, ya que mucha mas gente accede a visitarlos.
Lamentablemente, el zumo de naranja del primer día, brillaba por su ausencia en el pequeño espacio destinado a cafeteria del hotel, se debió terminar y nadie se ocupo de reponerlo, algunos croassant y algo de cereales para acometer con posibilidades el largo día que nos esperaba.
Tras un breve paseo nos encontramos con el Coliseo, ya en la hora de apertura, la cola daba la vuelta en casi las tres cuartas partes del monumento.
La cola iba bastante rápida, la presencia policial como era habitual era importante, soldados armados hasta los dientes con vehículos todo terreno. Durante la espera, pasaban personas ofreciendo grupo para saltarse la cola. Pagándoles formabas un grupo y pasabas a otra cola mucho mas rápida, Algunos tomaban esa opción, como la cola iba bien decidimos esperar y al cabo de media hora pasamos el control sin problemas, después había que sacarse una entrada gratis que te permitiría después acceder a la zona del foro.
El Coliseo es una obra de grandes dimensiones y sin duda espectacular, sorprende el nivel tecnológico que debían tener en aquella época para acometer una obra de estas dimensiones y tan funcional por otra parte, no tenia mucho que envidiar a los estadios deportivos actuales.
Estaba en procesos de restauración y el acceso a la parte inferior cerrada, a pesar de este detalle, la visita es muy interesante, con mucha maquetas que muestran en detalle como era todo aquello cuando estaba en funcionamiento. Como es habitual pequeñas tiendas donde comprar detalles muy bien integradas con el entorno.
Decidimos visitar la zona aledaña del foro romano, arco de Constantino etc, vimos que el acceso por via de S. Gregorio estaba cerrada, ante la ausencia de carteles informativos decidimos seguir un grupo numerosos que tomaban una subida por viale Parco del Celio, craso error, aquel camino tras una buena subida terminaba en una Iglesia pequeña y un camino cortado, media vuelta y un largo rodeo por Via Claudia donde estaba la entrada.
Afortunadamente al tener los billetes sacados, no hicimos la obligada cola y pasamos rápido tras un control muy ligero de seguridad.
Una zona interesante con ruinas rodeadas de arboles que dan acceso a una bonitas vistas del coliseo. Espectacular también las vistas del monumento a Victor Manuel II.
Precisamente utilizamos la salida cercana a dicho monumento, toda la via del foro imperial estaba cortada al trafico.
Decidimos bajar hasta el rio para visitar la isla Tiberina, por la via del Teatro Marcello, no se puede dar un paso sin ver algo interesante y de gran valor histórico.
Después de visitar la coqueta isla dotada de magnificos puentes, fuimos a comer a un restaurante de la via del portico de Octavia, muy amable el propietario que hizo bromas con mi hijo y nos dio muy bien de comer, tuve ocasión de pedir un plato italiano que pocos restaurantes en nuestro país ofrecen, berenjenas a la parmesana y que estaban realmente exquisitas.
De vuelta al hotel fuimos por el otro lado del foro, foro italiano, Augusto y de Nerva (zona llena de restaurantes) hasta llegar a la via Panisperna y al hotel que estaba en la via urbana, donde descansamos hasta la noche.
La via Urbana por la noche me recordaba un poco al barrio de Malasaña en Madrid, gente joven , bares y sitios donde picar y comer, muy animada y con muy buen ambiente, tras cenar y dar un buen paseo decidimos ir a descansar, ya que nos faltaba un ultimo día, donde visitaríamos la Basilica de San Pedro, que nos falto por visitar el primer día y la zona de la Plaza de España.
Pequeño video del viaje , resumir una vista a Roma en unos minutos es difícil, pero al menos se puede ver algunos detalles de esta espectacular ciudad.
