Yo no sufro demasiado el jetlag así que, aunque lo lógico hubiera sido despertarse mucho antes, abrí el ojo poco antes de las 7h ante la asombrada mirada de mi marido, que todavía sigue alucinando con mi capacidad.
A grandes rasgos, íbamos a pasar el día por la zona sur de la isla.
La primera actividad de la mañana era el Free Tour de Sandemans, que sale de Bowling Green a las 11h (www.sandemansnewyork.com/ ...Gwod1-UKyA) En EEUU los free tours no están tan extendidos como en Europa así que no encontramos muchas opciones.
Como el tour empezaba relativamente tarde la idea era ir con tranquilidad hasta Bowling Green, desayunar por la zona y dar un paseo pero claro, del dicho al hecho hay un trecho. Salimos del hotel sobre las 8h y nada más llegar a Times Square vemos que se está corriendo la media maratón de NY!!
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Que ya sé que si la veo en Madrid ni me paro pero allí nos pareció muy chulo y estuvimos un rato haciendo fotos y animando a los corredores, auténticos valientes porque el frío que hacía ese día era terrible, de esos de gorro y guantes sin remedio. Después de la media maratón (de verla quiero decir) nos dirigimos a buscar el metro; vergüenza me da decirlo pero no conseguimos encontrar en Times Square la entrada al metro de una de las 17 que debe haber. A nuestro favor diré que había zonas cortadas por la carrera y que algo de empanamiento por el viaje llevaríamos. Decidimos dar media vuelta y seguir buscando hasta encontrar otra entrada de metro, que estaba al otro lado de la calle de nuestro hotel. Compramos la Metrocard, que permite viajes ilimitados en bus y metro, durante un período concreto. Nosotros la cogimos para 7 días, 31$ por persona. Se puede comprar directamente en cualquier estación de metro. Ninguna de nuestras tarjetas funcionaba en la maquinita (no tuvimos problemas en todo el viaje a parte de éste) y como no llevábamos ni un sólo dólar encima vuelta a la superficie a buscar un cajero. Lo encontramos rápidamente, vuelta al metro y entonces la máquina del infierno no acepta nuestros billetitos
El metro... El metro de Nueva York es fácil (que conste que no es el de Madrid), siempre y cuando no sea festivo ni fin de semana y tengáis claros dos conceptos:
- Uptown/Downtown: en el mismo andén si vas hacia la zona norte tienes que coger el lado "uptown" y si vas al sur "downtown" (que ya sé que es obvio pero ahí estuvimos un rato hasta que lo dedujimos). Importante a tener en cuenta es que no todas las bocas de metro llevan a los dos andenes así que andad con ojo. A nosotros a mitad de viaje nos pasó que nos metimos en una estación que sólo iba uptown, pasamos la metrocard, y nos dimos cuenta de que queríamos ir downtown. Total que salimos, cruzamos la calle a la otra entrada y claro, nuestra metrocard ya no funcionaba. Fui a decírselo a la persona que estaba en las taquillas, con mi carita de turista pardales, y la mujer, prima hermana de la que estaba en la aduana, me increpó que había que estar más atentos a las señales o nos tocaría esperar 18 minutos la próxima vez
(Inciso: en este segundo viaje la gente me ha parecido bastante desagradable en comparación con 2008 que viene enamorada de la amabilidad de los neoyorkinos)
- Trenes locales y express. Los locales paran en todas las paradas de la línea, los express sólo en las paradas con círculo blanco (el resto tienen círculo negro). Si no lo sabes, como nosotros, de repente te plantas 5 paradas después de la tuya. No todas las líneas tienen trenes express.
Y bueno, si es fin de semana, como es el caso, los trenes hacen cosas raras, no paran en ciertas estaciones, dan la vuelta a mitad de línea, etc. Eso digo yo que estará indicado en algún sitio, o que si eres de allí lo sabes pero ya os digo que nosotros nos montamos unas tres veces en la línea verde hasta que conseguimos llegar a Bowling Green. Y allí estábamos, a eso de las 10h, felices y contentos en busca de cualquier sitio para zampar lo que fuera. Pero claro, la media maratón acababa allí mismo y todo estaba hasta arriba así que terminamos en un Starbucks, café y madalena en mano. En NY, según mis cálculos, debe haber un Starbucks cada 20 metros, y creo que es el peor sitio, con diferencia, para desayunar.
Llegó la hora del tour y después de unos minutos para apuntarnos y contarnos cómo funcionaba el tour empezamos con el paseo. Estuvimos cerca de tres horas recorriendo las zona sur, desde BAttery Park, hasta Ground Zero. El guía Juan, muy majo, nos explicó muchísimas cosas de cada sitio en el que estuvimos y además nos dió buenos consejos. Yo sin duda lo recomiendo y repetiría.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Como la visita acababa en la zona cero, aprovechamos para dar una vuelta por allí y visitar el Memorial 9/11. En 2008, cuando estuvimos por primera vez estaba todo en obras y el proyecto era bastante distinto a lo que finalmente se ha hecho. Ahora, dos enormes estanques/piscinas nos recuerdan dónde estaban las dos torres que cayeron, rodeadas de un muro en el que están escritos los nombres de todas las personas que murieron en los atentados.

Además han construido la torre One World Trade Center, la más alta de la isla y la estación de metro de Calatrava que todavía no ha sido inaugurada.


Tras reconocer la zona entramos en el memorial (24$ por persona). Increíble, como nos decía el guía en el tour, todos los que teníamos ya uso de razón en 2001 recordamos exactamente qué estábamos haciendo en el momentos de los atentados por lo que es imposible que el memorial deje indiferente a nadie. Además nosotros, como madrileños, nos sentimos especialmente identificados por las bombas que estallaron tres años más tarde en Madrid. El memorial no se centra en describir cómo sucedió todo ni es especialmente lacrimógeno (aunque obviamente hay zona especialmente sobrecogedora donde se recogen, entre otras cosas, transcripciones de las llamadas que los pasajeros de los aviones secuestrados hicieron a sus familias, a mí eso me hizo soltar alguna lágrima la verdad). Hay muchísima información sobre la estructura de las torres, por qué no aguantaron el peso, etc. No recuerdo el tiempo que estuvimos pero a mí se me hizo muy corto, me encantó el lugar.



Serían las 6h de la tarde cuando salimos y, aunque teníamos pensado subir al One World, no habíamos comido y las tripas rugían así que nos fuimos en busca de un Shake Shak que no logramos encontrar. En esa zona un domingo por la tarde no es que haya muchas opciones y el frío era ya insoportable (esa noche nevaría) así a la que encontramos un Fridays allá que nos fuimos de cabeza. Mal. No es que comiéramos mal pero, para lo que comimos, me pareció carísimo: entrante, un plato cada uno y dos pepsis light (de grifo, veneno puro en estado gaseoso) 78$ más la propina!!!!
Ahora mismo el tema funciona de la siguiente forma: en la cuenta, debajo de la suma, te especifican las gratificaciones sugeridas, normalmente 15, 18 y 20%. Redondeas lo quieres dejar y a correr. No sé si será habitual pero, a nosotros, sólo nos hacían firmar el cargo de la cuenta pero no de la propina.
Con la tripa lleva la vida se ve de otra forma y como además ya había anochecido nos fuimos a coger el ferry gratuito a Staten Island, tal como nos sugirió el guía del tour. Me parece una buenísima opción si, como nosotros, ya has ido a la Estatua de la Libertad y sólo quieres ver el skyline de NY desde lejos. A ver, no es que sea la mejor vista que se puede tener pero oye, es gratis, y eso mola



A la vuelta del ferry ya empezábamos a arrastrarnos por lo que pusimos rumbo a casa que el día ya lo había dado todo y había que guardar fuerzas.










