Por fin llegó el sábado y, como siempre, mis padres al pie del cañón para llevarnos al aeropuerto. Como equipaje llevamos una maleta más bien grande, me refiero a más grande que las de cabina pero no un gran maletón, y una maleta pequeña que llevamos como equipaje de mano (a pesar de la insistencia de la chica del mostrador, empeñada en que facturáramos esa también. Mire usted señorita, después de algún que otro vuelo es cuestión de tiempo que me pierdan la maleta y tengo la mala costumbre de viajar con una muda a todos lados. A la vuelta no tuvimos tanta suerte pero ya me daba igual el paradero de mis bragas y de los gayumbos de mi señor esposo
En el avión habíamos rellenado el registro de entrada (uno por unidad familiar. Tal como lo indican ellos en el propio pape,l unidad familiar son todas aquellas personas unidas por matrimonio, sangre o vivienda) así que nosotros pasamos por el control de policía con un solo registro. Huella por aquí, huella por allá, mire aquí... ni una sola pregunta, yo tan contenta, acabamos los dos y yo casi corriendo a por la maleta hasta que aquella inmensa mujer con aspecto de poder matar gente sólo con la mirada me dice, en inglés: "tienes que ir a la oficina" y yo claro, como no sabía si con el you se refería a uno o a los dos le pregunto: "los dos?", a lo que ella respondió con una voz como salida del mismísimo averno "No, sólo tú!". Y yo sabía que estas cosas las hacen allí aleatoriamente pero aún así tuve terror. Me llevaron a una sala de espera con otras personas, entre ellos un japo con pinta de no haber matado ni una hormiga en su vida, un policía se llevó mi pasaporte a algún sitio misterioso y, tras lo que a mí me parecieron 7 horas pero que mi marido constató que no fue ni media, me devolvió mi pasaporte deseándome una feliz estancia. No entiendo cómo yo, una fan incondicional de "Control de Aduanas" de Discovery Channel pudo pasar tanto miedo.
La parte buena es que al salir ya estaba mi marido con la maleta en la mano así que a por el shuttle que nos llevaría a Manhattan. Nosotros reservamos con www.goairlinkshuttle.com/ (36$) los dos y bien, nada especial que decir. Esperamos unos 10 minutos hasta que tuvieron gente suficiente para llenar una furgo y a correr. Calculo que unos 45 minutos estábamos en el centro de la ciudad.
Entre unas cosas y otras serían las 22:00h, nuestras 3:00h, pero cuando vimos donde estábamos se nos quitó el cansancio de golpe. Check in, dejamos maletas, y a Times Square emocionados como niños. Yo no sé si la sensación que tienes cada vez que entras en Times Square se pasa alguna vez pero nosotros, después de 8 años de nuestro primer viaje, estábamos totalmente abducidos por las luces, la gente y los ruidos. Dimos un paseo, hicimos fotos y más fotos y cuando ya no pudimos más compramos algo de beber y unas patatillas y a dormir que al día siguiente empezaba lo bueno.










