Domingo 15 de marzo, y hace un bonito día de primavera en Trondheim.
Tras desayunar en el hotel, por cierto de nombre Best Western Chesterfield y nos costó 1444.50nok las dos noches (unos 82€ por cabeza en total), pasamos la mañana de turisteo por el centro, aunque esta vez nos dirigimos hacia la zona del Río Nidelva y su famoso Bryggen («el embarcadero»),que es uno de los lugares más típicos de Trondheim. Son edificios de madera parcialmente construidos sobre el río, antiguos almacenes comerciales que hoy son viviendas y locales.


Al ser domingo, hay menos movimiento en la ciudad y todo está muy tranquilo. La actividad comienza a despertarse en el barrio de Bakklandet, al otro lado del río.



Subimos la empinada cuesta de Brubakken hacia La fortaleza de Kristiansten. No es que sea una maravilla de la ingeniería, pero ofrece una buena vista de toda la ciudad.


Bajamos de nuevo al centro y atravesamos el puente viejo, o "Gamle Bybro" del que hice foto pero estaba en pleno proceso de restauración y completamente oculto por andamios.
Fuimos a la catedral y al Erkebispegården (Palacio del arzobispo) que es la construcción no religiosa más antigua de todos los países nórdicos. Actualmente alberga varios museos históricos, entre ellos el que guarda las joyas de la corona noruega.



Hoy se nos ha hecho tarde para comer en un sitio decente, así que nos hemos ido al burguer por 130nok (15€) y seguimos la tarde de museos, pero con visita obligada al Lerkendal Stadion del Rosenborg...
Para no rompernos la cabeza, y como quedamos satisfechos ayer, hoy volvimos a cenar al mismo sitio de ayer, variando el menú, por 159nok (18€). Fuimos por la comida, pero algun@ preguntará si es que la camarera estaba un rato buena...
Hoy no hay cervezas que mañana toca madrugar, porque el vuelo sale a las 10.
Tromso y sus auroras boreales