Llegamos a Rovaniemi un viernes a las 7.20h, la estación de tren es muy pequeña y la oficina de
Sixt donde recogemos el coche de alquiler para estos días está vacía.
En un momento tenemos las llaves del vehículo y una silla infantil de buena calidad que si no está a estrenar poco uso más tiene.
Nos dirigimos al apartamento que hemos alquilado en el centro de Rovaniemi, muy cerca del parque de
Angry birds (una pasada de parque que visitamos en varias ocasiones durante esos días para jugar con el peque).
Aparcar en la calle en el centro de Rovaniemi es de pago y no especialmente barato.
El apartamento está súper bien ubicado y es muy cómodo y acogedor, y lo mejor de todo ¡tiene sauna!
Nos vamos directos a
Santa Claus Village, el peque está emocionado por conocer a papá Noel en su casa.
Vamos directos a la oficina de papá Noel es un pequeño recorrido entre regalos y puedes ver a los elfos por las mirillas de las puertas preparando paquetes, y al subir las escaleras papá Noel te recibe en su despacho. Apenas hay cola y en menos de 10min estamos dentro conociendo a Santa. Mientras esperas hay un mostrador en el que puedes comprar un regalo y Santa se lo entrega al peque por 35€ si mal no recuerdo… decidimos que lo haremos el último día a modo despedida. La visita al despacho la vivimos como algo mágico, sinceramente nos lo esperábamos de otra forma y nos ha sorprendido para bien. Papá Noel no hablaba nada de español pero la elfa que nos recibió si. Nos pareció tan bonita la experiencia y la reacción tan auténtica de nuestro peque que compramos el pack digital que ofrenden al salir
(por 55€ te entregan el vídeo de la visita y dos fotos con Santa).
Tras dar un paseo por el Village nos vamos a comer a
Santas salmón, una pequeña kota donde solo sirven queso asado y lomos de salmón a la brasa que están deliciosos, muy recomendable.
El resto del día nos dedicamos a hacer algo de compra para el apartamento y pasear por el pueblo.
El sábado nos vamos al
zoo de Ranua,
50€ dos adultos, niño 3 años gratis, comprando las entradas a través de web, en taquilla son algo más caras.
El camino en coche es precioso, con el paisaje otoñal y varios renos pastando cerca e incluso parados en el mismo arcén.
La visita al zoo le encantó al peque, se recorre prácticamente por un sendero de madera que va bordeando los cercados de los animales, en su mayoría autóctonos (oso polar, oso, alces, búhos, lobos, linces, glotones…) y pudimos ver cómo les daban de comer a los renos y a los zorros.
Puedes entrar y salir del recinto las veces que quieras, nosotros salimos a comer a la cafetería que tienen justo en frente, es de buffet (sencillo y mediocre) pero no hay nada más cerca y
por 32€ almorzamos los 3 (de nuevo niño gratis).
Además el zoo tiene un parque enorme dentro donde también estuvimos un ratito jugando. A las 16h cierran y nos vamos directos al
Village pues inauguran la Navidad con la
cuenta atrás y tienen preparado un evento en la plaza central.
Cuando llegamos hay bastante gente pero aún así se aparca bien, la plaza se llena y empieza el acto, entre elfos y un presentador de la televisión nacional recibimos a papá Noel para su saludo anual y sus deseos navideños. El acto es precioso. Después continúa la fiesta con un dj.
El domingo tenemos ganas de naturaleza y nos vamos a hacer un pequeño sendero y una barbacoa al más puro estilo fines.
A pocos kilómetros de Rovaniemi está el
Artic circle hiking área, elegimos el sendero más sencillo y nos ponemos en marcha en busca de una barbacoa donde cocinar las salchichas que llevamos.
El sendero discurre cerca de un río que cruzas por un puente y el sonido del agua junto con los colores del otoño hacen una estampa mágica.
La ruta que nosotros hacemos discurre por encima de unas plataformas de madera por tanto es apta para carritos de bebé.
Por fin llegamos al área de picnic, hay dos barbacoas con dos refugios de madera y un caseta llena de leña, encendemos el fuego y pasamos un día inolvidable jugando con las hojas, tirando palitos al río y comiendo salchichas y nubes de algodón. ¡Muy recomendable!
El lunes pasamos el día en
Santa Claus Village: enviamos postales para Navidad desde su oficina de correos, visitamos
Santas Pets que en nuestra opinión no merece la pena,
45€ dos adultos + un niño para visitar una pequeña “granja” que tiene renos, ovejas, cabras, gallinas, alpacas… y por 5€ más puedes comprar un paquete de musgo y darle de comer a los renos. Sin más, el sitio es súper pequeño y los animales se encuentran demasiado encerrados, no lo recomendamos.
Y volvemos a visitar a Santa pero esta vez en
Christmas House Santa. El sitio es mucho más sencillo que la oficina de papá Noel del otro día, la cola se realiza en un pasillo sin adornar paralelo a la tienda de regalos. Este papá Noel aparenta bastante joven pero, como punto positivo, chapurrea algo de español.
Si los niños son algo más mayores y están en edad de dudar si papá Noel existe, no os recomendaría visitar más de un papá Noel diferentes.
Aquí vemos que tienen opción de entrega de regalo por 20€ así que mañana volveremos a despedirnos de Santa.
El martes es nuestro último día en Rovaniemi 😢, tenemos que coger el tren de las 21h así que tenemos todo el día para disfrutar.
Por la mañana ponemos rumbo a
SCV a despedirnos de Santa. Decidimos ir a “Christmas House Santa” de nuevo y compramos en la tienda de regalos el regalo sorpresa para que Santa se lo entregue al peque. Volvemos a tener suerte y coincide otro papá Noel que chapurrea español 👏🏼. Nos despedimos de él y le entrega el paquete regalo a nuestro peque, su cara de ilusión no tenía precio. Nos recuerda que nos portemos bien, que falta poco para Navidad y nos desea buen viaje.
El regalo es un peluche en forma de reno y nuestro hijo se va feliz.
Cogemos nuestro coche y nos dirigimos a la
torre de observación de Ousnasvaaara, es un pequeño recorrido de no más de 15min (no apto para carritos) que te lleva a la torre de observación. Desde lo alto puedes apreciar unas vistas preciosas de Rovaniemi. Los colores otoñales nos dejan un paisaje entre verde, marrón, rojizo y amarillo preciosoooo. Allí también hay una kota para hacer fuego donde puedes hacerte un picnic.
Después vamos a pasar la tarde al centro de ciencias
Pilke (14€ dos adultos, niños menores de 7 años gratis). Es cierto que no nos pareció especialmente interesante, pero es muy interactivo y nuestro hijo estuvo jugando por allí bastante rato. Es un buen plan para protegerte del frío con los peques.
Para acabar el día vamos al McDonald que está cerca de la estación a comer algo y de allí a devolver el coche de alquiler.
El tren llega casi una hora antes al andén y podemos subir y acomodarnos en el camarote.
Nos vamos con una pena inmensa por no haber podido ver auroras boreales ninguna noche ya debido al mal tiempo y la presencia de nubes que cubrían 100% el cielo, pero aún así nuestra experiencia a sido ¡de 10!
Hasta siempre Rovaniemi, hemos disfrutado mucho de sus paisajes, barbacoas, renos salvajes, caminatas por la naturaleza, ambiente tranquilo y de conocer a Santa.