Cuando nuestra prima se fue con una beca a Annecy el año pasado, nunca habíamos oido hablar de la "Venecia de los Alpes" pero nos quedamos enamorados de las fotos que nos enviaba frecuentemente.
Por motivos personales, en el 2015 nos fue imposible viajar a dicha región francesa, por lo que, en cuanto tuvimos unos días en el 2016, no hubo duda de nuestro destino.
Datos a tener en cuenta:
Cogimos un vuelo con Easyjet desde Santiago de Compostela a Ginebra, aeropuerto situado tan sólo a 1 hora de Ginebra.
Reservamos un coche con la compañía Enterprise, en el sector francés. El precio era sensiblemente más económico que en la zona suiza. Eso sí, no venía con la famosa vignette, por lo que hubo que evitar las autopistas suizas a toda costa. No fue difícil, puesto que no nos movimos por Suiza más que para salir o entrar al aeropuerto, pero fue importante el papel que hizo el GPS, que recomiendo vivamente puesto que acertó 100% (Here Maps) y fue muy sencillo de usar sin datos.
Tened en cuenta que al coger el coche en zona francesa, cuando vas a devolverlo, tienes que salir con el equipaje en la mano por la zona de equipajes (como si acabases de llegar a Ginebra) para poder acceder al área de check-in del aeropuerto. Quizá lo más lioso de todo el viaje! Y encima no pudimos llevar el trolley del sector francés al internacional porque eran dos países distintos (totalmente de acuerdo, pero no entiendo por qué sí nos dejaron llevarlo del sector internacional al francés a la llegada
)
En cuanto al alojamiento, lo reservamos a través de airbnb.es ya que, al ir mi marido y yo con los 2 niños, nos parecía más cómodo un apartamento que un hotel tradicional. El apartamento elegido fue un acierto, ya que estaba a 5 minutos del centro pero en una zona tranquila, junto a la estación de tren y contaba con garaje privado, por lo que no había que dar vueltas para aparcar.
Con todos estos datos, empezamos nuestro periplo francés...

Por motivos personales, en el 2015 nos fue imposible viajar a dicha región francesa, por lo que, en cuanto tuvimos unos días en el 2016, no hubo duda de nuestro destino.

Datos a tener en cuenta:
Cogimos un vuelo con Easyjet desde Santiago de Compostela a Ginebra, aeropuerto situado tan sólo a 1 hora de Ginebra.
Reservamos un coche con la compañía Enterprise, en el sector francés. El precio era sensiblemente más económico que en la zona suiza. Eso sí, no venía con la famosa vignette, por lo que hubo que evitar las autopistas suizas a toda costa. No fue difícil, puesto que no nos movimos por Suiza más que para salir o entrar al aeropuerto, pero fue importante el papel que hizo el GPS, que recomiendo vivamente puesto que acertó 100% (Here Maps) y fue muy sencillo de usar sin datos.
Tened en cuenta que al coger el coche en zona francesa, cuando vas a devolverlo, tienes que salir con el equipaje en la mano por la zona de equipajes (como si acabases de llegar a Ginebra) para poder acceder al área de check-in del aeropuerto. Quizá lo más lioso de todo el viaje! Y encima no pudimos llevar el trolley del sector francés al internacional porque eran dos países distintos (totalmente de acuerdo, pero no entiendo por qué sí nos dejaron llevarlo del sector internacional al francés a la llegada
En cuanto al alojamiento, lo reservamos a través de airbnb.es ya que, al ir mi marido y yo con los 2 niños, nos parecía más cómodo un apartamento que un hotel tradicional. El apartamento elegido fue un acierto, ya que estaba a 5 minutos del centro pero en una zona tranquila, junto a la estación de tren y contaba con garaje privado, por lo que no había que dar vueltas para aparcar.
Con todos estos datos, empezamos nuestro periplo francés...


