Día tranquilo, no íbamos a hacer apenas kilómetros en coche, cosa que el peque lleva bastante mal, así que nos relajamos.
Menos mal que somos gallegos y habíamos traído los paraguas porque... lluviaaaa!!! Pero con
mucho ánimo, nos fuimos a recorrer las calles de Annecy. Pueblo 100% turístico, con canales, mil restaurantes y precioso!! Si Yvoire me había decepcionado un poco, Annecy superó toda expectativa.
Es muy bonito, de verdad que sí. Es curioso todas las heladerías que hay. Otro día probaríamos
el helado de amapola que tenía un sabor raro, aunque no podría asegurar si sabía a amapolas
o a margaritas
Parece ser que estas heladerías en época invernal se reconvierten en la venta de productos de
montaña. Al menos fue lo que nos dijeron y tiene mucho sentido porque con la nieve no sé yo
si tendrá mucho éxito el helado.
Paseamos un poco junto al lago, pero como no hacía muy bueno, nos fuimos hacia el apartamento a comer.
Por la tarde, visitamos una de los puntos clave de la visita, las Gorges du Fier. Su visita se resume en una palabra: espectaculares!!!
100% recomendables, incluso con lluvia.
Con los paraguas no nos mojamos nada. Había gente que iba empapada pero claro, con una chaquetita no sé qué esperaban.
La entrada nos costó 5,50€ por adulto, lo cual nos pareció bastante barato. Y el recorrido es increíble. Un espectáculo natural. Incluso el peque de 5 años lo vivió como una aventura y a
partir de ese momento, tuvimos que sacarle un montón de fotos para enseñarles a sus amiguitos del cole jajajajaj
De camino a las Gorges se veía en un alto el castillo de Montrottier que llevábamos planeado
visitar.
imag
En la puerta, ponía que cerraba en 30minutos así que nos apuramos y cuál es nuestra
sorpresa, que sólo se podía hacer visita guiada en francés y su duración era aproximada de 1hora. Aun así, nos envalentonamos y decidimos entrar.
¡¡Error!! Visita guiada en francés (solo hablo yo francés), con 2 niños pequeños... Nos dieron un dossier con la información básica que teníamos que devolver a la salida del castillo y que, sinceramente no leímos porque no estaba la cosa para leer.
Mención especial para la guía. Exhaustiva en sus explicaciones. Explicó cada artículo que había en las salas y en la de armas puedo medio entenderlo porque estaba genial pero la de cerámicas y encajes
... tuvimos que irnos sin acabar la visita porque, entre que el niño y mi marido no se enteraban y que el bebé no paraba... menudo sufrimiento.
Ah! Para colmo, cuando el bebé se puso a llorar, va la tía y hace shhhh.
Digo yo que si admiten la entrada de bebés, serán conscientes de que van a hacer de todo salvo estar en silencio.
La entrada un poco carilla porque creo que pagamos más de 20€ por el niño mayor y nosotros
dos.
De vuelta al apartamento, nos lo tomamos con calma y esa noche, optamos por cenar en casa una tortilla española y olé.

Menos mal que somos gallegos y habíamos traído los paraguas porque... lluviaaaa!!! Pero con
mucho ánimo, nos fuimos a recorrer las calles de Annecy. Pueblo 100% turístico, con canales, mil restaurantes y precioso!! Si Yvoire me había decepcionado un poco, Annecy superó toda expectativa.
Es muy bonito, de verdad que sí. Es curioso todas las heladerías que hay. Otro día probaríamos
el helado de amapola que tenía un sabor raro, aunque no podría asegurar si sabía a amapolas
o a margaritas
Parece ser que estas heladerías en época invernal se reconvierten en la venta de productos de
montaña. Al menos fue lo que nos dijeron y tiene mucho sentido porque con la nieve no sé yo
si tendrá mucho éxito el helado.
Paseamos un poco junto al lago, pero como no hacía muy bueno, nos fuimos hacia el apartamento a comer.
Por la tarde, visitamos una de los puntos clave de la visita, las Gorges du Fier. Su visita se resume en una palabra: espectaculares!!!
100% recomendables, incluso con lluvia. Con los paraguas no nos mojamos nada. Había gente que iba empapada pero claro, con una chaquetita no sé qué esperaban.
La entrada nos costó 5,50€ por adulto, lo cual nos pareció bastante barato. Y el recorrido es increíble. Un espectáculo natural. Incluso el peque de 5 años lo vivió como una aventura y a
partir de ese momento, tuvimos que sacarle un montón de fotos para enseñarles a sus amiguitos del cole jajajajaj
De camino a las Gorges se veía en un alto el castillo de Montrottier que llevábamos planeado
visitar.
imag
En la puerta, ponía que cerraba en 30minutos así que nos apuramos y cuál es nuestra
sorpresa, que sólo se podía hacer visita guiada en francés y su duración era aproximada de 1hora. Aun así, nos envalentonamos y decidimos entrar.
¡¡Error!! Visita guiada en francés (solo hablo yo francés), con 2 niños pequeños... Nos dieron un dossier con la información básica que teníamos que devolver a la salida del castillo y que, sinceramente no leímos porque no estaba la cosa para leer.
Mención especial para la guía. Exhaustiva en sus explicaciones. Explicó cada artículo que había en las salas y en la de armas puedo medio entenderlo porque estaba genial pero la de cerámicas y encajes
Ah! Para colmo, cuando el bebé se puso a llorar, va la tía y hace shhhh.
La entrada un poco carilla porque creo que pagamos más de 20€ por el niño mayor y nosotros
dos.
De vuelta al apartamento, nos lo tomamos con calma y esa noche, optamos por cenar en casa una tortilla española y olé.




