Día 3 (Sábado 30 de Agosto)
Como siempre, desayunamos a primera hora (8h). En el comedor estamos los cinco, y al poco rato aparece un chico joven que pide un mega bol de porridge para empezar. Nosotros intentamos darle a Candela durante el viaje, pero siempre me lo acabo comiendo yo. Está bastante bueno, sobre todo si le pones un poco de miel o azúcar (es como una especie de papilla de copos de avena, muy contundente). Nuestro desayuno como siempre; yo me pido Scottish y mi mujer desayuno continental. Es el primer día que me ponen de todo: baked beans con tomate, huevo frito, black pudding (una especie de morcilla), salchicha, mushroom, bacon, y HAGGIS!!! Tremendos. Sé que la composición de los míticos haggis no sería ideal, pero están muy buenos. En fin, desayuno de los campeones. Y todo lo anterior lo completo cada día con un croissant, o una tostada con mantequilla y mermelada. Y un café con leche, que aquí en este B&B no está muy bueno (aunque a millas de los tomados en USA). Pero hace falta café para empezar el día con alegría.

Aquí podemos ver el típico “Scottish Breakfast”
Una vez recargados las pilas, nos vamos caminando chino-chano hacia el castillo de Stirling, con el día nublado. En las taquillas compramos la Explorer Pass de 7 días (para usarlo durante 14), y vamos visitando todo el castillo. Candela va en el carrito, y menos algún tramo empedrado y algunas escaleras, se puede llevar bastante bien por allí. El lugar es enorme, y está bastante bien reconstruido. La verdad es que es uno de los que más me ha gustado de Escocia, sobre todo las cocinas (con esos aromas que te entra un hambre que no veas), y la zona de juegos infantiles, la sala de disfraces principalmente. Nos hacemos unas cuantas fotos chorras con esos disfraces medievales. Qué risa!!

Vista de uno de los lados del castillo

Después de la visita, que nos lleva unas 3 horas (hemos cogido audio guía), vamos a comer algo al lado (sitio recomendado por la Lonely Planet). El sitio se llama Portcullis. Está todo muy bueno también. Para Candela la sopa del día, como no (esta vez de pimiento del piquillo con pollo), que nos comemos nosotros; yo una baked potato grandísima rellena de bacon, cheddar, cebolla roja y una salsa buenísima. Mi mujer Lourdes un meat pie que lo hacen como un barquito de hojaldre relleno de salsa y carne estofada dentro, delicioso y superlight todo
Salimos a la calle y sigue nublado pero aguanta, así que vamos a visitar un poco más abajo la Argyll’s Lodging, un palacio muy bonito. Entra con la visita al castillo, así que no hay que pagar nada más.
Acabada la visita (ésta cortita), se nos ponea llover un poco, pero se puede soportar. Bajamos hacia la estación de autobuses y cogemos el 62 para ir al Wallace Monument. Aunque no entra en la Explorer Pass, hacen 10% de descuento con ella, así que nos sale por £34,20 las cuatro entradas. Cogemos el shuttle gratuito a la torre. La visita es interesante, aunque hay que pensar en la cantidad de escaleras a subir y luego bajar jaja. Así que llevo a mi hija a la espalda en la mochila de viaje.

Foto de este impresionante monumento

Una vez visto, volvemos de nuevo al centro de la ciudad en el bus 62. Ya se han ido las nubes y hace un poco de sol, por lo que el tiempo es menos frío y se está bien.
Como ya empieza a ser tarde, nos dirigimos a buscar un sitio para cenar. Tenemos la idea de ir a un indio que recomiendan en la Lonely, pero cuando llegamos está cerrado. Probamos en otro de enfrente (hay cienes y cienes en Scotland), y está lleno hasta la bandera. Pero a 200mts hay otro, llamado Indian Brasserie, y allí sí que podemos cenar. Tremendo. Pillamos un combinado de varias cosas para compartir, y luego cada uno un plato: Chicken Korma Mango (Sandra), afrutado y nada picante, Chicken Tikka Massala (yo), un poco picante, Chicken Bhurma nosequemás (Lourdes), más picante, y Maxi un pollo con un curry super-super-picante. Compartimos todo, acompañado de arroz y nam, y regado por Cobras. El de Maxi no hay narices de acabárselo, como pica el maldito. Para nuestra hija, como hay menú infantil, le pedimos un Fish & Chips (a Candela le encantan las patatas fritas, jaja, supongo que como a todos los niños; en este país están buenísimas casi siempre). Todo nos sale por unas £82 (nosotros siempre dejamos entre un 5% y un 10% de propina, según el trato, que casi siempre es muy bueno).
De allí nos vamos a dormir dando un paseíto, con el cielo cada vez más despejado.