Saludos,viajeros:Me decido a escribir este diario un poco acomplejadillo por los estupendos diarios sobre Oriente que he leído estos días;sí,la fecha está bien. Fueron diecisiete días de agosto de 1.994 que cambiaron mi vida dado que sin saberlo aún , mi santa venía recién embarazada al viaje. Por cierto,lamento no poder incorporar fotos pero no tenía cámara digital ni tengo scanner;sorry...pero voy a intentar sustituir las fotos con capturas de video.Señor,que cruz...cuanta faena me dan los viajeros
Salimos del pueblo a las doce de la noche ya que hemos de pillar el bus a Madrid a las 00:30 h. Llegamos a la capi a las 6:20 de la mañana no sin antes atropellar un pobre perro a la salida de Valencia y esquivar un trailer que se nos echó encima a la altura de Alarcón. Sin más novedad llegamos a Conde de Casal y desayunamos rapidillo en la cafetería para después pillar el metro que por entonces valía 125 ptas.(que quiere decir pesetas; la antigua moneda de España
). Con el Metro llegamos hasta la plaza de Colón(no llegaba a Barajas);al subterráneo de la plaza para coger el bus del aeropuerto(325 ptas. ) y tras parar en Av. América diez minutos esperando no sé a quién llegamos a Barajas sobre las nueve y cuarto de la mañana.
Dejando pasar el tiempo, nos encontramos con el equipo de fútbol de la Real Sociedad de San Sebastián(en aquella época aún era bueno)y con un grupo de músicos cubanos(la vieja trova santiagueña)que giraban por España.
El viaje en avión ha sido un poco accidentado(juro por snoopy que sorprendí a un mecánico dándole martillazos a la puerta de embarque del pasaje
);eso retrasó el vuelo media hora y el despegue ha sido en plan Fernando Alonso(paqué parar al llegar a la pista de despegue si pierdo impulso) pero cuando llegamos a altura de crucero ya cesaron los problemas. Por cierto, el representante de la agencia de viajes me ha dado a mí un sobre con las visas chinas de toda la expedición(con lo poco que soy de fiar).
Cuatro horas más tarde llegamos a Bucarest-Otopeni y tras una hora y pico de espera burocrática, subimos al bus que nos lleva al Hotel Dorobanti que es donde nos alojaremos . Se ve mucha pobreza y suciedad en las calles y multitud de puestos callejeros de venta de refrescos. La moneda rumana es el lev y el cambio es de un dólar por 1700 levs. Cenando hemos conocido a una pareja de Madrid supersimpática: Jesús y Mercedes; esta pareja va a la India y a Nepal. La cena ha sido bastante buena pero no opípara; a mi esposa no le ha gustado nada y el agua le sabía a rayos(no sabíamos lo de su preñez).
Salimos del pueblo a las doce de la noche ya que hemos de pillar el bus a Madrid a las 00:30 h. Llegamos a la capi a las 6:20 de la mañana no sin antes atropellar un pobre perro a la salida de Valencia y esquivar un trailer que se nos echó encima a la altura de Alarcón. Sin más novedad llegamos a Conde de Casal y desayunamos rapidillo en la cafetería para después pillar el metro que por entonces valía 125 ptas.(que quiere decir pesetas; la antigua moneda de España
Dejando pasar el tiempo, nos encontramos con el equipo de fútbol de la Real Sociedad de San Sebastián(en aquella época aún era bueno)y con un grupo de músicos cubanos(la vieja trova santiagueña)que giraban por España.
El viaje en avión ha sido un poco accidentado(juro por snoopy que sorprendí a un mecánico dándole martillazos a la puerta de embarque del pasaje
Cuatro horas más tarde llegamos a Bucarest-Otopeni y tras una hora y pico de espera burocrática, subimos al bus que nos lleva al Hotel Dorobanti que es donde nos alojaremos . Se ve mucha pobreza y suciedad en las calles y multitud de puestos callejeros de venta de refrescos. La moneda rumana es el lev y el cambio es de un dólar por 1700 levs. Cenando hemos conocido a una pareja de Madrid supersimpática: Jesús y Mercedes; esta pareja va a la India y a Nepal. La cena ha sido bastante buena pero no opípara; a mi esposa no le ha gustado nada y el agua le sabía a rayos(no sabíamos lo de su preñez).