Como he comentado inicialmente descarte la idea de acercarme a Toledo por temor de dedicarle el tiempo insuficiente de lo que se merecía la ciudad apostando por concentrarme en Madrid, no obstante lo que si tuve claro es que quería visitar el monasterio de San Lorenzo el Escorial porque forma parte de nuestro patrimonio y según calcule se podía realizar en una excursión de medio día. Mirando cómo podía ir comprobé que tenía dos opciones o en tren o en autobús, elegí ese último medio.
Desde la estación de Autobús del intercambiador de Moncloa salen dos líneas de buses, la 661 y 664, que van hasta el pueblo de San Lorenzo, estando la estación de autobús de la localidad muy cercana al monasterio.
Calculo que deje el hotel a las 08:00 para acercarme a la puerta del sol y coger la línea 3 del metro que me llevaba directamente a la estación de Moncloa. Al salir y un poco perdido pregunte a un par de vigilante que me señalaron otro edificio (al parecer subí por la salida incorrecta) cruce la calle Princesa y me metí en la estación de autobuses. Detrás hay un edificio imponente que es el cuartel general del ejército de aire, incluso tiene un avión delante. Ya en el primer sótano (Isla 1) tuve que dirigirme a la dársena 11, aun tuve suerte porque estaba por salir el autobús 661 de las 08:30 el 664 salía a las 09:00, podéis mirar los horarios en la página web. Pague el billete (4,20 euros) al chofer y me senté a la espera de disfrutar del viaje de una hora de duración que me tocaba. Al llegar a la estación de San Lorenzo, es final de línea, pregunte por el monasterio y me indicaron por dónde ir que es muy sencillo y solo son cinco minutos. Lo único malo en mi caso es que llegue demasiado pronto puesto que el Monasterio abre a las 10:00 por lo tanto tuve que esperar y casi vuelvo a esperar otra media hora al comprar la entrada (10 euros) puesto que al igual que en el palacio real adquirí la entrada con guía (4 euros) y la visita no empezaba hasta las 10:30. Pero menos mal, la guía me aconsejo aprovechar ese tiempo para ver el palacio de los Borbones, al no estar incluido en la visita.


Como fue algo rápido, la verdad no pude pararme mucho en las distintas estancias. Esa parte del monasterio se reformo por orden de Carlos III para adecuarla a los gustos del siglo XVIII, son una serie de 18 salones y antecámaras adornadas con tapices y un rico mobiliario a los cuales se accede a través de una escalera, sinceramente me recordaba mucho a algunas salas del palacio real.
Aquí al igual que en el palacio real se nos dio unos auriculares Bluetooth y se nos aviso que estaba prohibido tomar fotos del interior de las salas, la guía empezó su visita con un resumen histórico del monasterio de esa forma la idea surgió de Felipe II que deseaba un lugar donde enterrar a su padre Carlos I de España y V de Alemania fallecido en 1558. Su construcción fue bastante rápida puesto se empezó en 1563 y se acabo en 1584 y abarca un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca y un monasterio. Aun residen monjes en parte de la estructura y por ello no se puede visitar el monasterio en su totalidad también hay un colegio. Personalmente pensaba que Felipe II mando construirlo para celebrar su victoria en la batalla de San Quintín el 10 de agosto de 1557 pero como hemos visto no fue ese el motivo, no obstante el santoral del 10 de agosto es San Lorenzo con lo cual podemos pensar que el nombre del monasterio sí que está ligado a esa victoria. Lorenzo fue martirizado en una parilla, la leyenda dice que mientras lo estaban quemando dijo que ese lado ya estaba y que le podían dar la vuelta para quemar la otra parte de su cuerpo. En la iglesia vieja o de prestado del monasterio, que se habilito antes de acabar la basílica, está expuesto un cuadro precioso de Tiziano intitulado "El martirio de San Lorenzo."
La primera estancia que visitamos fue el salón principal de la biblioteca, única estancia que se ve de la biblioteca, siendo lo más impresionante la bóveda divida en siete zonas pintadas con frescos que representas las siete artes liberales: La gramática, la retórica y la dialéctica (ubicadas cerca de la escuela) y la aritmética, música, geometría y astrología (ubicadas a continuación y acabando cerca de la parte del convento) La sala muy alargada tiene a ambos lados estanterías llenas de libros, cuyo corte está orientado hacia fuera dando una mayor uniformidad. Recuerdo que había también un inmenso globo terráqueo, una preciosidad para la vista que la guía nos supo hacer apreciar todavía mas con sus explicaciones.
Desde la estación de Autobús del intercambiador de Moncloa salen dos líneas de buses, la 661 y 664, que van hasta el pueblo de San Lorenzo, estando la estación de autobús de la localidad muy cercana al monasterio.
Calculo que deje el hotel a las 08:00 para acercarme a la puerta del sol y coger la línea 3 del metro que me llevaba directamente a la estación de Moncloa. Al salir y un poco perdido pregunte a un par de vigilante que me señalaron otro edificio (al parecer subí por la salida incorrecta) cruce la calle Princesa y me metí en la estación de autobuses. Detrás hay un edificio imponente que es el cuartel general del ejército de aire, incluso tiene un avión delante. Ya en el primer sótano (Isla 1) tuve que dirigirme a la dársena 11, aun tuve suerte porque estaba por salir el autobús 661 de las 08:30 el 664 salía a las 09:00, podéis mirar los horarios en la página web. Pague el billete (4,20 euros) al chofer y me senté a la espera de disfrutar del viaje de una hora de duración que me tocaba. Al llegar a la estación de San Lorenzo, es final de línea, pregunte por el monasterio y me indicaron por dónde ir que es muy sencillo y solo son cinco minutos. Lo único malo en mi caso es que llegue demasiado pronto puesto que el Monasterio abre a las 10:00 por lo tanto tuve que esperar y casi vuelvo a esperar otra media hora al comprar la entrada (10 euros) puesto que al igual que en el palacio real adquirí la entrada con guía (4 euros) y la visita no empezaba hasta las 10:30. Pero menos mal, la guía me aconsejo aprovechar ese tiempo para ver el palacio de los Borbones, al no estar incluido en la visita.


Como fue algo rápido, la verdad no pude pararme mucho en las distintas estancias. Esa parte del monasterio se reformo por orden de Carlos III para adecuarla a los gustos del siglo XVIII, son una serie de 18 salones y antecámaras adornadas con tapices y un rico mobiliario a los cuales se accede a través de una escalera, sinceramente me recordaba mucho a algunas salas del palacio real.
Aquí al igual que en el palacio real se nos dio unos auriculares Bluetooth y se nos aviso que estaba prohibido tomar fotos del interior de las salas, la guía empezó su visita con un resumen histórico del monasterio de esa forma la idea surgió de Felipe II que deseaba un lugar donde enterrar a su padre Carlos I de España y V de Alemania fallecido en 1558. Su construcción fue bastante rápida puesto se empezó en 1563 y se acabo en 1584 y abarca un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca y un monasterio. Aun residen monjes en parte de la estructura y por ello no se puede visitar el monasterio en su totalidad también hay un colegio. Personalmente pensaba que Felipe II mando construirlo para celebrar su victoria en la batalla de San Quintín el 10 de agosto de 1557 pero como hemos visto no fue ese el motivo, no obstante el santoral del 10 de agosto es San Lorenzo con lo cual podemos pensar que el nombre del monasterio sí que está ligado a esa victoria. Lorenzo fue martirizado en una parilla, la leyenda dice que mientras lo estaban quemando dijo que ese lado ya estaba y que le podían dar la vuelta para quemar la otra parte de su cuerpo. En la iglesia vieja o de prestado del monasterio, que se habilito antes de acabar la basílica, está expuesto un cuadro precioso de Tiziano intitulado "El martirio de San Lorenzo."
La primera estancia que visitamos fue el salón principal de la biblioteca, única estancia que se ve de la biblioteca, siendo lo más impresionante la bóveda divida en siete zonas pintadas con frescos que representas las siete artes liberales: La gramática, la retórica y la dialéctica (ubicadas cerca de la escuela) y la aritmética, música, geometría y astrología (ubicadas a continuación y acabando cerca de la parte del convento) La sala muy alargada tiene a ambos lados estanterías llenas de libros, cuyo corte está orientado hacia fuera dando una mayor uniformidad. Recuerdo que había también un inmenso globo terráqueo, una preciosidad para la vista que la guía nos supo hacer apreciar todavía mas con sus explicaciones.

entrada de la basilica
A continuación pasamos a la Basílica de el Escorial, que ocupa la parte central del complejo monástico, aunque es más pequeña que la mayoría de las basílicas ostenta ese título por privilegio Papal. Fuimos directamente al altar mayor donde destaca un retablo que ocupa toda la pared donde figura varias pinturas siendo la que está en el centro una cuyo tema es el martirio de San Lorenzo. Aunque no se ve muy bien pero nuestra guía nos lo explico muy bien a ambos lado del altar se encuentran unas estatuas de Carlos V (lado izquierdo) junto a su esposa Isabel así como sus hijas, mientras que en el otro lado se halla las estatuas de su hijo Felipe II acompañado de tres de sus cuatro mujeres (falta María Tudor) Esos monumentos son cenotafios de ambos reyes. Nuestra guía nos hablo después de las reliquias custodiadas en el monasterio, al creer Felipe II en su poder espiritual las colecciono siendo ese conjunto de reliquias custodiadas dentro de dos retablos armarios situados encima de dos altares que se ubicada a ambos lados del altar mayor. Ya os fijareis en los retablos se ve en su parte baja la cerradura y como hay una línea vertical que divide las dos puertas del retablo. Lo peor para mí fue cuando nuestra guía tras comentárnoslo añadió que el día anterior (10 de Agosto festividad de San Lorenzo) las puertas estaban abiertas y se podía visualizar las reliquias en su interior.
Me lo perdí por un día. Por lo tanto si veis a ir al monasterio en fechas cercanas al 10 de Agosto ir mejor ese día, creo que la guía dijo que para todos los santos también se abrían pero no os lo puedo confirmar.

patio de los evangelistas
Después de la Basílica, seguimos a nuestra guía que nos llevo por la parte del convento que se puede visitar, pasamos delante del patio de los evangelistas, hicimos una parada en la iglesia vieja con el cuadro de Tiziano que os he comentado antes, en la escalera principal se nos estuvo comentando los frescos de la bóveda, quedándome rezagado pude hacer una foto (que eso quede entre nosotros)
Después bajamos a la cripta pasando primero por el panteón de los infantes, repartido en varias salas. En una de ellas se encuentra un Mausoleo poligonal impresionante al igual que el sepulcro del Infante Don Juan de Austria. Abajo de todo está el panteón de los reyes, donde se halla los restos de todos nuestros reyes desde Carlos V hasta Alfonso XIII a un lado y al otro lado sus consortes. Mención aparte de Isabel II que está del lado de los reyes. hay un par de nichos todavía vacios reservados a los abuelos de Felipe VI según se nos dijo.
Toco volver a subir los escalones desde la cripta para dirigirnos al palacio real donde visitamos las habitaciones del rey que se hallan justo al lado del altar mayor de la basílica, cuentan de hecho con una ventana que permitía al rey seguir la misa desde la cama. Atravesamos distintas estancias como el Salón de Embajadores o la sala de las batallas, una galería muy larga en cuyos muros están pintadas al frescos algunas batallas ganadas por los ejércitos españoles: la Batalla de San Quintín, de Higueruelas, la batalla naval de Lepanto. Acabamos en las habitaciones de la reina situadas al otro lado del altar mayor de la basílica. La visita dura en teoría dos horas pero nosotros estuvimos media hora más, depende de las preguntas que se hace y del ritmo que tiene el grupo andando.
Como ya había visto el palacio de los Borbones, cuya visita aconsejo la guía al grupo lo que hice es acercarme a los jardines y pasear un rato por allí, distinguiendo en la lejanía, sobre todo las cuatro torres del parque empresarial junto al paseo de la castellana.


vista de los jardines desde el palacio real (derecha) vista de las cuatro torres de Madrid
Solo quedo regresar a la estación de autobuses cercana para volver a Madrid, embarque en un bus de la línea 661 que era el primero en salir y cuando llegue a destino fui a almorzar cerca del intercambiador de Moncloa.
Por la tarde me acerque al museo de América ubicado a cinco-diez minutos andando, por la zona está el arco de la victoria también llamado puerta de Moncloa, es una obra conmemorativa de la victoria del bando sublevado contra la república durante la guerra civil. La Cuadriga de Minerva corona el monumento. Cerca del museo también esta la Torre de Iluminación y Comunicaciones del Ayuntamiento de Madrid, más conocida como Faro de Moncloa, que tiene un mirador al cual se puede subir para tener unas vistas sobre Madrid.
El Arco del victoria en primer termino, el faro de Moncloa en segundo plano y el museo de América detrás
Al museo de América decidí incluirlo en mi agenda al estar cerca de la estación de autobuses que me llevaría al monasterio de San Lorenzo y de hecho al estar cerrado por las tardes salvo el jueves, elegí ese día tanto para ir al monasterio como al museo, que de hecho el jueves por la tarde es gratis. El edificio me recordaba una construcción colonial con un patio interior, también tiene una torre que da la sensación de ser como una misión, esos asentamientos que las órdenes religiosas establecieron en América.
Sobre el contenido del museo comentaros que está dividido en dos plantas, con varias aéreas por piso: conocimiento de América, la realidad de América, la sociedad, la religión y la comunicación. Una de las primeras salas hacía referencia a los movimientos que hubo en la prehistoria afincandose los primeros humanos en el continentes, una parte geográfica con mapas de rutas entre España y América Latina así como la división durante el imperio Español (con los distintos virreinatos) Cuadros que representaban la conquista de México, varios piezas de las distintas culturas indígenas; Maya, Azteca, Inca, etc. Una serie de cuadros representando escenas de mestizajes. Personalmente tras la magnificencia del monasterio de San Lorenzo, las obras del museo me dejaron un poco frio. Hice el recorrido en una hora más o menos y casi con la sensación de estar solo en las distintas salas.


Como aún era pronto y no estaba demasiado cansado tome la decisión de acercarme a ver el templo de Debod situado en el parque del Oeste del cual me habían hablado. Como vi que no estaba muy lejos me fui andado, primero recorriendo la calle Princesa y después la calle Ferraz (que seguramente y al igual que la calle Génova os sonara por motivos políticos) En cuanto al templo de Debod es un edificio del antiguo Egipto, regalo de ese país a España como compensación de una ayuda por salvar una serie de templos. Desafortunadamente para mí cuando llegue pude comprobar que el interior del templo está cerrado pudiendo solo ver por fuera.
Desde el parque hay unas buenas vistas sobre la casa del campo e incluso se puede ver la catedral de la Almudena y el palacio real. Ya solo me quedaba volver al Hotel incorporándome a la Plaza España y siguiendo Gran Vía. La verdad es que estuve recorriendo todos los días esa principal avenida de Madrid donde la mayoría de las grandes marcas tienen sus tiendas aunque es algo agobiante por la cantidad de gente que pasea en ella.

Después bajamos a la cripta pasando primero por el panteón de los infantes, repartido en varias salas. En una de ellas se encuentra un Mausoleo poligonal impresionante al igual que el sepulcro del Infante Don Juan de Austria. Abajo de todo está el panteón de los reyes, donde se halla los restos de todos nuestros reyes desde Carlos V hasta Alfonso XIII a un lado y al otro lado sus consortes. Mención aparte de Isabel II que está del lado de los reyes. hay un par de nichos todavía vacios reservados a los abuelos de Felipe VI según se nos dijo.
Toco volver a subir los escalones desde la cripta para dirigirnos al palacio real donde visitamos las habitaciones del rey que se hallan justo al lado del altar mayor de la basílica, cuentan de hecho con una ventana que permitía al rey seguir la misa desde la cama. Atravesamos distintas estancias como el Salón de Embajadores o la sala de las batallas, una galería muy larga en cuyos muros están pintadas al frescos algunas batallas ganadas por los ejércitos españoles: la Batalla de San Quintín, de Higueruelas, la batalla naval de Lepanto. Acabamos en las habitaciones de la reina situadas al otro lado del altar mayor de la basílica. La visita dura en teoría dos horas pero nosotros estuvimos media hora más, depende de las preguntas que se hace y del ritmo que tiene el grupo andando.
Como ya había visto el palacio de los Borbones, cuya visita aconsejo la guía al grupo lo que hice es acercarme a los jardines y pasear un rato por allí, distinguiendo en la lejanía, sobre todo las cuatro torres del parque empresarial junto al paseo de la castellana.


vista de los jardines desde el palacio real (derecha) vista de las cuatro torres de Madrid
Solo quedo regresar a la estación de autobuses cercana para volver a Madrid, embarque en un bus de la línea 661 que era el primero en salir y cuando llegue a destino fui a almorzar cerca del intercambiador de Moncloa.
Por la tarde me acerque al museo de América ubicado a cinco-diez minutos andando, por la zona está el arco de la victoria también llamado puerta de Moncloa, es una obra conmemorativa de la victoria del bando sublevado contra la república durante la guerra civil. La Cuadriga de Minerva corona el monumento. Cerca del museo también esta la Torre de Iluminación y Comunicaciones del Ayuntamiento de Madrid, más conocida como Faro de Moncloa, que tiene un mirador al cual se puede subir para tener unas vistas sobre Madrid.

Al museo de América decidí incluirlo en mi agenda al estar cerca de la estación de autobuses que me llevaría al monasterio de San Lorenzo y de hecho al estar cerrado por las tardes salvo el jueves, elegí ese día tanto para ir al monasterio como al museo, que de hecho el jueves por la tarde es gratis. El edificio me recordaba una construcción colonial con un patio interior, también tiene una torre que da la sensación de ser como una misión, esos asentamientos que las órdenes religiosas establecieron en América.

Sobre el contenido del museo comentaros que está dividido en dos plantas, con varias aéreas por piso: conocimiento de América, la realidad de América, la sociedad, la religión y la comunicación. Una de las primeras salas hacía referencia a los movimientos que hubo en la prehistoria afincandose los primeros humanos en el continentes, una parte geográfica con mapas de rutas entre España y América Latina así como la división durante el imperio Español (con los distintos virreinatos) Cuadros que representaban la conquista de México, varios piezas de las distintas culturas indígenas; Maya, Azteca, Inca, etc. Una serie de cuadros representando escenas de mestizajes. Personalmente tras la magnificencia del monasterio de San Lorenzo, las obras del museo me dejaron un poco frio. Hice el recorrido en una hora más o menos y casi con la sensación de estar solo en las distintas salas.


Como aún era pronto y no estaba demasiado cansado tome la decisión de acercarme a ver el templo de Debod situado en el parque del Oeste del cual me habían hablado. Como vi que no estaba muy lejos me fui andado, primero recorriendo la calle Princesa y después la calle Ferraz (que seguramente y al igual que la calle Génova os sonara por motivos políticos) En cuanto al templo de Debod es un edificio del antiguo Egipto, regalo de ese país a España como compensación de una ayuda por salvar una serie de templos. Desafortunadamente para mí cuando llegue pude comprobar que el interior del templo está cerrado pudiendo solo ver por fuera.

Desde el parque hay unas buenas vistas sobre la casa del campo e incluso se puede ver la catedral de la Almudena y el palacio real. Ya solo me quedaba volver al Hotel incorporándome a la Plaza España y siguiendo Gran Vía. La verdad es que estuve recorriendo todos los días esa principal avenida de Madrid donde la mayoría de las grandes marcas tienen sus tiendas aunque es algo agobiante por la cantidad de gente que pasea en ella.