Hoy nos levantamos algo más tarde, a las 8:30, ya que estamos bastante cerca de la entrada de la zona de conservación del cráter Ngorongoro. No es Parque Nacional ya que conviven en él, además de la fauna salvaje, humanos y ganado.
Tras un buen desayuno, recogemos las cosas y a las 9:30 nos están ya esperando Bumy y Nixon. La mañana se ha levantado nublada, algo bastante habitual en esta zona. En algo más de media hora ya hemos llegado a la entrada de la zona protegida. Paramos para que Nixon rellene unos cuántos papeles y aprovechamos para ver la pequeña exposición que tienen montada, con una maqueta del cráter y zonas adyacentes. También tienen una tienda a la cual le echamos un vistazo para pasar el rato.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Entrada a la zona de conservación del Ngorongoro
Y nos adentramos en el Ngorongoro. Primero hay que subir a la cima del cráter. El trayecto es largo por un camino de tierra pero entretenido, con una niebla cada vez más densa. Esta parte es muy frondosa, muy selvática. Paramos en un mirador que hay para ver lo que es el cráter. Se ve regular debido a la niebla y además hace fresquete. Seguimos nuestro trayecto y la niebla empieza a desaparecer y además cuando viramos hacia el este, el paisaje va cambiando a un paisaje más árido y menos arbóreo. Por aquí hay unas cuantos poblados masais. Y llegamos a una bifurcación: a la izquierda el camino sigue para el Serengeti y a la derecha para descender al cráter. Seguimos por el de la derecha y paramos de nuevo ya que hay una barrera y hay que presentar los papeles. Tras unas fotos e ir a los servicios que hay allí, que a saber cuándo podremos desahogarnos luego, procedemos al descenso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vistas al interior del cráter antes del descenso al mismo
El descenso es bien pronunciado y el camino está por momentos bastante regular. Empezamos a ver a masais con su ganado y los primeros herbívoros. La verdad es que para ellos tiene que ser lo normal, pero pensar que estás por ahí andando con tus animales en una zona con leones y demás depredadores da un poco de cague.
Como digo, lo primero que vemos son unos cuántos hervíboros, entre ellos las gacelas de Grant, que no recuerdo haberlas visto antes. Son parecidas a las Thompson pero más grandes. Poco después nos dice Nixon "Ahí hay una hiena" Miramos y miramos y no vemos nada. Nos indica con la mano y guiándonos con los árboles y al fin la vemos. Estaba en un agujero asomando la cabeza. No estaba lejos, pero entre que solo asomaba la cabeza y que el color del animal y del terreno no se diferencian muy bien... ¡¡Menuda vista tienen estos guías. Hacemos unas fotos y en ese momento empiezan a aperecer más hienas por detrás. Poco después divisamos un águila encima de una piedra supercerca
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Gacela de Grant haciendo sus necesidades y la hiena que no veíamos
Nos adentramos en una zona de acacias amarillas superchula y vemos una familia de antílope de aguas a tiro de piedra: macho, hembra y cría. Seguimos avanzando y vemos nuestros primeros facóqueros. La densidad de animales en el cráter es muy elevada y estás siempre viendo alguno. Antes del picnic, que nos lo tomamos en la denominada Hippo Pool, además de las típicas manadas de búfalus, ñues, cebras y gacelas, divisamos grullas coronadas, secretarios y chacales. Eso sí, nada de leones, leopardos o rinocerontes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Bosque de acacias amarillas y facóqueros
En el picnic hay que tener cuidado ya que un milano nos sobrevuela con intenciones piratas. Tenemos suerte y un chacal se nos pone a unos 25 metros. Yo la mar de contento cojo mi cámara y trato de acercarme, pero no se fía de mí el maldito y sale por patas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La hippo pool donde comimos y el chacal de lomo negro
Tras el picnic, seguimos de safari por otras zonas. Vemos al único elefante que veríamos por Ngorongoro, buitres y un alcélafo. Y por fin, ¡¡dos leones jóvenes!! Están tirados, durmiendo a un metro del camino. Aquello se pone de todoterrenos a tope, pero a ellos les da igual. Ahí mismo Nixon nos indica que a lo lejos ve algo que puede ser un rinoceronte negro. Miramos por la videocámara, por los prismáticos pero no estamos seguros. Está muy lejos y está pastando, con la cabeza baja. Al final creo que se trataba de un búfalo solitario más que un rinoceronte.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Leones a un metro echando la siesta
Partimos dirección al lago que hay en el cráter. Ahí vemos una gran manada de ñues, flamencos, etc. Ya llendo para la salida vemos más hienas y chacales. La salida del cráter la hacemos por una carretera estrecha de un solo sentido asfaltada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cebras cortando el camino, manadas de ñúes, el lago del cráter con flamecos por doquier y un chacal dorado (realmente es más un lobo que un chacal)
Y nos dirigimos hacia nuestro alojamiento, el Rhino Lodge. La habitación es amplia y tiene una pequeña chimenea que dicen que luego encenderán ya que por la noche hace frío (estamos a unos 2200 metros de altitud) La ducha es una no ducha ya que sale el agua fría y encima está turbia. Este lodge es diferente en el sentido de que turistas y guías-conductores comemos juntos. En los demás, cuando se llega al lodge cada uno va por su lado. La comida es estilo buffet y, como siempre, todo muy rico. Tras la abundante comida nos quedamos en el salón al lado de las chimeneas echando unas birras y sobre las 10:30 de la noche a dormir con mantas sabiendo que mañana nos dirigimos al Serengeti.
Tras un buen desayuno, recogemos las cosas y a las 9:30 nos están ya esperando Bumy y Nixon. La mañana se ha levantado nublada, algo bastante habitual en esta zona. En algo más de media hora ya hemos llegado a la entrada de la zona protegida. Paramos para que Nixon rellene unos cuántos papeles y aprovechamos para ver la pequeña exposición que tienen montada, con una maqueta del cráter y zonas adyacentes. También tienen una tienda a la cual le echamos un vistazo para pasar el rato.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Entrada a la zona de conservación del Ngorongoro
Y nos adentramos en el Ngorongoro. Primero hay que subir a la cima del cráter. El trayecto es largo por un camino de tierra pero entretenido, con una niebla cada vez más densa. Esta parte es muy frondosa, muy selvática. Paramos en un mirador que hay para ver lo que es el cráter. Se ve regular debido a la niebla y además hace fresquete. Seguimos nuestro trayecto y la niebla empieza a desaparecer y además cuando viramos hacia el este, el paisaje va cambiando a un paisaje más árido y menos arbóreo. Por aquí hay unas cuantos poblados masais. Y llegamos a una bifurcación: a la izquierda el camino sigue para el Serengeti y a la derecha para descender al cráter. Seguimos por el de la derecha y paramos de nuevo ya que hay una barrera y hay que presentar los papeles. Tras unas fotos e ir a los servicios que hay allí, que a saber cuándo podremos desahogarnos luego, procedemos al descenso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vistas al interior del cráter antes del descenso al mismo
El descenso es bien pronunciado y el camino está por momentos bastante regular. Empezamos a ver a masais con su ganado y los primeros herbívoros. La verdad es que para ellos tiene que ser lo normal, pero pensar que estás por ahí andando con tus animales en una zona con leones y demás depredadores da un poco de cague.
Como digo, lo primero que vemos son unos cuántos hervíboros, entre ellos las gacelas de Grant, que no recuerdo haberlas visto antes. Son parecidas a las Thompson pero más grandes. Poco después nos dice Nixon "Ahí hay una hiena" Miramos y miramos y no vemos nada. Nos indica con la mano y guiándonos con los árboles y al fin la vemos. Estaba en un agujero asomando la cabeza. No estaba lejos, pero entre que solo asomaba la cabeza y que el color del animal y del terreno no se diferencian muy bien... ¡¡Menuda vista tienen estos guías. Hacemos unas fotos y en ese momento empiezan a aperecer más hienas por detrás. Poco después divisamos un águila encima de una piedra supercerca
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Gacela de Grant haciendo sus necesidades y la hiena que no veíamos
Nos adentramos en una zona de acacias amarillas superchula y vemos una familia de antílope de aguas a tiro de piedra: macho, hembra y cría. Seguimos avanzando y vemos nuestros primeros facóqueros. La densidad de animales en el cráter es muy elevada y estás siempre viendo alguno. Antes del picnic, que nos lo tomamos en la denominada Hippo Pool, además de las típicas manadas de búfalus, ñues, cebras y gacelas, divisamos grullas coronadas, secretarios y chacales. Eso sí, nada de leones, leopardos o rinocerontes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Bosque de acacias amarillas y facóqueros
En el picnic hay que tener cuidado ya que un milano nos sobrevuela con intenciones piratas. Tenemos suerte y un chacal se nos pone a unos 25 metros. Yo la mar de contento cojo mi cámara y trato de acercarme, pero no se fía de mí el maldito y sale por patas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La hippo pool donde comimos y el chacal de lomo negro
Tras el picnic, seguimos de safari por otras zonas. Vemos al único elefante que veríamos por Ngorongoro, buitres y un alcélafo. Y por fin, ¡¡dos leones jóvenes!! Están tirados, durmiendo a un metro del camino. Aquello se pone de todoterrenos a tope, pero a ellos les da igual. Ahí mismo Nixon nos indica que a lo lejos ve algo que puede ser un rinoceronte negro. Miramos por la videocámara, por los prismáticos pero no estamos seguros. Está muy lejos y está pastando, con la cabeza baja. Al final creo que se trataba de un búfalo solitario más que un rinoceronte.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Leones a un metro echando la siesta
Partimos dirección al lago que hay en el cráter. Ahí vemos una gran manada de ñues, flamencos, etc. Ya llendo para la salida vemos más hienas y chacales. La salida del cráter la hacemos por una carretera estrecha de un solo sentido asfaltada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cebras cortando el camino, manadas de ñúes, el lago del cráter con flamecos por doquier y un chacal dorado (realmente es más un lobo que un chacal)
Y nos dirigimos hacia nuestro alojamiento, el Rhino Lodge. La habitación es amplia y tiene una pequeña chimenea que dicen que luego encenderán ya que por la noche hace frío (estamos a unos 2200 metros de altitud) La ducha es una no ducha ya que sale el agua fría y encima está turbia. Este lodge es diferente en el sentido de que turistas y guías-conductores comemos juntos. En los demás, cuando se llega al lodge cada uno va por su lado. La comida es estilo buffet y, como siempre, todo muy rico. Tras la abundante comida nos quedamos en el salón al lado de las chimeneas echando unas birras y sobre las 10:30 de la noche a dormir con mantas sabiendo que mañana nos dirigimos al Serengeti.