Otro día que nos levantamos temprano, pero muy despiertos ya que hoy nos dirigimos a lo que es el plato fuerte del viaje, el Serengeti. Tras el buen desayuno nos despedimos del lodge y al todoterreno.
Como ayer, la niebla matutina es densa pero es virar en la parte alta del cráter y empezar a despejarse. En la bifurcación que comenté ayer, esta vez tomamos la de la izquierda que nos llevará al gran parque. Tras media hora de coche hacemos dos paradas casi seguras ya que se ven cerca unas cuántas jirafas y más adelante unas gallinas de guinea. Continuamos el camino pedregoso, vemos unos cuántos masais desperdigados por ahí. La zona es plana y bastante árida. Por un par de sitios donde un arroyo tendría que llevar agua en otras estaciones vemos unos dik-dik y así a lo tonto y tras casi dos horas de viaje, llegamos a la entrada del Serengeti, un simple cartel que así lo anuncia con unos niños masais al lado, en la gran nada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Jirafas y dik-dik de camino al Serengeti
Tras parar ahí para las fotos de rigor y tras charlar Nixon con los niños, nos adentramos en la llanura. Unos cuántos kilómetros después tras haber visto ya algunas manadas desperdigadas de herbívoros, llegamos a un centro donde hay que parar para rellenar los papeles. Mientras Bumy lo hace Nixon nos guía por un caminito que sube a lo alto de la zona y donde se puede ver mejor la gran llanura que es el Serengeti. Por la zona, además de los estorninos azules que siempre rondan por aquí, vemos un montón de agamas, unos lagartos de color rosa-violeta en el caso de los machos preciosos. Tenemos suerte y también hay jirafas comiendo sus hojas de acacia y un águila crestada posa en la rama de un árbol para nosotros.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Águila crestada, ágama macho y jirafas en los alrededores
Ya otra vez en el vehículo nos empezamos a adentrar en el parque y al poco tiempo vemos un par de chacales dorados que se acercan y pasan a poco más de 10 metros nosotros. Seguimos por el camino principal, viendo manadas de gacelas Thompson y Bumy empieza a meterse por caminos secundarios. Al poco rato y tras hacerle algunas fotos a un cernícalo, tenemos suerte y vemos nuestro primer león macho melenudo. Ya era hora. Se le ve solo la cabeza entre la alta hierba y está debajo de una roca, en la sombra. Estamos ahí un buen rato, solos. Rodeamos la zona y vemos otro macho también tumbado. Fotos, fotos, fotos. Y de repente se pone de pie, comienza a caminar, Bumy arranca para no perderlo, se sube a una piedra el león, nos mira y nos deja por unos segundos una estampa que jamás olvidaremos. Luego, baja y se pierde entre la maleza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Chacales dorados y los dos leones que vimos
Supercontentos seguimos dando vueltas, vemos un rebaño de alcélafos y después llegamos a una zona donde hay bastantes todoterrenos. Por lo visto debajo de un arbusto entre la maleza hay ¡¡un guepardo!! Ansiosos miramos y miramos y no vemos nada, hasta que Bumy situa bien el Toyota y divisamos algo del animal. La verdad es que está bien oculto, pero como nos tiramos un buen rato ahí, al final lo captamos decentemente en un par de veces que se levanta para sentarse enseguida.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Guepardo entre la maleza
Continuamos más felices que ná. En media mañana ya hemos visto un guepardo y un par de leones melenudos (además de los chacales dorados que a mí, que siendo el lobo mi animal preferido, pues les tengo especial aprecio) Y llegamos a la hora del picnic a las 13 horas pasadas, una zona bien acondicionada que tenía bastante gente y que estaba llena de damanes de roca. Allí nos tiramos algo más de una hora y bueno una mangosta nos saludó y unos colibríes nos acompañaban sacando el néctar de las flores de al lado, así que super entretenidos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Damán de roca
Continuamos por estos caminos que siempre me pregunto cómo se pueden conocer tan bien y vemos a un Topi y luego una bonita estampa donde cebras, impalas, babuinos y un cálao terrestre sureño convivían sin problemas. Y así, tras ver algún que otro elefante resguardándose bajo una acacia del sol, llegamos a un punto también plagado de todoterrenos. Hay un guepardo en el arroyo intentado beber agua. Allí nos tiramos un buen rato, resituando Bumy el todoterreno para pillar un buen sitio para cuando saliera del arroyo. Y así fue. Vimos como el pobre animal salía de beber agua rodeado de vehículos, mirando para un lado y otro preguntándose que qué manada eramos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cálao con babuinos, cebras e impalas. Guepardo con intenciones de beber agua
Tras ello el siguiente punto de interés fue de lo mejor de todo el viaje. No tengo ni una foto que capte el momento culminante. La situación era la siguiente: estábamos cerca de un río parados haciéndole fotos a un par de secretarios, cuando detrás, entre la maleza vimos la cabeza de una leona. Unos minutos después empezaron a aparecer cebras y ñúes dirección al río. Cerca también se divisaban unas cuántas jirafas y por la otra orilla del río se acercaban a él un rebaño de antílopes. Vimos como la leona se movía entre la maleza cabizbaja dirección a donde estaban las cebras. La perdimos de vista y de repente, un poco después vemos una gran estampida tanto de los impalas como de las cebras. Oímos un chillido de una cebra y la vemos dando un bote con la leona encima suya y sus fauces en el cuello. Al final la leona se metió debajo de un arbusto con la cebra en la boca.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Secretario y al fondo la leona cazadora
Tras esta experiencia de la vida seguimos y vemos un león macho echando la siesta debajo de una acacia. Fotos, fotos, fotos. Este parque es una maravilla, vayas por donde vayas hay animales. Seguimos y al rato vemos otra aglomeración de todoterrenos. Tras hacer Bumy maravillas para situarnos lo mejor posible en el punto de atención, vemos que lo que la gente está viendo es un leopardo joven encima de un árbol. Allí nos quedamos un buen rato observándolo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Leones, elefantes, leopardos, una maravilla, oigan
La tarde está llegando a su fin y empezamos a dirigirnos a nuestro lodge, el Sopa Lodge. Por supuesto hacemos más paradas, ya que los elefantes siempre lo merecen, por ejemplo, pero la parte final entramos en una zona llena de moscas que haría a Bumy y Nixon parar para echar el techo y tratar de expulsarlas del vehículo.
Y llegamos al lodge. Allí nos esperan con toallas húmedas para limpiarnos y un buen zumo. Hacemos el check-in, nos despedimos de Bumy y Nixon y nos llevan a nuestra habitación. El lodge está muy bien. Las habitaciones son amplias y tiene vistas a la sabana ya que está el lodge sobre uno de los pocos montes que hay. Desde ahí vemos algunas cebras e impalas. Además los monos verdes también pululan por aquí. Como he dicho el lodge es estupendo pero nos quedamos sin duda con el Ol tukai de Amboseli.
Tras la ducha de rigor, la supercena en el comedor y luego unas cervecitas en el bar hasta que cerca de las 11 nos dirigimos a dormir.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vistas desde la terraza de la habitación
Como ayer, la niebla matutina es densa pero es virar en la parte alta del cráter y empezar a despejarse. En la bifurcación que comenté ayer, esta vez tomamos la de la izquierda que nos llevará al gran parque. Tras media hora de coche hacemos dos paradas casi seguras ya que se ven cerca unas cuántas jirafas y más adelante unas gallinas de guinea. Continuamos el camino pedregoso, vemos unos cuántos masais desperdigados por ahí. La zona es plana y bastante árida. Por un par de sitios donde un arroyo tendría que llevar agua en otras estaciones vemos unos dik-dik y así a lo tonto y tras casi dos horas de viaje, llegamos a la entrada del Serengeti, un simple cartel que así lo anuncia con unos niños masais al lado, en la gran nada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Jirafas y dik-dik de camino al Serengeti
Tras parar ahí para las fotos de rigor y tras charlar Nixon con los niños, nos adentramos en la llanura. Unos cuántos kilómetros después tras haber visto ya algunas manadas desperdigadas de herbívoros, llegamos a un centro donde hay que parar para rellenar los papeles. Mientras Bumy lo hace Nixon nos guía por un caminito que sube a lo alto de la zona y donde se puede ver mejor la gran llanura que es el Serengeti. Por la zona, además de los estorninos azules que siempre rondan por aquí, vemos un montón de agamas, unos lagartos de color rosa-violeta en el caso de los machos preciosos. Tenemos suerte y también hay jirafas comiendo sus hojas de acacia y un águila crestada posa en la rama de un árbol para nosotros.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Águila crestada, ágama macho y jirafas en los alrededores
Ya otra vez en el vehículo nos empezamos a adentrar en el parque y al poco tiempo vemos un par de chacales dorados que se acercan y pasan a poco más de 10 metros nosotros. Seguimos por el camino principal, viendo manadas de gacelas Thompson y Bumy empieza a meterse por caminos secundarios. Al poco rato y tras hacerle algunas fotos a un cernícalo, tenemos suerte y vemos nuestro primer león macho melenudo. Ya era hora. Se le ve solo la cabeza entre la alta hierba y está debajo de una roca, en la sombra. Estamos ahí un buen rato, solos. Rodeamos la zona y vemos otro macho también tumbado. Fotos, fotos, fotos. Y de repente se pone de pie, comienza a caminar, Bumy arranca para no perderlo, se sube a una piedra el león, nos mira y nos deja por unos segundos una estampa que jamás olvidaremos. Luego, baja y se pierde entre la maleza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Chacales dorados y los dos leones que vimos
Supercontentos seguimos dando vueltas, vemos un rebaño de alcélafos y después llegamos a una zona donde hay bastantes todoterrenos. Por lo visto debajo de un arbusto entre la maleza hay ¡¡un guepardo!! Ansiosos miramos y miramos y no vemos nada, hasta que Bumy situa bien el Toyota y divisamos algo del animal. La verdad es que está bien oculto, pero como nos tiramos un buen rato ahí, al final lo captamos decentemente en un par de veces que se levanta para sentarse enseguida.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Guepardo entre la maleza
Continuamos más felices que ná. En media mañana ya hemos visto un guepardo y un par de leones melenudos (además de los chacales dorados que a mí, que siendo el lobo mi animal preferido, pues les tengo especial aprecio) Y llegamos a la hora del picnic a las 13 horas pasadas, una zona bien acondicionada que tenía bastante gente y que estaba llena de damanes de roca. Allí nos tiramos algo más de una hora y bueno una mangosta nos saludó y unos colibríes nos acompañaban sacando el néctar de las flores de al lado, así que super entretenidos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Damán de roca
Continuamos por estos caminos que siempre me pregunto cómo se pueden conocer tan bien y vemos a un Topi y luego una bonita estampa donde cebras, impalas, babuinos y un cálao terrestre sureño convivían sin problemas. Y así, tras ver algún que otro elefante resguardándose bajo una acacia del sol, llegamos a un punto también plagado de todoterrenos. Hay un guepardo en el arroyo intentado beber agua. Allí nos tiramos un buen rato, resituando Bumy el todoterreno para pillar un buen sitio para cuando saliera del arroyo. Y así fue. Vimos como el pobre animal salía de beber agua rodeado de vehículos, mirando para un lado y otro preguntándose que qué manada eramos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cálao con babuinos, cebras e impalas. Guepardo con intenciones de beber agua
Tras ello el siguiente punto de interés fue de lo mejor de todo el viaje. No tengo ni una foto que capte el momento culminante. La situación era la siguiente: estábamos cerca de un río parados haciéndole fotos a un par de secretarios, cuando detrás, entre la maleza vimos la cabeza de una leona. Unos minutos después empezaron a aparecer cebras y ñúes dirección al río. Cerca también se divisaban unas cuántas jirafas y por la otra orilla del río se acercaban a él un rebaño de antílopes. Vimos como la leona se movía entre la maleza cabizbaja dirección a donde estaban las cebras. La perdimos de vista y de repente, un poco después vemos una gran estampida tanto de los impalas como de las cebras. Oímos un chillido de una cebra y la vemos dando un bote con la leona encima suya y sus fauces en el cuello. Al final la leona se metió debajo de un arbusto con la cebra en la boca.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Secretario y al fondo la leona cazadora
Tras esta experiencia de la vida seguimos y vemos un león macho echando la siesta debajo de una acacia. Fotos, fotos, fotos. Este parque es una maravilla, vayas por donde vayas hay animales. Seguimos y al rato vemos otra aglomeración de todoterrenos. Tras hacer Bumy maravillas para situarnos lo mejor posible en el punto de atención, vemos que lo que la gente está viendo es un leopardo joven encima de un árbol. Allí nos quedamos un buen rato observándolo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Leones, elefantes, leopardos, una maravilla, oigan
La tarde está llegando a su fin y empezamos a dirigirnos a nuestro lodge, el Sopa Lodge. Por supuesto hacemos más paradas, ya que los elefantes siempre lo merecen, por ejemplo, pero la parte final entramos en una zona llena de moscas que haría a Bumy y Nixon parar para echar el techo y tratar de expulsarlas del vehículo.
Y llegamos al lodge. Allí nos esperan con toallas húmedas para limpiarnos y un buen zumo. Hacemos el check-in, nos despedimos de Bumy y Nixon y nos llevan a nuestra habitación. El lodge está muy bien. Las habitaciones son amplias y tiene vistas a la sabana ya que está el lodge sobre uno de los pocos montes que hay. Desde ahí vemos algunas cebras e impalas. Además los monos verdes también pululan por aquí. Como he dicho el lodge es estupendo pero nos quedamos sin duda con el Ol tukai de Amboseli.
Tras la ducha de rigor, la supercena en el comedor y luego unas cervecitas en el bar hasta que cerca de las 11 nos dirigimos a dormir.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vistas desde la terraza de la habitación