Amanece un nuevo día, está tapado y tiene pinta de llover...
Mientras unos preparan el desayuno, nosotras preparamos una mini maletita porqué hoy salimos hacía Washington, dónde pasaremos una noche.
Alquilamos un coche para los cinco, con una sillita de bebé incorporada, GPS y aparato para el pago de todas las autopistas, que nos recomendaron para el trayecto que queríamos hacer. Contratamos el coche mediante rentalcars, en una oficina de Dollar; tanque lleno.
Fuimos mi marido y yo a buscarlo, mientras los demás esperaban en el apartamento, para no ir todos con las maletas, carro,... y ahí pusimos en práctica mis dotes (nefastas) para la conducción de un coche enorme, automático, por las calles de NY. Fui tan buena conductora, que no volví a tocar el coche hasta un parking de una gasolinera (bravo por mi
Recogimos a nuestros amigos, cargamos maletas, acomodamos al bebé en la sillita (menos mal de la muselina que me llevé porqué madre mía como están las sillitas de alquiler... arfgghhhhhhhhh!!!!)
Primera parada... Jersey Gardens!!!!!!
La última vez que habíamos estado en NY, fuimos a Woodbury y nos apetecía probar este otro Outlet a ver qué tal, además nos vino genial, porqué llovió mientras estábamos (Woodbury es al aire libre, mientras que Jersey Gardens es un centro comercial cerrado).
Tiendeamos lo que no está escrito (mi bebé durmió casi todo el rato) y ya comimos ahí en Johny Rockets, unas hamburguesas con patatas, que estaban bastante aceptables.

Llegamos al coche y tuvimos que meter a presión todas las bolsas... madre mía! Entre todos arrasamos en Gap, Converse, Levi's, Guess, Abercrombie y Aeropostale.

Seguimos la ruta hasta Washington, encontramos mucha caravana, así que el viaje se hizo larguito.


Pedimos recomendación en el hotel de algun sitio para cenar cerquita, pues era tarde, pero nos apetecía salir para estirar un poco las piernas, y nos recomendaron el Old Ebbit Grill,
cerca de la Casa Blanca, bastante gente, prácticamente lleno; pedimos una zona tranquila pues íbamos con el carrito del bebé y había mucha gente y nos instalaron en una terraza en la manzana interior de los edificios; trato correcto y bastante rápido; precio razonable teniendo en cuenta su ubicación.
Así que hecha la cenita, paseito y a descansar al hotel.










