
TRACK WIKILOC
Dia 1: Imi Oughlad – Tizgui.
La aventura comienza antes de llegar a las montañas, cuando amanecemos en Marrakech a las 6AM con los deberes de conseguir un taxi que nos lleve al punto de salida por una cantidad de dirhams razonable. Ofertas iniciales de 700/800 Dh en el entorno del hotel hacen que decidamos ir a la parada principal en un petit taxi y allí negociar algo mejor. La estrategia da sus frutos y conseguimos el viaje por 250Dh.
Son las 9AM y damos los primeros pasos por el alto Atlas. Imi Oughlad es un pequeño pueblo típico que crece a la orilla de la carretera principal que muere en Imlil, análogo Chamonix marroquí.
Como no podía ser de otra manera estos primeros compases son ascendentes. Vamos dejando abajo el pueblo y despedimos a un grupo de muchachas que bajan a el con su colecta de leña. Entramos en calor mientras a lo lejos vemos el collado que debemos alcanzar. Acomodamos nuestras espaldas a la jodida mochila que nos acompañara estos días. Al alcanzar el collado descubrimos la pista/carretera que discurre hasta el pueblo de Tiziane. Mientras miramos si el track va por la pista o por el camino de cabras aledaño, me tropiezo y salgo rodando unos metros. Vaya galletazooo!! De regalo me llevo unos pinchos de zarza en la mano y algún que otro rasponazo.
Tras recuperar la verticalidad, seguimos la pista que baja hasta el pueblo tras un par de zetas en donde vemos bajar ligeramente mas rápido que nosotros una moto y un camión. Paramos al entrar en el pueblo a picar unas galletas que nos sobraron del desayuno y un poco de pan con embutido, que sera nuestro sustento todos los días. De mientras vemos como hombres y chavales trabajan en el curso del rio sacando graba y otros juegan en su propio estadio de fútbol.
Hemos recorrido la mitad de etapa y queda otro tanto, así que nos ponemos manos a la obra también. De nuevo remontaremos el valle por el cauce seco de un rio. Terreno incomodo y confuso pero sin perdida. Nos cruzamos una mula descarriada y un terreno de pastoreo veraniego hasta llegar a otro nuevo collado. Unos pocos cacahuetes disfrutando de las vistas e intentando intuir el lugar donde pernoctaremos esta noche. Como balas para abajo a por el siguiente valle!
Llegando al fondo del mismo nos cruzamos con una expedición con sus guias, muleros y clientes que han perdido una mula??? Cosas que pasan, digo yo?... Con nuestro francés en 100 palabras, les decimos que hemos encontrado una viniendo, pero por la descripción no parece que sea la misma. JAJAJA!! Cuantas mulas descarriadas habrá por el Atlas??
Nos despedimos de la expedición y seguimos nuestro camino que flanquea el valle hasta que al fondo vemos un poblado entre el verde de los arboles que pueblan las orillas del rio. Continuamos el sendero hasta que entramos por la parte alta de Tizgui. Primeras casas donde preguntamos por la Gite D´etap, alias casa de huéspedes. Caras de asombro o desconocimiento, nuestro francés macarrónico y mis mallas hueveras también ayudan. Seguimos las indicaciones con cierto recelo mientras cruzamos el poblado hasta que junto al rio, un chaval nos dice que esa casa es la Gite que buscábamos.
Nos recibe un amable señor, con el que negociamos noche, cena y desayuno. Todo correcto, pero lo primero es lo primero y toca tomarse el te de bienvenida. Rico, rico.
Todavía es pronto, así que salimos a dar una vuelta. Subimos al centro financiero del pueblo donde hay un par de tienditas, la carnicería y mucho revuelo de gente. Sacamos una cocacola y unos gusanitos para sentarnos en medio del barullo e intentar mimetizarnos con el ambiente. Nada mas lejos de la realidad, creo que todo el pueblo pasea para ver a los guiris del pueblo. Cuando empieza oscurecer bajamos a nuestro garito a cenar una sopa y un rico cous cous con mucha verdura y algo de pollo. Con la tripa bien llena, nos vamos a la cama que en este caso es una colchoneta en el suelo.
El día ha salido tal que 22.5km y d+1900m. Ale, a descansar!!




















