Erg Chegaga, las dunas de Mhamid

Dunas del erg de Chegaga
Situado entre la hamada del Drâa con el Djbel Bani al norte que lo cierra y abrazando el cauce del rio Dràa que lo separa de la frontera argelina al sur, este Erg impone; es uno de los mas grandes del sur de Marruecos, con una extensión de algo mas de 40 km de largo por unos 20 km de ancho, cuyas dunas de fina arena superan fácilmente los 100 m de altura, mayor por tanto que su primo en Merzouga cuyo Erg, el Chebbi, tiene unas dimensiones aproximadas de 20 km en sentido N-S y de 10 km en sentido W-E.

la hamada del Drâa con la muralla del Bani a la izquierda y las dunas a la derecha en el infinito de la fotografía

La hamada, mas rocosa cuanto mas cerca se esta de las montañas del Bani

y mas arenosa conforme se acerca al campo de dunas

Las dunas del erg de Chegaga
El trayecto desde Mhamid para llegar al Erg de Chegaga discurre por pistas de arena y piedras, por lo que se hace necesario un vehículo adecuado, empleando un tiempo medio aproximado en llegar de unas dos horas con paradas incluidas como la del Oasis Lâalag. En Mhamid hay una buena oferta que se anuncia por doquier y a la que acudir de manera directa para contratar este tipo de servicios que también pueden ser contratados directamente en los alojamientos (algunos de los cuales tienen sus propios medios) si el viajero no quiere andar pateando las diferentes agencias; el resultado será el mismo, los guías, generalmente, también y los precios no variarán en demasía.


Asi mismo, aquellos que vayan por libre y dispongan de un vehículo y equipo adecuado con toda la parafernalia tecnológica disponible incluidos los GPS, no tendrán mucha dificultad para alcanzar el erg porque las trazas de las pistas se pueden seguir perfectamente salvo si hay tormentas de arena o fuerte viento, porque hay un cierto trafico y porque la solidaridad de las gentes frente a un accidente o avería es practica habitual. Asi mismo, es fácil ver como, en épocas de mayor afluencia turística (abril y mayo son dos meses muy buenos para viajar por esta zona), viajeros de diferentes nacionalidades que han llegado allí por libre y coinciden normalmente en un mismo alojamiento, organizan salidas grupales que ofrecen seguridad y protección frente a posibles imprevistos, en algunos casos incluso con un guía del lugar.

Es posible también ir en dromedario puesto que se ofrecen estas excursiones para que los turistas vivan la experiencia de ir a lomos de tan fantásticos animales, aunque es una paliza andar montado tanto tiempo en uno de ellos para quien no está acostumbrado, así que si se opta por esta opción, lo mas probable es que uno haga buena parte del camino a pie ya que, como dicen los nativos del lugar, a la ida todos los turistas son jinetes y al regreso todos son infantes.


De todos modos, entrar en el desierto y sus campos de dunas en una caravana de dromedarios es una experiencia única, mucho mas auténtica ciertamente, a pesar de todos los inconvenientes y para aquellos que tengan ganas de aventura en estado puro una travesía de un par de días o tres o incluso mas, en la que los dromedarios llevan la carga y los humanos vamos caminando, el Erg de Chegaga es un paraíso que permite experimentar la dureza de la marcha, los cielos estrellados sin una pizca de contaminación lumínica, las parcas pero fantásticas cenas a la luz de las velas o a la vera de una hoguera y el sonido del silencio del desierto sin ser perturbado por los rugidos de los motores o los tambores de las fiestas, a menos de que uno tenga la mala suerte de cruzarse con algún raid viajero al asomar la nariz tras una duna, aunque perdido en Chegaga (no así en las pistas que lo bordean), esto es bastante improbable.





las dunas de Chegaga
Tanto en el Erg de Chegaga como en la zona de Iriki, hay varios campamentos permanentes que ofrecen sus servicios de alojamiento en las típicas haimas aunque la zona no presenta, todavía, la masificación del Erg de Chebbi en Merzouga; algunos de estos campamentos están bastante bien preparados y otros, son mas de estar por casa, lo que se traduce en diferencias de precio aunque no tan significativas como pudiera parecer a primera vista; en cualquier caso, cumplen su función para con los viajeros que allí se acercan.

un campamento en la hamada, cerca de las dunas

un campamento en las dunas

El campamento en el oasis de Laalag

Una jornada de TT con guía-chófer local, para ir a Chegaga e Iriki y regresar, con una duración aproximada de entre 6 y 8 horas mas o menos, puede costar entre 1.300 y 1.600 dirhams por vehículo de hasta 4 pax, comida y agua incluidas. Estas excursiones alcanzan el Erg y el lago, andan circulando por pistas de arena con dunas suaves, y hacen varias paradas en la ruta ofreciendo vistas al infinito de paisajes desérticos, acercando al viajero hasta los pies de las grandes dunas pero sin internarse en ellas verdaderamente (se acercan, las bordean y pisan un poco de arena, pero no se la juegan en imprudencias innecesarias); para alcanzar las cimas de algunas de estas dunas, hay que patear

Para vivir una verdadera aventura en las dunas de Chegaga, hay que contratar otro tipo de viaje, bien sea en dromedario, bien sea en todo terreno, cuyas ofertas también existen y que ademas, en el segundo caso, llevan a recorrer parte de la antigua ruta del Dakar por Mrhimina y Tissint, desde Zagora hasta Tata si se quiere, siendo interesante saber que algunos de los buenos guías para este tipo de travesías motorizadas, entre otros, son españoles, aunque la mayor parte de los raids que la visitan actualmente proceden del norte y centro Europa.

El desierto de Chegaga y el lago Iriki son accesibles también desde otros puntos como por ejemplo Zagora o Foum Zguid, en unas travesias con TT que llevan a cruzar la cadena del Djbel Bani y la depresión de Iriki para alcanzar el lago y los campos de dunas; para este tipo de travesías, es interesante dispòner de un mínimo de tres días y dos noches para poder hacer la ruta tranquilamente y disfrutar de los paisajes ya que el tiempo necesario para alcanzar Chegaga e Iriki desde cualesquiera de estos dos puntos es de un día, así que ir en dos días/una noche se hace muy pesado y demasiado justo.

Una experiencia para los mas decididos que puede ser interesante probar, es la de los baños de arena que dicen, son beneficiosos si uno padece reumatismo, artrosis o lumbálgias; a pesar de que la arena “arde” en superficie al estar muy caliente, es curioso que cuando uno está cubierto por ella, esta actúa como una manta térmica transmitiendo calor al cuerpo pero no quemor gracias al aire que circula entre los granos de arena; en cualquier caso, a 50 grados en pleno verano, no se yo si lo probaría….

El Lago Iriki

El lago Iriki, desde que se construyó el embalse de Mansour Eddhabi en Ouarzazate no es tal lago al haber perdido el Drâa casi todo su caudal retenido por esta presa y por las que se han construido posteriormente; antaño, cuando su caudal fluía libremente, el lago se llenaba regularmente pero en la actualidad está seco a pesar de que se pueda apreciar humedad en el suelo (zonas engañosas que suelen ser verdaderos barrizales atrapa-TT, sobre todo entre octubre y febrero) y solo en un año de excepcionales lluvias se puede ver agua en él, agua que aún recibía hasta no hace tantos años.

Iriki es un lugar único en la región, imponente, desolado y poco frecuentado por el gran público pero cruzado por todo raid aventurero en ruta por la región, sobre todo en los meses de Abril y Mayo, cuando la méteo, temperatura y horas de luz hacen que sean probablemente los mejores meses para realizar este tipo de travesías.

Epilogo :
Desde el año 1994, Iriki está catalogado como Parque Nacional para proteger la flora y fauna de la región, fauna que ha desaparecido sino toda, casi toda, (las acacias, espectaculares en abril cuando florecen, las hienas, gacelas y muflones, que en otro tiempo pastaban en la ribera del lago cubierta de hierba, además de los reptiles) existiendo programas, incluso, de reintroducción de determinadas especies animales como avestruces u oryx que ya veremos como terminan porque realmente, la región es otra tras la desaparición del lago como tal, algo que no se podrá remediar tan fácilmente y menos con las necesidades de agua que hay valle arriba y porque la ingente cantidad de recursos, dinero incluido, que demanda un parque nacional de este calibre para su mantenimiento no creo que esté entre las prioridades de Estado del reino alaouita.

El lago Iriki

