
La hamada del Drâa
Aunque geográficamente el palmeral de Mhamid se enclava en el curso del Drâa Inferior, muy cerca de la frontera con Argelia y orientado siguiendo un eje SE-SW, a efectos turísticos es el último en esta ruta por el Valle del Drâa Medio, tras cruzar los contrafuertes del Djbel Bani por el paso del Tizi Bensalmane que corona a poco mas de 600 m de altitud.

N9, cara norte del Tizi Bensalmane

Cara sur del Tizi Bensalmane

Paso del Tizi Bensalmane

ruinas de una torre de vigilancia en el Tizi Bensalmane

Exaltación patriótica alaouita
La carretera N9 termina en Mhamid, tras pasar por alguno de los núcleos poblados de su palmeral. Mhamid es una ciudad que fue creada en la década de los 90 por y para el funcionariado y personal militar que fue enviado a la región, a fin de controlar un territorio que se enclava casi en tierra de nadie, a pocos kilómetros de la frontera argelina, a la par que en misión de “pacificación” pues, hasta no hace mucho, las rivalidades entre las diferentes tribus se dirimían a tortazos y las disputas con su vecina Argelia eran habituales.

Regabi

Oulad Driss

Bounou

Mhamid

el final del asfalto
Mhamid El Ghizlane, el Mhamid de las gacelas pues eso significa su nombre, es la frontera que abre las puertas de la inmensidad del desierto del Sáhara al viajero de paso, ofreciéndole ademas de alojamiento, agencias que prestan sus servicios de guías así como tiendas de internet o telefonía, de souvenirs para turistas y algo de provisiones para adentrarse en ese mar de dunas, permitiéndole conocer su pequeña gran historia si el viajero decide detenerse en él para descubrir cuales son las diferencias entre los bereberes de Bounou, los árabes del Ouled Driss o los saharaouis de Mhamid Bali (El Viejo), mientras recorre los palmerales de estos lugares singulares.

accesos al palmeral de Oulad Driss

Mhamid el Viejo

Mhamid El Ghizlane, centro ciudad.
Y con un poco de suerte ese viajero aun podrá ver a alguna de las familias que se dedican al nomadeo de ovejas, de cabras y de dromedarios, en un ir y venir constante en busca de esas pequeñas zonas donde llevar a pastar a su ganado.

nomadas en Chegaga
@placidoo, gran conocedor de esta zona, me dijo una vez : " estos pueblos son mas que una simple parada en el desierto; son mas que un simple museo o una reseña escrita en un libro; son historia viva y pura; visitarlos, hablar con sus gentes y compartir algunos momentos con ellos, es la esencia de este viaje”



Numerosos son los cambios que propiciaron la desaparición del modo de vida de los habitantes de estos palmerales obligándoles a establecerse de forma sedentaria, siendo uno de los mas importantes el geopolítico debido al cierre de las fronteras, lo que provocó que el desierto siga siendo recorrido de manera clandestina por quienes lo han considerado siempre su casa, aunque ahora con cargamentos relacionados con actividades casi todas ellas ilícitas que incluyen el tráfico de seres humanos, a pesar de que todo ello quede alejado de esta región cuya frontera esta mas vigilada que Fort Knox por lo que es segura para el turismo que, desde principios de este siglo, ha ido aumentando paulatinamente junto con la oferta hotelera y de servicios.

Aunque en Mhamid aun no se ha impuesto la masificación que si existe en otros lugares similares, convertidos en destino del turismo de masas, anda en ello (solo hay que acercarse al erg de Lihoudi repleto de campamentos al mas puro estilo de Merzouga), pues en esta ultima década ha aumentado mucho su oferta turística coincidente con una mejora de las infraestructuras para llegar allí, a pesar de su lejanía y su extrema dureza, una oferta plasmada en bastantes alojamientos turísticos repartidos por los diferentes núcleos del palmeral que ofrecen multitud de servicios aptos casi para todos los gustos y bolsillos y todos ellos de fácil búsqueda en internet.



Sbai Palace en Bounou



Mhamid
Mhamid y su palmeral

7 pequeños núcleos habitados además de la ciudad nueva configuran el hábitat de Mhamid y, entre todos, no suman mas de 5 mil personas que viven de cultivar el palmeral con sus casi 3 mil ha y del pastoreo de subsistencia, a lo que hay que añadir los ingresos del turismo que por allí se acerca, en un entorno frágil azotado por las tormentas de arena y en constante pugna con el desierto que amenaza con engullirlo.




Un entorno presidido por un único río cuyo caudal al llegar allí es testimonial (por no decir nulo) y con un sistema de regadío en precario que les lleva el agua de vez en cuando, por lo que los pozos son su alternativa para el riego, pozos que han sobre-explotado los acuíferos hasta el límite del agotamiento y salinización.

El Drâa en Mhamid (vista en dirección suroeste)

canales de riego primarios en Mhamid

canales de riego secundarios en Mhamid

pozos artesianos en los palmerales
Mhamid El Viejo

Mhamid el Viejo es uno de esos 7 nucleos habitados en el palmeral del conjunto de Mhamid, un ksar cuyos orígenes datan, probablemente del siglo XVII aunque es probable que en el siglo XVI ya estuviera consolidado.

el ksar de Hamid el Viejo
Construido enteramente en adobe, troncos y hojas de palmera, está en un estado aceptable de conservación dependiendo de las zonas y se localiza a unos tres km de la ciudad "nueva" de Mhamid, al lado del palmeral, abierto al desierto y en la margen izquierda del río Drâa; sus habitantes son saharaouis que guardan su intimidad y no permiten ser fotografiados por los desconocidos que deambulan por sus calles cámaras en mano; la mayoría de ellos se dedican a la agricultura y al pastoreo siendo la recolección de dátiles una de sus principales fuentes de ingresos junto con el turismo que llega y las divisas que reciben de sus familiares en el extranjero; a él se puede llegar en coche a pesar de que no hay asfalto, aunque para recorrer el palmeral que lo bordea haya que ir a pié o en BTT ya que no es aconsejable meter en él un vehículo convencional.

Mhamid el Viejo


la vieja mezquita del ksar

el mihrab de la antigua mezquita
Pasear por sus calles, algunas de ellas techadas, permite descubrir las dimensiones del lugar y la importancia que probablemente tuvo tiempo ha, aunque la mayor parte del tiempo uno recorre las calles en completa soledad a pesar de que, a veces, recibe la grata sorpresa de niños que se acercan, a quienes no se debe fotografiar sin permiso ni, por supuesto, se les debe dar nada ... y menos dinero. Si la visita se realiza con algún guía o nativo del lugar, es probable que al viajero se le permita entrar (hasta cierto punto) en la casa de algún familiar o vecino e incluso tomar alguna fotografía, aunque dificilmente será invitado a nada mas.

pozo de agua en el interior de una de las casas del ksar

al final de una jornada turística

las cuadras

ocaso en el palmeral
Fotografias anedóticas

Cima del paso del Tinzin Bensalmane 2007 y 2025


Carretera N9 en el Tizin Bensalmane, año 2007 y año 2025


Puente sobre el Drâa en Mhamid, años 2010 y 2025


Riad Kasbah Azalay, 2010-2025

